Noticias

La cuestión es si el tiempo es la mejor medida para determinar que eres un gran experto en un sector, trabajo o actividad. Y en todo caso, si eres tú quien decide que ya eres un profesional de alto rendimiento.

¿Cuánto tiempo necesitas para ser un ‘crack’ en tu trabajo?

Hace apenas unos días, Luis Enrique Martínez, entrenador del F.C. Barcelona, aseguraba en una rueda de prensa que, tras cinco años entrenando a otros equipos de fútbol, ya se podía considerar un experto, y que estaba preparado para guiar a un equipo como el Barça. La afirmación de Luis Enrique va más allá del ámbito deportivo y puede trasladarse al terreno profesional. Nos lleva a preguntarnos cuánto tiempo hace falta realmente para que alguien se convierta en experto en un sector, actividad o trabajo, y si el tiempo es la medida verdadera –y más eficaz– para que alguien sea un crack o un profesional de alto rendimiento y no un simple gurú.

Andrés Pérez Ortega, consultor en posicionamiento personal, parafrasea al premio Nobel de Física danés Niels Bohr para definir a un experto como "aquella persona que ha cometido todos los errores que pueden cometerse en un campo muy reducido". Pérez cree que este es un buen resumen de lo que significa ser un experto, ya que se trata de alguien que sabe más que otros porque ha experimentado en su campo. Es el más entendido o hábil en la materia en la que trabaja y sabe más que las personas de su entorno sobre un determinado asunto. Esto implica disponer de más opciones para problemas habituales. Pérez añade que "se suele decir –incluso en broma– que un experto es una persona que ha leído más de siete libros sobre un tema específico, y eso hoy está al alcance de cualquiera".El aval del éxitoMariano Cañas, director de división de márketing y ventas de Experis Perm considera que "una cosa es ser experto (el saber no ocupa lugar) y otra es tener un alto potencial: se puede hacer muy bien un trabajo sin ser un experto. Aunque suele identificarse un alto nivel de desempeño con ser un experto".

La etiqueta de experto no es algo que te pones tú; te la ponen los demás. Debes saber venderte

En todo caso, Cañas opina que es necesario consolidarse en una posición determinada: "El talento es actitud y voluntad, pero además has de tener un número determinado de casos de éxito que te avalan, porque no eres experto hasta que no tienes un bagaje que te reafirma. Y aquí hay que tener en cuenta que hay quien sabe vender muy bien su experiencia, y hay quien resulta negado para esto". De nada sirve ser útil, fiable y sintonizar con tu mercado, empleador o jefe si eres invisible. La visibilidad y la notoriedad acaban generando sensación de confianza.

Para Ovidio Peñalver, socio director de Isavia, ser un experto o un crack depende de la función o tarea, del sector y de la persona o la habilidad que ésta desarrolla. Considera que lo que más marca es la persona: "Es la mezcla de querer hacer algo (actitud) apasionándote por ello, junto con el saber (aptitud) y el hecho de formarte y tener experiencia. A esto hay que añadir la realidad de valer para algo, de tener un don especial o una facilidad natural". Peñalver coincide en que además de ser un experto debes saber venderlo. "Se trata de venderte tú y que te vendan otros, es decir, que los demás hablen bien de ti".ConfianzaPara Andrés Pérez, la clave es generar resultados o, en su defecto, conseguir transmitir la impresión de que puedes conseguirlos. Y eso nos lleva a la confianza: "De poco sirve decir que eres el mejor o que te mereces ascender más que tus compañeros si no ofreces pruebas de que haces lo que prometes".

La clave está en conseguir resultados y transmitir la impresión de que puedes lograrlos

La etiqueta de experto no es algo que uno pueda ponerse sino que más bien es algo que te van a poner los demás. Pérez explica que "serás un experto reconocido cuando una masa suficiente de personas te defina de esa manera, y eso va a ser más probable cuantas más veces hayas demostrado tu capacidad de resolver problemas".

El consultor en posicionamiento personal cree que para situarse como experto hacen falta algunos ingredientes. El primero es creérselo: "Normalmente a la gente no le parece bien ponerse la etiqueta de experto o incorporarlo en su tarjeta de visita. Nos han educado así. Hay profesionales extraordinarios que consideran que presentarse como expertos es de mal gusto".

El segundo ingrediente es tener una oferta profesional diferenciada y especializada: "Ser generalista y experto es algo que no casa bien. Resulta imprescindible dominar un área específica de conocimiento".

Hay un tercer ingrediente para añadir a esta fórmula: "El experto debe conseguir que le perciban como tal y para eso debe comunicar por todos los canales posibles, pero además debe aportar valor. Por eso, los expertos más reconocidos dominan el cara a cara (networking), aprovechan cualquier oportunidad para hablar en público, dar conferencias o participar en mesas redondas y, por último, tienen visibilidad en la Red (un experto debe tener un blog o un sitio propio en Internet). Y la guinda que te convierte en una eminencia es tener uno o varios libros. Un experto es alguien que se gana la vida compartiendo su conocimiento y ayudando a otros".

2014 ha sido el primer año de creación neta de empleo desde que comenzó la crisis. Siete años ha costado. Se han creado 417.000 puestos de trabajo, un 2,55% más, y el paro ha descendido en 253.627.

Con el crecimiento de la economía, volvió el empleo. Tras seis ejercicios de fuerte ajuste de la producción y de la ocupación volvieron juntos al séptimo año. El registro de afiliados de la Seguridad Social contabilizaba al cerrar 2014 unos 417.000 cotizantes más que un año antes, lo que supone un avance del 2,55% en términos relativos, en el que es el mecanismo más fiable de medir el comportamiento del empleo en España, puesto que la afiliación al sistema de pensiones es obligatorio (el registro de parados es voluntario, y la Encuesta de Población Activa, que tiene alta calidad, es una estimación basada en una encuesta). Por tanto, el empleo avanza por vez primera en un año natural desde que arrancó la crisis, y lo hace a un ritmo superior al de la producción, una circunstancia no habitual, pero que se veía venir desde que arrancó la recuperación cíclica.

Este comportamiento acelerado de la ocupación respecto al crecimiento económico se produce siempre en las fases iniciales de las recuperaciones, pero de una forma más discreta que el PIB. Ahora el número de ocupados ha avanzado en 417.000 personas, que supone un 2,55%, que es prácticamente el doble que el PIB, que lo habrá hecho en un 1,3% o 1,4% como mucho, según los últimos cálculos estimados por el Banco de España. Si el empleo crece más rápido que el PIB, desciende la productividad aparente del factor trabajo. Pero hay circunstancias añadidas: hay un fuerte componente de reparto del empleo, pues se ha generado mucho a tiempo parcial en los últimos trimestres, aunque se haya frenado hacia final de año.

El número de ocupados ha avanzado un 2,55%, que es prácticamente el doble que el PIB, que lo habrá hecho en un 1,3% o 1,4%

En todo caso, la Contabilidad Nacional hace un cálculo del empleo equivalente a tiempo completo creado en España, y la proporción es también superior al PIB, aunque no tan elevada como la que proporciona la Seguridad Social. La Contabilidad Nacional del INE revela que el crecimiento del empleo a tiempo completo equivalente está en el 1,4% de avance en los últimos doce meses (de septiembre de 2013 a septiembre de 2014), y que podría acelerarse algo al computar el año 2014 completo.

Es tradicional que en las fases iniciáticas del ciclo alcista de la economía las empresas comiencen a contratar de manera tímida, con jornadas parciales, para consolidar el empleo en trimestres sucesivos si lo hace la economía. Pero en este periódico ya advertimos hace un año que en 2014 habría una pequeña explosión del empleo, porque se daban circunstancias adicionales a las tradicionales: se ha operado en el mercado un abaratamiento muy importante del factor trabajo, tanto en los salarios como en el coste del despido, que convierte al empleo en un factor productivo más asequible para las empresas. Si a ello añadido la dureza de la crisis, con seis años largos de paralización de la actividad y unos volúmenes de desempleo de larga duración formidables, y con una presión para encontrar (o aceptar) empleos menos remunerados, tenemos las condiciones para esta pequeña explosión en cuando la actividad comienza a moverse.

En cuanto al punto en el que estamos hay que recordar algunos datos. El número de cotizantes actuales de la Seguridad Social, de 16,775 millones, hay que compararlo con los 19,24 que alcanzó en enero de 2008, cuando comenzaba la crisis. Por tanto, el abismo sigue siendo muy grande respecto a los máximos cíclicos; nada menos que de 2,47 millones de personas o empleos. Pero es cierto que desde el mínimo cíclico alcanzado en la crisis se han recuperado ya 624.000 afiliados, de los que 417.000 se han recuperado en el año natural 2014, con una media diaria de 1.140 cotizantes nuevos. El giro se produjo en septiembre de 2013, y desde entonces de manera prácticamente ininterrumpida se ha producido avance mes a mes de los cotizantes, tomados de forma desestacionalizada. Gráficamente, hemos desandado una pequeña parte del trecho generado por la crisis, y estamos como estábamos en octubre de 2012.

REUTERS

Oficina de Empleo en Madrid

En 2013 comenzó a moverse seriamente la demanda externa. Pero en 2014 lo hizo la interna, con lo que se ha generalizado la contratación de nuevos trabajadores en todos los sectores. Un repaso a la estratificación por actividades que elabora la Seguridad Social revela que en todas ellas se ha creado empleo en el año, con dos únicas excepciones, que son elsuministro de energía, gas y aire acondicionados, con descenso del 2,49% de los cotizantes, y las actividades bancarias y de seguros, donde persiste el ajuste, y donde el número de afiliados ha descendido en un 2,62%. Sube en las 19 restantes sectores de actividad no agrarias, y lo hace con fuerza en algunas de ellas.

Sube más de un 1% (1,24%) en la industria, lo que consolida la recuperación de este sector, muy animado por la demanda externa. Sube igualmente la construcción por vez primera en siete años, y lo hace en más de un 3%, cambiando la tendencia de seis años de descensos. En el mismo sentido se registra un avance en las actividades inmobiliarias, con subida del 8,27%, aunque se trata de una actividad con menos de 80.000 cotizantes. Los incrementos son de más del 5% en hostelería (con 960.000 cotizantes), y en actividades administrativas (con algo más de un millón de empleos). El avance es superior al 4% en actividades artísticas y en educación. El sector del comercio también recupera el tono, con un avance del empleo de año más del 2%. La sanidad, con 1,3 millones de ocupados, avanza un 2,54%.

En términos de desempleo, ahora hay inscritos (voluntariamente) en las oficinas públicas 4.447.711 personas, unas 253.000 menos que hace un año, con el mayor descenso en un solo año natural desde 1998. El número de parados alcanzó su máximo en febrero de 2013, con 5.040.000, y ya está en los mismos niveles cuantitativos que lo encontró el Gobierno de Rajoy en diciembre de 2011: 4.422.359.

Del total de desempleados registrados, tienen cobertura económica 2,46 millones, frente a los 2,8 millones de hace un año o los tres millones de hace dos. El descenso de los parados con prestación es de un 12% en el último año, y de un 18% en el coste de las prestaciones.

Los autónomos cobran, de media, 357 euros menos que los asalariados. Este hecho, unido a la crisis, retrasa la edad de jubilación de este colectivo

 

La crisis económica ha traído notables cambios al colectivo de los autónomos de nuestro país. En esta línea, destaca el retraso de la edad de jubilación de estos trabajadores, como señala la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) en un reciente comunicado.

 

Así, el número de trabajadores autónomos pensionistas en diciembre superaba 1,9 millones de personas, siendo 18.445 los autónomos que se jubilaron desde diciembre del año anterior. Por el contrario, entre diciembre de 2012 y diciembre de 2013 el número de autónomos que se jubilaron fue prácticamente la mitad: 9.370 personas.

Para este colectivo, los datos revelan que la edad media de jubilación del colectivo se está retrasando por primera vez, tendencia que “será mayor en el futuro”. “Esto se produce tanto por los efectos de la crisis que obliga a muchos autónomos a continuar en activo, como por el efecto de la reforma de las pensiones”, ha confirmado el secretario general de UPTA, Sebastián Reyna.

La organización también destaca la cantidad media que cobran los pensionistas españoles, siendo esta de 616,40 euros, cifra que se encuentra muy por debajo de la media del sistema, que se encuentra en los 876,53 euros y, sobre todo, la media del régimen general, que a 1 de diciembre se situaba en 971,47 euros. Esto genera como resultado que los pensionistas autónomos españoles cobran, como media, 357 euros al mes menos que los pensionistas del régimen general.

Así, desde diciembre del pasado año la pensión media de los autónomos ha subido más de ocho euros, mientras que la del régimen general ha crecido quince euros y la media del sistema, once.

Estos cambios son, para UPTA, “un mal dato de evolución de las pensiones de un colectivo que sigue cotizando demasiado por debajo de sus ingresos reales”. Es por ello que esta agrupación exige que el colectivo de los autónomos “vayan cotizando progresivamente por los ingresos reales para evitar que las diferencias se sigan agrandando a medida que pasan los años”.

 

Por último, el representante de UPTA ha recordado a los responsables del Ministerio de Empleo la necesidad de incentivar la difusión de los beneficios y de la necesidad “de mejorar las cotizaciones de los autónomos, para que el nivel de protección social de estos se incremente en los próximos años”.

El Gobierno da por iniciada la salida de la crisis al contar con un PIB en positivo y subiendo --hasta el 2% en 2015, según las previsiones-- y una tasa de paro en retroceso camino de situarse por debajo del 22% dentro de un año

salario 2Sin embargo, el Ejecutivo ha acompañado este horizonte de recuperación de un incremento del salario mínimo interprofesional (SMI) del 0,5% y de una congelación del Indicador Público de Rentas de Efectos Múltiples (Iprem).

Además, la fórmula para la revalorización anual de las pensiones incluida en la última reforma de las pensiones (en última instancia, el equivalente al sueldo de los jubilados) ha aconsejado que, dadas las circunstancias económicas, un año más la subida sea la mínima legal del 0,25% para salvaguardar la solvencia del sistema público.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, admitió en el último Consejo de Ministros del año que estas subidas son "modestas", pero se apresuró a explicar que con el IPC en negativo (-1,1% de acuerdo con el indicador adelantado de diciembre), la ganancia de poder adquisitivo será mucho mayor.

El jefe del Ejecutivo resumió en dicha comparecencia la situación actual de los salarios y su previsible evolución en 2015. Así, considera que la economía se ha beneficiado de la ganancia de competitividad que ha permitido la moderación salarial pactada por los agentes sociales entre 2012 y 2014, y ahora cuenta con el margen que le da la baja inflación y la tregua sin precedentes del precio del petróleo para seguir ese camino y apuntalar la recuperación.

En las empresas la lectura que se hace es la misma, hay que contener salarios para no echar por tierra el camino recorrido. Si bien, los sindicatos, compartiendo el diagnóstico de que hay que cuidar la inicipiente recuperación, se aferran a que el camino de salida de la crisis pasa por recuperar el poder adquisitivo perdido para reactivar el consumo y aumentar así los ingresos de las empresas y la recaudación para las arcas públicas.

En ese tablero se libra la partida de los salarios para 2015 toda vez que el Gobierno ha movido sus fichas. Las patronales CEOE-Cepyme y los sindicatos CC.OO. y UGT no han cerrado aún la renovación del II Acuerdo Interconfederal para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) para los próximos años, que debe servir de guía para las próximas revisiones salariales. El acuerdo debería haberse cerrado antes de terminar 2014, pero, tal y como ocurrió en 2012, se demorará aún un poco más.

Los empresarios apuestan por mantener un umbral de subidas salariales que rondaría el 0,6%, en línea, señalan, con las subidas que se están produciendo en los convenios colectivos firmados este año. A partir de ahí creen que en aquellas empresas o sectores donde sea posible y haya margen se puede aspirar a mayores incrementos retributivos.

Los sindicatos en cambio, quieren establecer un mínimo, que podría ser el IPC medio del año (ya que actualmente está en sus niveles más bajos), para garantizar el poder adquisitivo de los trabajadores, y a partir de ahí aplicar subidas de acuerdo con la productividad.

Ello pasa por incluir cláusulas de salvaguarda, insisten los sindicatos, que en ningún caso quieren establecer límites ni horquillas y por tanto no concretan porcentajes de incrementos significativos, aunque recuerdan, eso sí, que los trabajadores han perdido 7,1 puntos porcentuales de poder de compra durante la crisis.

Una remuneración para un grupo potencia más la creatividad que la individual.

trabajo incentivo equipo innovacion

Muchas empresas dicen que quieren que sus empleados sean más innovadores, hasta el extremo de que la palabra se vuelve un eslogan sin sentido. Pero, ¿se puede pagar a alguien para que sea innovador? Sí, dependiendo de cuánto le pague, según un par de investigadores canadienses.

En un análisis de siete años de sondeos a empresas, los expertos hallaron que los salarios y las bonificaciones por el trabajo individual no generaron un aumento de nuevas ideas y productos. Sin embargo, las bonificaciones a equipos y grupos, los planes de ganancias compartidas y los pagos indirectos, como generosas prestaciones para empleados, estaban relacionados con una mayor creatividad y arrojaron mejores soluciones a problemas en el trabajo.

«Puede pagarles a los empleados para que innoven si lo hace de forma apropiada. Pero tenga en cuenta que los incentivos individuales en realidad no van a ayudar», advierte Bruce Curran, coautor de la investigación y estudiante de doctorado en la Universidad de Toronto.

Incentivos

Curran especula que las bonificaciones a grupos estimulan el tipo de lluvia de propuestas en equipo que produce ideas nuevas significativas. «La innovación es en muchos aspectos colaborativa, y estos incentivos están promoviendo la colaboración», observa.

Además, recompensar a los equipos puede permitir que los empleados asuman más riesgos a corto plazo porque sus propios salarios no están necesariamente en juego. «Si se meten en un callejón sin salida, no van a ser castigados por ello», señala. Curran y el coautor Scott Walsworth, de la Universidad de Saskatchewan, estudiaron las encuestas recopiladas por el Gobierno de Canadá en cerca de 3.000 puntos de trabajo. Los datos incluían información sobre la forma en que los empleados eran remunerados, así como preguntas sobre si la empresa había desarrollado o mejorado de forma notoria un producto o proceso de producción, o si la compañía había creado una innovación para el mercado. La investigación fue publicada en la edición más reciente de la revista especializada Human Resource Management Journal.

Los investigadores hallaron que una remuneración variable para un grupo era más importante que el salario individual a la hora de generar innovación en la empresa. Curran indica que las compañías necesitan pagar lo suficiente como para eliminar las preocupaciones salariales, pero por encima de esa línea base, el sueldo parece tener poco efecto en la innovación.

Por supuesto, la remuneración no es el único factor que impulsa la innovación. Una capacitación empresarial regular, entre otras cosas, juega un papel importante.

Las prestaciones también importan. Las empresas con paquetes de beneficios más robustos suelen producir más innovación, descubrieron los investigadores. La razón es que los beneficios alientan a los empleados a tener una visión a más largo plazo sobre su relación con la compañía. «Las personas tienden a innovar más cuando se sienten seguras», asevera Curran.

Se trata de perfiles que exigen una elevada cualificación y un conocimiento previo de las tareas a desarrollar. En el ámbito del trabajo temporal, surgirán nuevas oportunidades para los técnicos audiovisuales y los operarios de fábrica. La especialización y las habilidades personales, requisitos imprescindibles

El Observatorio de Empleo de AgioGlobal, en su propósito de analizar la evolución del mercado laboral, ha llevado a cabo un exhaustivo análisis sobre las principales tendencias para el próximo año. De este modo, pretende dar a conocer qué perfiles registrarán una mayor demanda a lo largo de 2015.

Los puestos de comercial especializado –aquellos que además de dotes para la venta exigen una formación concreta y experiencia previa– estarán entre los más solicitados. Se trata de un perfil de alta cualificación, vinculado con las áreas de tecnología e ingeniería de procesos y que requiere de un conocimiento profundo del producto. Asimismo, debido al fuerte desarrollo tecnológico experimentado en los últimos años y al consecuente crecimiento de ventas, el ámbito de la telefonía móvil  e internet también estará en auge, y la necesidad de comerciales y dependientes de tienda será elevada.

Por otro lado, este análisis también revela la existencia de ciertos perfiles que, aunque surgieron hace un tiempo, van cobrando cada día mayor importancia. Así, el controller financiero –figura encargada del diseño y supervisión del sistema de gestión y contabilidad– y el brand manager en el entorno on line –profesional que asume la responsabilidad del posicionamiento de una marca en redes sociales, SEO y SEM– serán igualmente demandados.

En relación a aquellos trabajos de carácter eventual, el Observatorio de Empleo de AgioGlobal estima que los sectores audiovisual y automovilístico registrarán un importante movimiento. Lo mismo sucederá con puestos relacionados con el taller y la fábrica, donde se impondrán los operarios multidisciplinares capaces de manejar maquinaria de diversa índole, como CNC (Control Numérico por Computadora) o fresas.

Movilidad geográfica

2015 también será un año de oportunidades en el extranjero. El profesional técnico español goza de muy buena consideración fuera de nuestras fronteras. Concretamente, los ingenieros de planta –responsables del diseño, especificación y mantenimiento de las instalaciones de una compañía– y los responsables de producción –aquellos encargados de la gestión de la línea productiva– vivirán una fuerte demanda internacional.

Polivalencia e idiomas, requisitos imprescindibles

En cualquier caso, para optar a un puesto laboral será necesario que el candidato se ajuste a las necesidades formativas de cada perfil y vincule sus habilidades con la productividad. Además, se impondrán aquellos demandantes polivalentes capaces de desarrollar tareas de diversa índole.

Asimismo, el dominio de idiomas, fundamentalmente el inglés, está cada vez más presente en las ofertas y llega a ser imprescindible en los procesos de selección, incluso en ocupaciones que no son necesariamente técnicas.

“El mercado laboral está experimentando una pequeña recuperación que, aunque todavía leve, nos lleva a pensar que 2015 será un año de mejora. La formación y la experiencia serán elementos esenciales para optar a la mayoría de las demandas, aunque es necesario recordar que las aptitudes personales y la disposición cobran cada vez más importancia”, asegura José María Camps, presidente de AgioGlobal.

Cuando dos compañías deciden unir fuerzas para acometer grandes proyectos, el mayor error que cometen al firmar los contratos es la indefinición de mecanismos para solucionar las luchas de poder.

El presidente de HNA, Wang Jian (izquierda), y el consejero delegado de NHHotel Group, Federico González (segundo por la derecha), durante la firma de un acuerdo entre ambas compañías.

El presidente de HNA, Wang Jian (izquierda), y el consejero delegado de NHHotel Group, Federico González (segundo por la derecha), durante la firma de un acuerdo entre ambas compañías.

Cada vez es más habitual ver a dos compañías unir sus recursos para crear una sociedad con la que abordar proyectos de gran envergadura, como aterrizar en un nuevo mercado o descubrir un medicamento. Es más, incluso empresas competidoras han visto en la creación de joint ventures la fórmula perfecta para explorar nuevos negocios sin comprometer todo su músculo financiero.

Son muchas las firmas españolas que han tenido éxito en la búsqueda de socios para iniciar nuevos proyectos, como NH Hotel Group con la china HNA o Gamesa con la francesa Areva. Sin embargo, también son muchas las aventuras conjuntas que no han terminado en buen puerto, como fue el caso de Fagor con la asiática Haier.

«En estas estructuras, al unirse empresas con diferentes culturas, es importante que el contrato deje claros los objetivos del proyecto común, cómo será el gobierno del vehículo o la forma de resolver los potenciales conflictos que vayan surgiendo», explica Lucas Osorio, socio de mercantil y director de la oficina madrileña de Hogan Lovells.

Según este experto, las ventajas de este tipo de alianzas estratégicas están claras: «Se trata de evitar, en la medida de lo posible, desembolsos económicos exagerados». Pero no sólo se comparten los costes, sino también los riesgos. Además, es un modelo muy flexible, ya que «el contrato de joint venture no está regulado legalmente como figura típica y unitaria, sino que en la práctica se instrumenta como una vía jurídica de negociación compleja, en la que las partes definen objetivos, acordando derechos y obligaciones».

Precisamente, este contrato es clave de cara al éxito de esta aventura conjunta, ya que se negocia cuando las partes están en sintonía y es el documento en el que se deben fijar, entre otras cosas, los mecanismos para resolver problemas, como las luchas de poder, un aspecto que no siempre se tiene en cuenta.

El socio de Hogan Lovells explica que «es habitual recurrir a los llamados ADR; se trata de mecanismos de resolución de disputas que no implican los rigorismos y plazos del arbitraje o tribunales». De esta forma, son los propios directivos de ambas compañías los que intentar mediar, hasta llegar al máximo nivel jerárquico. Si ahí no hay acuerdo, entonces ya se recurre a otras vías, como la judicial.

Pero estas luchas de poder no pueden encarnizarse y, sobre todo, deben definirse previamente formas para, llegado el caso, poner fin a la alianza, pero sin que supongo el fin de la nueva compañía. «La situación más extrema es articular mecanismos de salida de uno de los partícipes», o incluso de ambos, vendiendo la joint venture a un tercero, apunta Osorio.

En estas situaciones, se incluyen diferentes condiciones. Una es la conocida como ruleta rusa (una de las partes exige a la otra que le compre o le venda su participación), otra sería establecer una subasta o bien apostar por la cláusula andorrana (una de las partes fija un precio y la otra decide si, por ese importe, prefiere vender su paquete o, por el contrario, comprar el de su rival).

Aspectos clave de un contrato- ‘Due diligence’: si alguna de las partes, en lugar de capital, aporta una rama del negocio o activos propios, es necesario hacer una valoración precisa.

- Las empresas que participen tienen que definir claramente los objetivos de la nueva compañía, así como la configuración de los órganos ejecutivos.

- En estructuras de control conjunto, es clave definir mecanismos de solución de conflictos que tengan en cuenta a ambas partes.

- Estipular el funcionamiento de los ADR o herramientas alternativas de resolución de problemas. Sistema de negociación previo al arbitraje o los tribunales.

- Definir fórmulas de desbloqueo para cuando no se llegue a un acuerdo. Para casos extremos, hay que prever la salida de una de las partes (incluso, de ambas).

- Si uno de los socios es industrial, a la hora de plantear su salida de la alianza, hay que proteger las marcas y tecnología que haya aportado.

claseLas escuelas concertadas cierran un año "muy difícil" debido a la reducción de fondos para los conciertos, que en la última década han alcanzado el 30%, y los retrasos en los pagos por parte de la Administración, según ha explicado el secretario general de la Federación Española de Religiosos de la Enseñanza-Escuelas Católicas (FERE-CECA), José María Alvira.

En este sentido, ha insistido en la necesidad de "mejorar" los conciertos de las escuelas y garantizar que los pagos se realicen a tiempo. Según ha explicado, "en algunas comunidades autónomas los pagos se realizan con hasta seis meses de retraso, lo que hace muy difícil gestionar algunos centros".

Respecto a la aplicación de la LOMCE, la novedad de este curso, asegura que en los centros de FERE-CECA se está realizando "con mucha tranquilidad", pese a que han tenido que elaborar los currículos "de forma precipitada".

Alvira ha hecho hincapié en la necesidad de un Pacto por la Educación en el que participen todos los agentes políticos y sociales, aunque se ha mostrado escéptico acerca de la posibilidad de que se produzca en 2015. "El ministerio no está para acometer grandes reformas", ha indicado.

El representante de la mayor patronal de centros concertados y privados del país ha advertido además que, especialmente en los últimos meses del año, a las reducciones de financiación se ha sumado la "preocupación" por un ambiente que, según ha definido, "es de precampaña electoral".

"Se están tomando posiciones sobre las enseñanzas concertadas de algunos grupos y nos preocupan algunas de estas manifestaciones por que son un ataque directo. Aunque puedan ser anuncios de cara a la galería entrañan un cierto riesgo", ha asegurado.

Alvira ha subrayado que los centros concertados "se suman a la reivindicación por una educación pública de calidad" pero ha insistido en que esta "no debe ser la única". A su juicio, "es muy poco democrático y poco constitucional abogar por la enseñanza única".

En este sentido, ha recordado que el modelo mixto de enseñanza pública y privada (concertada y privada) es el que mantienen los países del entorno de España y ha asegurado que los centros concertados "siguen ofreciendo proyectos muy válidos para quien los quiera".

Las profesiones más complejas tienen un impacto positivo en nuestro cerebro y contribuyen a que en la vejez tengamos un rendimiento cognitivo más alto, según un estudio elaborado por un grupo de científicos de la Universidad de Edimburgo que ha difundido la publicación científica 'Neurology'.

Los arquitectos, asistentes sociales o diseñadores gráficos son algunos de los profesionales que más beneficios mentales obtienen de su trabajo. También los abogados, ingenieros, cirujanos, jueces y fiscales estarían en esta lista de profesiones que son gimnasia para nuestro cerebro.

Tienen en común que son trabajos que requieren creatividad y estimulan nuestra mente. Por el contrario, los trabajos más rutinarios y mecanizados no serían tan beneficiosos para nuestro cerebro.

Para relizar este estudio han analizado a 1.066 personas, con una edad media de unos 70 años y en su mayoría ya jubilados. Han estudiado su memoria, y sus habilidades cognitivas y de pensamiento rápido.

Las pruebas han revelado que los profesionales que trabajaban con el análisis y síntesis de datos, como los arquitectos o ingenieros civiles, consiguen un rendimiento superior en capacidades cognitivas. Y lo mismo ocurre con la vida laboral que exige tratar con otras personas para instruirlas o negociar, como ocurre con los abogados, magistrados o asistentes sociales.

Su trabajo les habría permitido acumular cambios estructurales en su cerebro, por ejemplo conexiones neuronales más rápidas y mejores, que luego se apreciarían en la vejez. Sin embargo, los cientificos apuntan a que las profesiones que consisten en seguir instrucciones o copiar datos rutinarios no ayudarían a desarrollar tanto una parte importante del cerebro.

Montoro-CongresoLas tres leyes que conforman la reforma tributaria, con la que el Gobierno devolverá 9.000 millones de euros a los bolsillos de los contribuyentes en los próximos dos años, entra este jueves, 1 de enero, en vigor.

El texto recoge una rebaja del IRPF para todos los contribuyentes de un 12,5% de media, de la tributación de las rentas del capital y del Impuesto de Sociedades.

En concreto, las rentas del ahorro tributarán entre un mínimo del 19% y un máximo del 23% y se rebajará el tipo general del Impuesto de Sociedades del 30% al 28% en 2015 y al 25% en 2016.

Además, incluye una ayuda de 1.200 euros a las familias numerosas y personas con discapacidad y la publicación de un listado de morosos con la Hacienda Pública.

Por otra parte, la reforma fiscal fija el límite de la cuantía de la indemnización por despido que seguirá exenta de tributar se sitúa en 180.000 euros.

Vivienda

En materia de vivienda, el Gobierno ha incluido la eliminación de la deducción por alquiler de la que se benefician en el IRPF los inquilinos.

En cuanto al IVA, en virtud de una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, se sube del 10% al 21% en algunos productos sanitarios, entre los que se encuentran los bienes intermedios de elaboración de medicamentos, los equipos médicos, aparatos, instrumental sanitario y productos farmacéuticos.

En todo caso, se mantienen en el IVA reducido del 10% los productos que estén diseñados para personas que tengan discapacidades físicas, mentales, sensoriales o intelectuales, como gafas graduadas, prótesis, sillas de ruedas o muletas.

Se trata de una reforma fiscal en dos fases. Una primera que se aplicará desde este 1 de enero de 2015 y una segunda, a partir del 1 de enero de 2016.

Últimas incorporaciones

Entre las últimas incorporaciones a la reforma fiscal, introducidas en el Senado, se encuentra la limitación del impacto que suponían las medidas que penalizaban las ventas de casa usadas. Así, se le da una nueva redacción a la disposición transitoria novena sobre régimen transitorio de las ganancias patrimoniales de elementos adquiridos antes de 31 de diciembre de 1994.

El Gobierno había decidido suspender los coeficientes de abatimiento y las correcciones por la evolución de la inflación, medidas que hasta ahora reducían la plusvalía y, por tanto, la base sobre la que se ha de tributar a Hacienda.

El cambio aprobado por el Senado establece una cuantía máxima del valor de transmisión de 400.000 euros para poder aplicar los coeficientes de abatimiento.

Además, en el Senado se introdujo otra enmienda que recoge una rebaja del IVA que afecta a las flores y plantas ornamentales, que pasarán de estar gravadas por el tipo general del 21% al reducido del 10%.

En 2014, más de 118.000 personas han pasado de un contrato de duración determinada a uno de indefinido, lo que supone un 11,8% más que el año anterior. Extremadura, Castilla-La Mancha y Baleares son las comunidades que más han aumentado  este año respecto a 2011, un 45,6%, un 45% y un 29% respectivamente. Del total de los contratos convertidos a indefinidos, el 37% se realizaron a hombres con jornada completa, en total 43.489

En los últimos 4 años
Según Randstad, los contratos temporales convertidos a indefinidos aumentan un 9%

Recursos Humanos RRHH Digital.

Randstad, ha realizado un análisis sobre la evolución de los contratos convertidos a indefinidos durante los meses de septiembre, octubre y noviembre de 2010 a 2014. Tras llevar a cabo un ejercicio comparativo a partir de datos publicados por el Servicio Público de Empleo Estatal, Randstad ha concluido que durante el año actual un total de 118.866 contratos se han convertido en indefinidos, un 11,8% más que el año anterior, 12.568 contratos más. Respecto a 2011, este tipo de contratos ha aumentado en más de 9.800 contratos, un 9% más.

A nivel nacional, ambos sexos han aumentado la conversión de contratos en indefinidos en los últimos cuatro años. Los hombres lo han hecho en mayor medida que las mujeres, con un 10,7% y un 7% respectivamente. Más de 54.731 contratos convertidos han sido firmados por trabajadoras y 64.135 por trabajadores. La tendencia ascendente de los últimos cuatro años ha continuado de 2013 a 2014 y ha evolucionado en términos positivos. Tanto mujeres como hombres han aumentado respecto al año anterior, los trabajadores lo han hecho en 8.422 y las profesionales en 4.146.

Más del 36% de los contratos convertidos en indefinidos en 2014 han sido de jornada completa en hombres, en total 43.489. Mientras que en mujeres, este porcentaje desciende hasta el 21%, con 24.952. Destaca que en las trabajadoras los contratos de jornada parcial convertidos en indefinidos son mayores que los de la completa, la cifra total es de 26.943, lo que supone un 22,7% del total. Por su parte en los hombres este tipo de jornada  supone un 15% del total.

Respecto a 2011, los trabajadores a jornada completa se ha mantenido prácticamente igual (-0,33%); mientras que las trabajadoras con este tipo de jornada han descendido un 12%. En cuanto a la jornada parcial, esta ha aumentado para hombres y mujeres, 30% y21%, respectivamente, 10.846 conversiones más.  

15 de las 17 comunidades han aumentado las conversión respecto a 2013

En los últimos cuatro años, Extremadura, Castilla-La Mancha y Baleares son las comunidades autónomas que más han crecido en este tipo de contratación con un aumento del 45,6%, 45% y 29%, respectivamente. En total estas tres regiones suman 10.850 contratos convertido en indefinidos. En cambio, Euskadi (-21%), Navarra (-15%) y Asturias (-12%) son las comunidades que presentan una menor conversión de estos contratos en comparación con los datos registrados desde 2011.

Respecto a 2013, las comunidades que mayor crecimiento han experimentado son Castilla-La Mancha, La Rioja y Madrid, con 54,5%, 36,6% y 33,6% respectivamente. Entre estas tres comunidades se han convertido más de 28.700 contratos a indefinidos.

En términos absolutos, Cataluña, Madrid y Andalucía son las que más conversiones han experimentado en el ejercicio actual, 23.724, 23.201 y 13.654, de 2013 a 2014. Las únicas que han experimentado un descenso han sido Castilla y León (-5,3%) y Andalucía (-3,7), con un descenso de 523 y 261 contratos respectivamente.

Galicia, Aragón y Extremadura son las comunidades que menos crecen en este campo respecto a 2013. Sus tasas de crecimiento no superan el 3%. En cuanto a número de contratos convertidos a indefinidos las que menor número de conversiones han registrado sido La Rioja, Cantabria y Navarra, con 803, 1.284 y 1.437.  

1420028155El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado este miércoles la orden por la que se aprueba el modelo 143 para solicitar el abono anticipado de las deducciones por familia numerosa y personas con discapacidad a cargo del IRPF y se regulan el lugar, el plazo y las formas de presentación.

Estas nuevas deducciones, conocidas como 'impuestos negativos', darán derecho a 1.200 euros anuales que se podrán recibir en 100 euros mensuales. Son acumulables entre sí y al actual de igual cuantía que perciben las madres trabajadoras con hijos menores de tres años. Según los cálculos de Hacienda, unas 750.000 familias se podrán beneficiar de estas deducciones.

Se podrán solicitar desde el 7 de enero por Internet o por teléfono, presentando el modelo 143 de la Agencia Tributaria. Serán aplicables por trabajadores por cuenta propia o ajena integrados en una familia numerosa o con un descendiente o ascendiente con discapacidad por el que tenga derecho al mínimo correspondiente (33% o más).

Habrá dos modalidades de solicitud de la deducción de forma anticipada: colectiva e individual. La colectiva se presentará por todos los contribuyentes que pudieran tener derecho a la deducción respecto de un mismo descendiente, ascendiente o familia numerosa. La individual se presentará por el contribuyente que cumpla los requisitos exigidos en la deducción. Cada mes de enero se podrá modificar la modalidad de la solicitud.

Tendrán derecho a solicitarla aquellas personas que tengan familias numerosas o dependientes a cargo con contrato de trabajo a jornada completa, con contrato a tiempo parcial y una jornada laboral de al menos el 50% de la jornada ordinaria de la empresa, o que trabajen por cuenta ajena dados de alta en el Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Ajena Agrarios incluidos en el Régimen General cuando se hubiera optado por bases diarias de cotización, que realicen, al menos, diez jornadas reales en dicho periodo.

Se presentará una solicitud por cada deducción a la que se pueda tener derecho y, en el caso de la deducción por ascendientes o descendientes con discapacidad, por cada uno de ellos que dé derecho a deducción. Una vez presentadas las solicitudes, no será preciso reiterar la misma durante todo el periodo en el que se tenga derecho a percibirla.

Los solicitantes y los descendientes o ascendientes con discapacidad que se relacionen en las solicitudes deberán contar con un número de identificación fiscal válido. La Agencia Tributaria abonará la deducción de forma anticipada mensualmente mediante transferencia bancaria.

Cuando apenas el 15% de los profesionales de una compañía vaya a trabajar físicamente a la sede de ésta se dará una relación muy distinta entre empleado y empleador. Surgirán nuevas fórmulas de trabajo, otras maneras de valorar el rendimiento y la eficacia, ajenas al presentismo; y una gestión de personas o modelos de retribución adaptados a una realidad nunca vista en las organizaciones.

Qué pasará cuando trabajar no sea 'ir al trabajo'

Imagina que trabajas por la mañana en una compañía, dedicado a proyectos muy específicos, y por la tarde en otra diferente, que incluso puede ser competidora de la anterior. Tus jefes de la mañana y de la tarde lo saben y lo aceptan.

Piensa por un momento que vives en una nueva realidad laboral y que formas parte del 90% de los profesionales de tu empresa que jamás pisará la sede de la compañía en la que «trabajan». Ahora deja de imaginar, porque pronto verás nuevas fórmulas de retribución, modelos inéditos de valoración y compensación de la efectividad y el rendimiento de plantillas dispersas que ya no saben lo que es el presentismo.

Ir al trabajo ya no supondrá acudir a la oficina y esto supone mucho más que teletrabajo: se trata de una nueva relación entre empleado y empleador que implica oportunidades pero que también plantea nuevos conflictos legales y profesionales.

Habrá que contar con nuevos modelos e indicadores para medir el rendimiento

Paco Muro, presidente de Otto Walter en España, cree que «veremos otros tipos de relaciones laborales, más orientadas a la prestación de servicios que al contrato tradicional por horas. No se tendrá una ubicación física ni cargo dentro de la empresa. Se irá, se hará el trabajo o la prestación de servicios contratados, y se seguirá en función de las necesidades mutuas y la satisfacción generada. De igual modo, el trabajador podrá trabajar con más de un cliente, esto es, con más de una empresa o proyecto a la vez».

Muro considera que para un buen profesional, este escenario presenta enormes ventajas, ya que no dependerá de estructuras férreas de sueldo, lugar de trabajo, o posición en un organigrama: «Cada uno tendrá lo que sea capaz de valer, trabajará desde donde proceda según cada caso, y logrará la posición que se gane, además de no depender de un solo jefe, de una sola empresa o de un solo proyecto».

Pero esto también implica inconvenientes. Muro cita una cierta volatilidad en el puesto, más incertidumbre a corto y medio plazo, y buscar trabajo permanentemente; captando nuevos proyectos para cuando se acaben los actuales. Añade que «hoy ya no existe el contrato indefinido como tal, tan sólo hay dos: el temporal sin más, y el temporal con indemnización según antigüedad. La nueva tendencia llega más lejos: el poder ya no lo tendrá la empresa, sino las dos partes, que no dejarán de ser dos empresas contratándose mutuamente, ya que el profesional dejará de ser un trabajador para convertirse en un suministrador de servicios cualificados».

Dónde estén físicamente los empleados es ya una simple anécdota

David Díaz, socio de laboral de Baker & McKenzie, también cree que el trabajo como lo conocemos hoy desaparecerá, y esto implica un rediseño del concepto de empleado. Se refiere a trabajadores con mayor autonomía y al hecho de que dónde estén físicamente será una simple anécdota. «Trabajar ya no es una tarea uniforme y continuada, y habrá que tener en cuenta la actividad por proyectos y en tareas muy concretas. Profesionales que están trabajando proyecto tras proyecto. Esto nos lleva a la especialización, que no tiene por qué ser contraria a la multitarea».

Díaz añade que «se difuminan las fronteras entre los que son empleados y los que no lo son –freelance, consultores– y desde fuera de la compañía resulta complicado distinguir quién lo es y quién no, en un entorno de horarios más flexibles, retribución por tareas y proyectos, y profesionales especializados que tienen su propia marca personal».Consecuencias jurídicasPor supuesto, esta difuminación de fronteras puede tener consecuencias jurídicas: Díaz se refiere al reto de contar con nuevos modelos e indicadores para medir el rendimiento y la productividad.

Pilar Jericó, presidenta ejecutiva de Be-Up, cree que la gran revolución de la tecnología son los nuevos modelos de trabajo, que implican asimismo la aparición de nuevas profesiones: «Para esto debe haber una definición clara de objetivos y un liderazgo basado en la confianza y no en el presentismo. Además, el trabajador debe asumir nuevas responsabilidades y el profesional ha de ser mucho más autónomo».

Trabajar ya no es una tarea continuada. La actividad se hará por proyectos

La frontera difusa entre el trabajo y la vida personal lleva inevitablemente a la dificultad para comprobar cuándo se realiza efectivamente el trabajo. Y en el plano del control y los derechos a la intimidad y a la privacidad se plantean cuestiones como la forma de conseguir el equilibrio perfecto para controlar y medir a los trabajadores.

Paz de la Iglesia, socia de laboral de DLA Piper, también cree que será creciente la tendencia a tener trabajadores que no prestan servicios en la forma tradicional, aunque este modelo no vale para todos los sectores, y es especialmente complicado en aquellos que requieren estrictos niveles de supervisión.

Asimismo, Paco Muro observa ciertas implicaciones en el campo de la ética: «Desde el punto de vista de la empresa, ésta tendrá que atender los convenios de confidencialidad y quién tiene acceso a la información. Y si se tiene en cuenta la perspectiva del profesional, éste tiene que tener en cuenta su marca para cualquier actividad que ponga en duda su discreción en el manejo de los datos».

Julio Moreno, senior partner de Korn Ferry, también pronostica que aparecerán nuevas figuras jurídicas que protegerán el uso de la información (relación de secretos, información privilegiada) y nuevas normas y tipos de convenios: «La gestión de recursos humanos tenderá a individualizarse, y habrá más colectivos de profesionales sujetos a excepciones y que no se regirán por convenios o por contratos habituales. Veremos más contratos muy flexibles que den cabida a relaciones laborales que no sean estrictamente mercantiles. Habrá más complejidad y casuística para gestionar la discontinuidad».

El compromiso resulta difícil de gestionar porque la dedicación plena no será posible

Moreno opina que el compromiso con la organización será difícil de gestionar, porque la dedicación plena no va a ser posible muchas veces: «El liderazgo será cada vez más importante para que los profesionales sientan un vínculo con la organización. Es una nueva realidad que requiere un nuevo tipo de liderazgo».

Paco Muro sostiene que «el sentido de pertenencia será más complicado, y según el beneficio mutuo que se obtenga, las relaciones personales adecuadas y la aportación de valor equilibrada de unos con los otros, todo fluirá perfectamente o se romperá. Esto supone la necesidad de liderazgo en estado puro, ya que hay que ganarse al equipo sin tener verdadero poder sobre él».

Añade que las empresas tendrán que trabajar la motivación y la comunicación interna de otra manera: «Captar y retener a los mejores será más difícil, aunque acceder a ellos más fácil. En suma, un entorno más libre, con más autonomía por parte del trabajador y de las empresas, y una relación laboral basada en que ambos se necesitan y se complementan».

El socio de laboral de Baker & McKenzie se refiere asimismo a una retribución vinculada al rendimiento y a la productividad. Habrá que adaptarla a esta realidad cambiante.

Muro aclara que la remuneración tendrá mucho que ver con los resultados, con cláusulas que penalicen el trabajo no conforme, y premien la excelencia y los resultados por encima de lo esperado: «Lejos de parecer algo nuevo, se trata de regresar a viejas fórmulas que han funcionado muy bien durante siglos. La tripulación de un pesquero cobra según la pesca conseguida, los agentes comerciales siempre han cobrado en función de sus ventas, y ninguno de ellos tiene relación laboral con las empresas que les contratan. Esta es la relación profesional más sólida y que más ha sobrevivido a lo largo de los siglos, y estaba incluso antes de que aparecieran los contratos fijos como concepto laboral».Escenario discontinuoEn vez de difuminación, Julio Moreno, senior partner de Korn Ferry, prefiere hablar de un escenario discontinuo: «El futuro del trabajo es la discontinuidad. Trabajo por proyectos con duración limitada, combinar varios proyectos... Se trata de una discontinuidad en la presencia en el lugar de trabajo, y es una tendencia que se va acrecentando. Del trabajo para toda la vida se pasa a tener de siete a nueve posiciones durante una misma carrera profesional, y después a trabajar en siete o nueve países distintos, y a tener unas quince posiciones durante una vida laboral».

En este nuevo escenario se plantea cómo reconocer a las personas por su trabajo cuando la presencia (el presentismo) ya no es el elemento clave. Moreno cree que pagar por los resultados será una constante; pero a los expertos les permitirá fijar el objetivo de su salario.

Moreno sugiere la importancia del nivel de especialización y también de la marca personal, y añade que serán los expertos quienes determinen por qué cantidad y cuándo están dispuestos a trabajar. «El elemento de la experiencia y el conocimiento, más la marca personal resultan clave. Las organizaciones buscan personas que trabajen por proyectos, y la negociación salarial tenderá a hacerse cada vez más individualizada. Gran parte de lo que gane cada persona será lo que se conoce como pago por éxito, y esto implica establecer los objetivos al comienzo de la relación laboral de una forma muy precisa».Así será tu nueva vida laboralLa deslocalización y virtualización del trabajo hacen que ya no sea necesario que las relaciones laborales sean cara a cara. Esta es una de las conclusiones del estudio Trabajar en 2033 de PwC, que asegura que el trabajo se puede hacer desde cualquier lugar de una forma más eficiente. Otros factores definen el nuevo escenario del empleo en el futuro:

* La tecnología ofrece mayor flexibilidad al mercado laboral. Permitirá localizar el trabajo donde sea necesario y encontrar el talento allí donde esté.

* Las nuevas generaciones demandarán (ya lo están haciendo) un mayor equilibrio entre la vida personal y la laboral; valorarán la flexibilidad y la autonomía; mostrarán un creciente interés por la movilidad geográfica, al menos en algún momento de su carrera; estarán dispuestas a cambiar con más frecuencia de carrera profesional, sector o empresa.

* En respuesta a estas demandas se extenderá el teletrabajo, los contratos a tiempo parcial que permitan la conciliación o las jornadas adaptadas al ciclo productivo de cada empleado, con un predominio del cumplimiento de hitos y objetivos.

* Predominarán las modalidades de trabajo de mayor flexibilidad, como el trabajo mixto, tanto en la oficina como a distancia con horario flexible; el trabajo en la oficina en horario flexible o el trabajo a distancia con horario flexible.

* Se espera que los profesionales cambien más a menudo de carrera y de empleador. Incluso algunos trabajarán para varias compañías desarrollando proyectos específicos.

* El trabajo pasará de ser una actividad que se desarrolla de una forma constante y uniforme a una labor centrada en proyectos con vocación claramente temporal. Nos encontraremos con un perfil de trabajador más proclive a controlar de forma activa su carrera laboral y a asumir la responsabilidad de su desarrollo profesional.

La rebaja del IRPF estatal impactará ya en las retenciones de la nómina de enero. La reducción global del Impuesto sobre la Renta será de una media del 12,5% en 2015 y 2016 –del 7,1% ya en 2015–, lo que supone 6.091 millones, 3.420 millones en 2015 y de 2.671 millones el ejercicio siguiente. Estas medidas se acompañan de incentivos a familias y al mecenazgo y de rebajas de retenciones a autónomos.

1420044100 0La rebaja del IRPF es la medida estrella de la reforma fiscal, que entra en vigor el 1 de enero. Hacienda quiere que los 20 millones de contribuyentes noten un alivio en sus bolsillos en la nómina de enero de 2015, año electoral. La reducción global del Impuesto sobre la Renta será de una media del 12,5% en 2015 y 2016 –del 7,1% ya en 2015–, lo que supone 6.091 millones, 3.420 millones en 2015 y de 2.671 millones el ejercicio siguiente. Sin embargo, el incremento de la actividad derivada de las medidas normativas generará más ingresos y así el coste neto será de 4.520 millones.

Que estas previsiones se cumplan depende de que las comunidades implementen la rebaja en la tarifa autonómica. Son once las regiones del régimen común que van a bajar el IRPF en 2015 y no todas se adaptan completamente a la reforma estatal. Si contamos la verdadera acción en el IRPF de las comunidades autónomas para 2015, según el cálculo que ha realizado este diario, la rebaja media será el año que viene del 6,9%, por debajo de lo que ha previsto el Fisco. Sin embargo, el cambio autonómico no lo percibirán los contribuyentes en 2015, ya que sólo se notan las medidas que toman las comunidades a la hora de hacer la declaración, que tendrá lugar en la primavera de 2016. Los ciudadanos sí verán en cambio la rebaja estatal ya en las retenciones desde enero, con una media de 30 euros.

El Real Decreto que modifica el Reglamento del IRPF en materia de pagos a cuenta y deducciones por familia numerosa, que entra en vigor el 1 de enero, se aplicará ya en las retenciones e impuestos negativos de este mes. Así, el primer tramo, con un tipo del 20%, se aplicará hasta los 12.450 euros y, entre este importe y 20.200 euros, se aplicará el 25%. Para las rentas de entre 20.200 y 35.200 euros, el tipo bajará al 31% el año que viene, mientras que en las rentas de entre 35.200 y 60.000 euros, la tarifa bajará al 39% en 2015. Las rentas que superan los 60.000 euros tributarán a partir de 2015 al 47%.

El cálculo de las retenciones se realiza dividiendo lo que se paga de cuota entre los ingresos brutos. Un sueldo bruto de 34.000 tendrá un neto (descontando Seguridad Social y gastos, deducción lineal que ahora sustituye a la de rendimientos del trabajo) de 30.000. Aplicada la cuota a pagar y dividida entre el bruto, se obtiene una retención del 18,13%. A este cálculo le faltaría añadir los mínimos personal y familiar, que se incrementan.

Cristóbal Montoro ha subrayado la parte «social» de la reforma fiscal, que proporcionará a las familias 732 millones de euros en 2015. Unas 750.000 familias podrán beneficiarse de estos nuevos incentivos, por los que podrán recibir 1.200 euros por cada una de las circunstancias a las que dé derecho a una deducción y que podrán cobrarse mensualmente y por adelantado a razón de 100 euros. Las nuevas figuras se aplican a quienes tengan a su cargo hijos dependientes con discapacidad superior al 33%; ascendientes dependientes con una discapacidad mayor al 33%, familia numerosa con tres hijos, o con dos hijos, uno de ellos con discapacidad. También en el caso de la adopción, para familia numerosa con cinco hijos; con cuatro hijos, al menos tres por parto o adopción múltiple, o cuatro hijos y unos ingresos no superiores al 75% del Iprem.

Estas deducciones tendrán como límite para cada una de ellas las cotizaciones y cuotas a la Seguridad Social y mutualidades de carácter alternativo devengadas en cada periodo impositivo con posterioridad al momento en que se cumplan tales requisitos. Estos contribuyentes podrán solicitar a partir de enero su abono anticipado, que recibirán mediante transferencia bancaria mensual. Las deducciones, que pueden acumularse sin límites, se incluirán en la declaración anual de IRPF del 2015, a presentar en la primavera de 2016.

La rebaja media del IRPF alcanza el 23,5% entre 2015 y 2016 para las rentas inferiores a 24.000 euros, ya que 1,6 millones de contribuyentes dejarán de tributar. Quienes tienen unos rendimientos íntegros del trabajo de 12.000 euros se benefician de una bajada de su tipo medio del 100%, ya que en 2016 no pagarán el impuesto. Y quienes ingresaban hasta 11.140 euros ya no tenían la obligación de declararlo.

Además, el número de tramos se reduce de siete a cinco; el tipo mínimo pasa del 24,75% al 20% en 2015.

Según se incrementan las rentas, el porcentaje de diferencia a favor del contribuyente entre 2011 y 2016 se reduce.

Quienes ingresan 100.000 euros tendrán un tipo medio de un 0,47% más alto en 2016 que en 2011, y los que obtengan 150.000 euros, un 1,67% más elevado. Este efecto se debe a que el marginal máximo será del 47% en 2015 y del 45% en 2016 a partir de ingresos de 60.000 euros, con lo que empieza a operar para ingresos más bajos, dado que en 2011 quienes tenían este nivel de ingresos tributaban con un tipo marginal del 43%.

La rebaja de tipos se compensa en parte con la nueva tributación del despido y la eliminación de deducciones, como la de los rendimientos del trabajo para rentas superiores a los 14.400 euros, que se sustituye por una nueva deducción de gastos lineal con un tope de 2.000 euros al año. El cambio implica que los contribuyentes afectados sufrirán una pérdida de 600 euros, ya que este incentivo ascendía a 2.600 euros al año.

En lo que respecta a los autónomos, las retenciones bajarán del 21% al 19% en 2015 y al 18% en 2016. Quienes tengan rentas inferiores a 15.000 euros tienen una retención del 15% desde julio. De todos modos, la factura de numerosas pymes y autónomos puede ser más abultada en 2015, dado que el Gobierno ha eliminado de los Presupuestos la reducción del rendimiento neto en IRPF e Impuesto sobre Sociedades si tenían ingresos inferiores a 5 millones de euros y menos de 25 trabajadores si mantenían empleo.

Otra medida en el IRPF que afecta a la vivienda y a otros elementos patrimoniales es la supresión de los coeficientes de abatimiento para ventas superiores a 400.000 euros.

La reforma fiscal incluye un impulso a las actividades de mecenazgo. La deducción por donativos en el IRPF se eleva del 25% al 30%. El porcentaje sube en otros 5 puntos si se mantiene durante tres años. Para ampliar la participación social en estas actividades, se fija, en dos fases, una deducción del 75% para donativos inferiores a 150 euros.

PLANES AHORRO 5: Rendimientos libres de impuestos

Una nueva fórmula de ahorro nacerá a partir de enero de 2015. La banca y las compañías de seguros ultiman estos días los detalles del producto financiero bautizado como plan Ahorro 5, incluido en la reforma fiscal del Gobierno. Estos planes se articularán como cuentas de ahorro o seguros vinculados a cualquier activo financiero donde podrán realizarse aportaciones de hasta 5.000 euros al año por persona. La principal ventaja es que los intereses generados estarán exentos de tributar a Hacienda, pero siempre que el dinero se mantenga al menos durante cinco años. En caso de rescatar antes la inversión, las plusvalías generadas hasta entonces tributarán al tipo general del ahorro, entre el 19% y el 23%.

La entidad comercializadora debe garantizar hasta el 85% del capital invertido al vencimiento. Es decir, que el ahorrador se expone a una pérdida máxima del 15% de la inversión. Además, el cliente solo puede ser titular de un único plan de forma simultánea.

Aún se desconocen las rentabilidades que pueden llegar a ofrecer los planes ahorro 5, dado que la mayoría todavía se están diseñando. Pero, teniendo en cuenta el escenario de tipos casi a cero y las estimaciones de los expertos, se espera que los rendimientos apenas oscilen entre el 1% y el 2%. Asimismo, está por ver el importe de las comisiones.

A medio camino entre los depósitos y los planes de pensiones, para Alfredo Álvarez-Pickman, director de inversiones de Banco Alcalá, estos nuevos vehículos de inversión se presentan como un producto líquido “interesante con una fiscalidad favorable para generar una hucha de ahorro”. Ramón Gras, director de productos de particulares de Banco Sabadell, cree que “está muy pensado para personas que quieran hacer un ahorro periódico con ventajas fiscales, y con los bajos tipos que hay son un aliciente para ahorrar”.

Su gran problema, a juicio de los expertos, son las rigideces del propio producto, como el tope máximo de aportación de 5.000 euros anuales o su permanencia de cinco años. Así, la inversión máxima se limita a 25.000 euros a medio plazo, lo que, según las fuentes consultadas, tendrá más acogida entre los pequeños ahorradores y de perfil conservador. No obstante, dado que su estructura permite incluir tanto renta fija como variable, está dirigido a todos los perfiles.

“Tienen luces y sombras”, opina Alejandro Vidal Crespo, director del servicio de estrategia de Banca March, que señala que “al estar garantizados al 85%, una gran parte estarán sujetos a bajos tipos, ligados a depósitos o deuda a corto plazo, y será difícil que ofrezcan buenas rentabilidades”.

Pero el 15% restante no garantizado deja cierto margen de inversión en productos con algo de riesgo, lo que “puede aportar mayor rentabilidad al producto, aunque también mayor riesgo”, apuntan desde Abanca. “Es por ello que inicialmente lo vemos como un producto más de nicho, centrado en clientes gestionados y perfilados por nivel de riesgo y liquidez”, matizan.

Hasta ahora solo CaixaBank ha presentado una iniciativa comercial que da cabida a los planes Ahorro 5. Se trata de las llamadas cuentas Futuro, que pueden tener el formato de un plan individual de ahorro sistemático (PIAS) o bien de un plan Ahorro 5, con una rentabilidad del 0,5%. No obstante, numerosas entidades están trabajando para lanzar a principios de enero esta nueva tipología de producto para fomentar el ahorro.

PLANES DE PENSIONES: Los mixtos ganan más atractivo

Cada vez más está calando la idea de que es necesario ahorrar para tener un complemento a la pensión pública cuando llegue el momento de la jubilación. Y los planes de pensiones “cumplen con la doble finalidad de ahorrar y rentabilizar el ahorro”, destacan en Abanca. Tienen importantes ventajas fiscales, dado que permiten deducir en el IRPF las aportaciones, hasta un máximo de 8.000 euros, independientemente de la edad, a partir del 1 de enero de 2015, con la entrada en vigor de la reforma fiscal. Hasta el 31 de diciembre las aportaciones máximas son de 10.000 euros para los menores de 50 años y de 12.500 a partir de esa edad.

Además, con la reforma de Critóbal Montoro, los fondos invertidos en los planes se podrán rescatar en diez años, lo que da más flexibilidad a un producto que, en opinión de Alfredo Álvarez-Pickman, director de inversiones de Banco Alcalá, “debería tener cada vez más atractivo e ir ganando importancia en la cartera de los inversores, que deben ser conscientes de que son necesarios para el día de mañana”.

Hay que tener en cuenta que en el momento del rescate, tanto las aportaciones como los intereses generados tributan como rendimientos del trabajo. Aun así, los expertos creen que el efecto de diferir el impuesto durante como mínimo diez años otorga a los planes de pensiones una fiscalidad “muy eficiente”, en palabras de Ramón Gras, director de productos de particulares de Banco Sabadell.

En cuanto a la seguridad, depende del plan de pensiones que se elija. En los planes garantizados, el partícipe recupera el 100% del dinero al vencimiento. En los no garantizados ya entran en juego los riesgos del mercado, y se pueden obtener más ganancias o incluso tener pérdidas en función de cómo evolucionen los activos en los que invierten.

En el último año, y de la mano de la recuperación de la confianza en la situación económica, ha caído notablemente la demanda de los planes garantizados y de los de rentabilidad objetivo en favor de los planes mixtos. Y parece que los mixtos continuarán siendo de los preferidos en los próximos meses. Wolfgang Kania, de Deutsche Bank, asegura que “son conservadores y tienen una red de seguridad con una exposición muy baja a la renta variable”. La entidad alemana ha lanzado un plan de pensiones con gestión dinámica de la exposición a Bolsa y que protege el 85% del valor liquidativo diario más alto.

Paula Mercado, directora de análisis de VDOS Stochastics, recomienda invertir en planes con riesgo moderado porque “los garantizados ya no tienen interés por las bajas rentabilidades de la renta fija”. Opta por los mixtos que ofrecen la posibilidad de invertir en una cartera con una exposición a renta variable de entre el 35% y el 65% porque “la renta variable es la que más rentabilidad va a ofrecer”.

A su juicio, las rentabilidades, que de media se situán en torno al 5%, se mantendrán en niveles similares el año que viene. Y recuerda que pueden aumentar en un punto o punto y medio por los límites fijados por ley a las comisiones máximas.

Fiscalidad

PLANES AHORRO 5: 

Exención Fiscal: Los intereses generados por la inversión al cabo de los cinco años estarán exentos de tributar a Hacienda. Por ejemplo, con una inversión máxima de 25.000 euros, y asumiendo que la rentabilidad sea del 2%, el ahorrador obtendrá unos rendimientos de 500 euros por las que no tendrá que tributar como rentas del capital en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

PLANES DE PENSIONES:

Aportaciones: En enero se reduce el límite de aportación hasta 8.000 euros, independientemente de la edad, sin que esa cantidad supere el 30% de los rendimientos del netos del trabajo. 

Rescate: En el momento del rescate, tanto las aportaciones realizadas como sus rendimientos tributan como rendimientos del trabajo.

Los mejores

PLANES DE PENSIONES:

Mixto flexible: Naranja 2040 con una rentabilidad del 10,40% en 2014.

Mixto, conservador euro: BBVA rendimiento, con un interés del 7,79% en el año.

Mixto, agresivo euro: PlanCaixa Oportunidad, cuya rentabilidad asciende al 7,46% en el ejercicio.

Renta fija a corto plazo: El plan Ibercaja, con un rendimiento anual del 4,61%.
Fuente: VDOS

Los mercados cierran 2014 con un resultado muy diferente al que se esperaba a comienzo de año. Si las previsiones apuntaban a un mejor comportamiento de la renta variable que de la fija, y dentro de las bolsas, mejor las europeas que la estadounidense, el resultado final ha sido el contrario.

1419857938 0

Ha sido un año dominado por la volatilidad en el que los principales índices bursátiles han experimentado fuertes altibajos. En estos bruscos movimientos han influido incertidumbres geopolíticas, como el conflicto entre Rusia y Ucrania y las tensiones en Irak y con el Estado Islámico. También la crisis del ébola ha pesado en los mercados durante algunos momentos del año.

Sin embargo, dos han sido los factores que han pesado para que las bolsas europeas presenten un balance más que discreto: la desaceleración, e incluso recesión, en buena parte de los países de la zona euro y el desplome del precio del petróleo. Todo ello ha reavivado el fantasma de la deflación en la zona euro. En la recta final del año, un nuevo episodio de crisis en Grecia, con el adelanto electoral y el temor a un triunfo de Syriza, y los desplomes del rublo y la bolsa rusa, castigados por la caída del precio del petróleo y las sanciones económicas de la UE, han pesado sobre el comportamiento de las bolsas del Viejo Continente.

A lo largo del año, los principales índices europeos se han vuelto a mover a golpe de declaraciones del Banco Central Europeo (BCE), que lo mismo han disparado las cotizaciones por la posibilidad de un programa de compra de bonos, que las han hundido ante la falta de concreción de medidas de estímulo.

Algo mejor le ha ido a Wall Street, cuyo comportamiento también ha estado condicionado por la actuación de la Reserva Federal. Sin embargo, la retirada progresiva de estímulos por parte de la FED no se ha concretado en caídas, si no que los principales índices neoyorquinos cierran en positivo y han marcado sucesivos máximos históricos durante el ejercicio.

Entre las mejores plazas bursátiles del año se encuentran mercados como el argentino, el venezolano o el chino, con alzas de entre el 30% y el 60%. En el otro extremo, la peor parte se la han llevado, el mercado ruso, desplomado en la recta final del año, y dos bolsas de la periferia europea, como son la de Grecia y la de Portugal.

Dentro de las bolsas europeas, el sector que mejor se han comportado del Euro Stoxx 600 es el inmobiliario, con una subida que ronda el 20%. También han tenido un buen comportamiento, con rentabilidades superiores al 15% los sectores de salud y viajes y ocio. Entre los pocos sectores en negativo, destaca el de petróleo y gas, afectado por la caída del precio del crudo, y el de recursos básicos.

Curiosamente, por sectores, en España, el más rentable es el de petróleo y energía. Ello es debido a que, aunque Repsol cierra el año con suaves descensos, energéticas como Red Eléctrica, Enagás y Endesa han ganado este año entre un 40% y un 60%, e Iberdrola, alrededor de un 30%.

A comienzos de año se creía que la renta fija tendría poco recorrido al alza. Sin embargo, el mercado de bonos se ha comportado mejor que el de la renta variable, en términos generales. Entre los mercados desarrollados, de todos modos, ha habido grandes diferencias. La mejor parte se la han llevado los bonos a largo plazo españoles, cuyo índice se h revalorizado más de un 30%, impulsado por la salida de la recesión del país. Por encima del 20%, los bonos de países como Hungría, Bélgica, Holanda, Suecia o Austria. En el otro extremo, el comportamiento más discreto lo presentan los bonos griegos, muy afectados por la situación económica del país y su inestabilidad política, así como la deuda pública japonesa y sudafricana.

En el mercado de divisas la noticia sin duda ha sido la revalorización del dólar con respecto al euro. El billete verde se cambia más de un 10% más caro con la divisa comunitaria que al comienzo de 2014 como consecuencia de las divergencias entre las políticas de sus respectivos bancos centrales. La Fed ha puesto final a su QE, mientras que el BCE podría empezar el suyo a comienzos de año. Entre las divisas emergentes destaca la rupia paquistaní.

De las divisas que se han depreciado frente al euro, destaca el desplome del rublo ruso, que puede llegar a provocar un 'default'. Algo más discreto ha sido el recorte de las monedas nórdicas, como las coronas noruega y sueca. Entre los países emergentes, el peso argentino prolonga su desplome de 2013, cuando se depreció casi un 30% respecto a la moneda única.

Industria de la gestión de activos mantiene un tono muy optimista de cara a 2015. José Antonio Montero Espinosa, nuevo responsable de renta variable de Santander Asset Management, considera que la renta variable irá bien el próximo ejercicio, especialmente en la zona euro y más concretamente en España. El gestor apuesta por sectores que se puedan beneficiar del cambio de ciclo económico.

Pregunta¿Qué esperan del próximo año?
Respuesta. Tenemos una visión bastante positiva para los mercados de renta variable. Es verdad que hay más volatilidad que hay dudas sobre la evolución de la macroeconomía en Europa, con temores de deflación y estancamiento. Pero nosotros creemos que hay argumentos para pensar que el próximo año habrá crecimiento en Europa, sobre todo impulsado por los países que han tenido más problemas en el pasado y que ahora están saliendo de la crisis. En concreto para España las previsiones son de crecimiento de casi un 2%.

Relevo sin sobresaltos en la gestora

M. M. M.

El relevo al frente de la división de renta variable de Santander AM se ha producido sin estridencias. José Antonio Montero Espinosa tomó las riendas del equipo hace dos meses, en sustitución de Iván Martín, que ha dejado el grupo para embarcarse en un proyecto de nueva creación, la gestora Magallanes.

“La transición ha sido muy continuista, puesto que contamos con un equipo muy sólido, tanto en gestión como en análisis, y la estrategia no ha variado un ápice. Aquí cuenta el equipo, y huimos del concepto de ‘gestor estrella”, comenta Montero.

El nuevo responsable del fondo Santander Acciones España explica que la filosofía de inversión se basa en estudio muy detallado de cada compañía antes de invertir, en el análisis fundamnal, que ha propiciado muy buenos resultados. Entre 2012 y 2014 ha logrado una rentabilidad media anualizada del 11%.

“Está claro que cada gestor le aporta al fondo un punto personal, en función de sus convicciones y sus preferencias, pero la esencia del producto no ha cambiado en absoluto”.

La salida de Iván Martín provocó un cierto revuelo, puesto que coincidió con el abandono de Francisco García Paramés de Bestinver, la gestora que había llevado a lo más alto. Las firmas de análisis de fondos expresaron sus dudas sobre los productos que administraban ambos gestores. Montero explica que las salidas de fondos por la salida de Martín han sido residuales.

P. ¿Qué factores impulsarán la economía?
R. La caída del precio del petróleo, que ha provocado mucha inestabilidad en los últimos días, acabará insuflando dinero a los particulares y a las empresas. De facto, es una bajada de impuestos, y aumenta la renta disponible. Este factor, unido al hecho de que vamos a tener unos tipos de interés muy bajos durante todo el ejercicio, son datos muy positivos para la economía. Dentro de que hay un entorno incierto y volátil, considero que las cosas han mejorado durante las últimas semanas.

P. ¿Acabará comprando deuda soberana el BCE?
R. Es una herramienta que tiene en el cajón Mario Draghi, por si empeora la situación. Lo previsible es que acabe utilizándola. Si así fuera, garantizaría que los tipos de interés bajos se mantendrían por más tiempo. Para las economías del sur de Europa sería una noticia positiva. Es un as que ya han utilizado en EE UU, Japón y Reino Unido, y que aún puede utilizar el BCE.

P. ¿Qué países europeos os gustan más para invertir?
R. Somos positivos respecto a todo el continente y especialmente respecto a la Eurozona. Hay varios países, especialmente España, que registrarán crecimientos significativos.

P. ¿Por qué sectores apostáis?
R. Nos gustan los sectores ligados al consumidor. Creemos que la tendencia de creación de empleo va a ser sostenible, lo que reforzará la demanda. Además, la renta disponible se incrementará por la bajada del precio del petróleo, la revisión a la baja de las hipotecas y la menor carga fiscal. En general, apostamos por empresas que tienen alta exposición al mercado nacional, frente a lo que ocurría en los últimos años, donde preferíamos aquellas más internacionalizadas.

P. ¿Las telecos lo van a hacer bien?
R. Sí, por su correlación con la evolución del consumo doméstico. Además, el regulador europeo ha dado al fin luz verde a la consolidación. En muchos países, donde nadie cubría el coste del capital, se van a reducir los operadores. Las fusiones generarán sinergias y crearán valor.

P. ¿Qué otros sectores tendrán un buen comportamiento en 2015?
R. También nos gustan las compañías de ventas minoristas, grandes cadenas que tienen negocios vinculados con consumo, que se beneficiarán de la mejora de la renta disponible. También hay sectores que tienen ventajas por el entorno de tipos de interés bajos, como las compañías que gestionan concesiones públicas, como autopistas o las empresas de electricidad, que tienen tarifas fijadas para los próximos años.

P. ¿La banca es un sector atractivo
R. Las cuentas de resultados van a mejorar independientemente de que haya una recuperación de la actividad. Los márgenes van a seguir mejorando, ya que los bancos aún están bajando los costes de financiación, tanto en mercados mayoristas como en depósitos. Además, los bancos tienen que provisionar menos o incluso porque recuperan provisiones excesivas hechas en los últimos años. Esos dos factores siguen jugando a favor de las cuentas de resultados. A medio plazo es verdad que la rentabilidad se verá comprometida, salvo que haya una buena recuperación de la actividad.

P. ¿Qué tipo de fondos se vendrá más en 2015?
R. Confío en que se mantenga la tendencia de una mayor exposición a renta variable. Los tipos de interés son tan bajos que los fondos monetarios y de renta fija pueden ofrecer muy poca rentabilidad. Aún así, el inversor español es muy cauto, y siempre habrá gente que apueste por los fondos garantizados.

Las micropymes enfrentan dificultades financieras, tributarias o regulatorias al plantear su crecimiento

  • La mitad de los nuevos empleos se generan en pymes con capacidad para crecer de forma rápida

Las ventas al exterior han sido en muchos casos la receta para compensar los efectos de la crisis. En un momento en el que España replantea el modelo económico que quiere seguir en los años de la recuperación, la internacionalización de sus empresas pasa por ser un factor clave para sustentar el crecimiento. Sin embargo, hacerlo es más complejo que decirlo.

"En España tenemos una sobreabundancia de microempresas, que tienen muchas más dificultades para internacionalizarse", afirma Ramón Xifré, profesor de negocios internacionales en ESCI-UPF y que ha elaborado el informe La internacionalización en la base de la pirámide empresarial española: análisis y propuestas para la Fundación Alternativas. Esas dificultades se traducen en mayores trabas financieras, tributarias o regulatorias. Además de su pequeño tamaño, otro obstáculo es la escasez de microcompañías que ganen tamaño en poco tiempo, algo clave ya que según Xifré "la mitad de empleos nuevos se generan por empresas pequeñas y medianas que crecen de forma rápida".

El análisis de la Fundación Alternativas cita seis obstáculos principales que frenan los procesos de internacionalización, entre los que destacan una financiación "escasa, cara y muy tradicional, basada en el crédito bancario", un entorno económico como el actual "poco propicio" o un déficit de personal adecuado para participar en procesos de crecimiento rápido: "hacen falta formas específicas de reclutamiento", señala Xifré. Además, las empresas del país conviven con tres tipos de deficiencias estructurales, comenzando por su estructura productiva, especializada en manufactureras "de intensidad tecnológica baja y media-baja", la referida sobreabundancia de microempresas y una estructura geográfica de la exportación muy dependiente de la Unión Europea.

Pese a estos problemas, durante los últimos años los saldos comerciales han sido de los pocos motivos de alegría en materia económica, con una particularidad que describe el informe: “La mejoría de las exportaciones ha ido de la mano de un aumento de los precios relativos de los productos españoles, además de una reducción de los costes internos”. Algo que hace concluir que “los productos que exportan las empresas españolas tienen, por lo general, una percepción de calidad en el exterior, que les permiten ganar mercado pese a aumentar su precio”.

Propuestas

Xifré considera que en nuestro país existe "una estructura potente de promoción y ayuda a la internacionalización", pero que debe ser manejada de "forma eficiente". Con esa base, propone ocho medidas para fomentar la internacionalización de la pequeña empresa. La primera, un plan de crecimiento dirigido a empresas de menos de 10 empleados, que les proporcione consultoría en crecimiento empresarial y financiación en condiciones más ventajosas. Tanto empresa como instituciones se comprometen a crecer a un mínimo del 15% anual durante tres años. La segunda, establecer redes de empresas en proceso de internacionalización e internacionalizadas para compartir experiencias y contactos. Además, medidas enfocadas a la docencia, fomentando prácticas universitarias o de formación profesional en empresas internacionalizadas y el aprendizaje de idiomas a gestores de empresas pequeñas. Xifré también propone la creación de un ente público que aúne todas las funciones relacionadas con la internacionalización y que ahora desarrollan ICEX, organismos autonómicos y las Cámaras de Comercio y que cuente también con la participación del personal de la red de oficinas económicas y comerciales y de las embajadas.

El texto también aboga por un plan de alianzas entre empresas, la creación de servicios de financiación especializados, un plan de capacitación para la exportación y lo que Xifré llama un "programa de excelencia competitiva", en el que las empresas que han crecido con éxito cuenten con apoyo financiero e I+D para optar a grandes proyectos de exportación y licitaciones de envergadura.

Hacienda retiene el 15% para una nómina media, porcentaje que bajará al 13,59%

La mayoría de asalariados ganará entre 20 y 35 euros más al mes a partir de enero

Los trabajadores en activo mayores de 65 años pierden un beneficio fiscal y tributarán más

 

La publicación a principios de mes de las modificaciones del reglamento del IRPF para adaptarse a la reforma fiscal permite conocer cuál será el tipo de retención que sufrirán los empleados a partir de 2015. En general, todos los contribuyentes verán cómo el porcentaje que les retiene su empresa en concepto del impuesto sobre la renta se reduce respecto a este año. Esto significa que, con el mismo sueldo bruto, los trabajadores ganarán más dinero. El Gobierno confía en que este incremento de la renta disponible servirá de acicate para la economía.

Por ejemplo, un trabajador sin hijos que gane 22.726 euros –el sueldo medio según el INE– sufre hoy un tipo de retención del 15% y su sueldo neto –tras descontar los 1.443 euros por cuotas sociales– suma 17.874 euros al año o 1.489,5 euros al mes. A partir de enero, en la nómina de este empleado el tipo de retención se fijará en el 13,59% y el sueldo anual subirá en 320 euros hasta los 18.194,4 euros al año. El sueldo mensual aumentará en 26,7 euros y quedará en 1.516,2 euros mensuales. Supone un incremento del salario del 1,79%. Si se ve por el lado del pago de impuestos, este contribuyente abonará por IRPF 3.088,46 euros, un 9,4% menos que ahora.

La mayoría de contribuyentes ganarán entre 20 y 35 euros más al mes. Cinco Días ha elaborado un simulador que permite calcular la retención y ver cómo quedará su salario neto a partir de enero en función de su sueldo bruto, situación familiar y número de pagas.

Tener hijos o mayores a cargo reduce el gravamen. Por ejemplo, si el trabajador que gana un sueldo medio (22.726 euros) tiene dos hijos, el tipo de retención pasará del 13% en 2014 al 11,34% en 2015. Si alguno de los descendientes o el propio contribuyente tiene acreditada una discapacidad, el porcentaje es todavía menor. Según los últimos datos de Hacienda, el 39% de los declarantes ingresa 12.000 euros o menos al año.Con la reforma fiscal, estos contribuyentes no sufrirán ninguna retención en sus nóminas. Sin embargo, hasta ahora, ello también era así para rentas de hasta 11.162 euros. Es decir, los beneficiados en este aspecto por el cambio normativo son los que ganan entre 11.162 euros y 12.000 euros.

Un contribuyente con un sueldo de 12.000 euros no sufrirá en enero retención alguna frente al porcentaje del 2,66% que se le aplicaba hasta ahora. En euros, supone ganar 26,6 euros más al mes. Hasta ciertos niveles, el ahorro fiscal por la reforma tributaria disminuye a medida que aumenta la renta, aunque su traslación al sueldo neto resulta errática por el juego de saltos en los tramos impositivos, que se reducen de siete a cinco. Por ejemplo, los contribuyentes que ganan 40.000 y 60.000 euros verán aumentar su sueldo neto en el mismo porcentaje, un 0,8%. Ello equivale a 19,7 euros y 25,9 euros más al mes, respectivamente. En cambio, un contribuyente con un sueldo bruto de 70.000 euros registrará un aumento salarial del 1,7% hasta los 65,9 euros más al mes. En la medida en que la reforma fiscal anula el incremento de 2012, son las rentas muy elevadas quienes salen más beneficiadas. Un alto directivo que gana 500.000 euros pagará a Hacienda 22.300 euros por la retención en 2015, un 7,4% menos. Y su sueldo neto aumentará de 21.438,3 euros a 22.912,7 euros, un 6,9% más.

Las diferencias entre la retención y el resultado de la declaración anual
La retención que aplican las empresas en las nóminas no equivale exactamente al resultado de la declaración del IRPF que los contribuyentes presentan en los meses de abril y junio respecto al ejercicio anterior. La reducción por aportaciones a planes de pensiones o la deducción por inversión en vivienda habitual, entre otras, no se tienen en cuenta para calcular la retención, pero sí que afectan a la liquidación. Todas estas variables explican que a la mayor parte de los contribuyentes les salga la declaración “a devolver”. Además, el reglamento vigente establece que, salvo excepciones que afectan a rentas muy bajas, el tipo de retención que aplica la empresa se exprese en números enteros. Es decir, si el tipo resultante del IRPF para un contribuyente es del 13,56%, la empresa aplica el 14%. A partir del próximo ejercicio ello cambia y la retención se fijará con dos decimales. Por lo tanto, el porcentaje que retienen las compañías estará más cercano al tipo real.

Por otro lado, el IRPF es un tributo que está cedido al 50% a las comunidades autónomas, que tienen una amplia competencia para variar tramos y tipos. Sin embargo, la normativa autonómica no se tiene en cuenta para determinar el tipo de retención y solo entra en juego en el momento de la liquidación. Así, los tramos y tipos que utilizan las empresas para fijar el porcentaje de retención son igual para todos los trabajadores con independencia de su residencia. Hoy, existen siete escalones con gravámenes que van del 24,75% al 52%. A partir de enero, los primeros 12.450 euros de base imponible (es el sueldo bruto tras restarle las cotizaciones y las reducciones que fija la ley) tributa al 20%. Entre 12.450 y 20.200 euros, al 25%; entre 20.200 euros y 34.000 euros, al 31%; entre 34.000 euros y 60.000 euros, al 39% y, por encima de ese nivel, se grava al 47%.

Un contribuyente catalán y otro madrileño que ganan 30.000 euros sufrirán un tipo de retención del 17,15% y 5.145 euros de su nómina quedarán en manos de Hacienda. Sin embargo, cuando presenten la declaración anual, el resultado para el madrileño será una cuota a pagar de 4.932 euros. Teniendo en cuenta las retenciones ya abonadas, gozará de una devolución de 200 euros. En cambio, el resultado de la liquidación para el contribuyente catalán alcanzará los 5.206 euros y su declaración le saldrá a pagar 61 euros. Ello es así porque Madrid ha replicado e intensificado la rebaja fiscal aprobada por el Gobierno en el tramo estatal. En cambio, Cataluña no ha modificado el impuesto y mantiene gravámenes por encima de la mayoría de comunidades.

Un madrileño tendrá más probabilidades de que su declaración le salga a devolver que un catalán

Por otra parte, la reforma fiscal del Gobierno amplía la casuística para acceder a los llamados impuestos negativos. Hasta ahora, las madres trabajadoras tenían derecho a 1.200 euros por nacimiento de hijo hasta que cumpliera los tres años. Esta ayuda se extiende a familias con hijos con discapacidad o familias numerosas, entre otros supuestos.

Los trabajadores mayores de 65 años pagarán más
La reforma fiscal supondrá que el IRPF de 2015 bajará para prácticamente todos los contribuyentes respecto a 2014. Sin embargo, ello no será así para el colectivo de trabajadores que, al cumplir los 65 años, rechazan jubilarse y siguen en activo. Actualmente, estos declarantes tienen derecho con carácter general a una reducción de la base liquidable de 2.652 euros por “prolongación de la vida laboral”. Un beneficio fiscal que desaparece a partir de 2015 y cuyo efecto no queda compensado por la reducción de tipos. Más de 50.000 trabajadores se encuentran en esta situación. En cambio, el Gobierno sí ha mantenido un beneficio fiscal para los trabajadores inscritos en la oficina de empleo que acepten un puesto de trabajo que exija el traslado de su residencia. Actualmente, todo asalariado tiene derecho a una reducción fiscal de 2.000 euros con carácter general. Esta cifra se multiplica por dos para parados que cambien de ciudad por motivos laborales.

El cooperativismo se perfila como una opción para poner en marcha proyectos, sobre todo para jóvenes en paro que no tienen capacidad económica pero sí ideas innovadoras.

 

Diversificar riesgos, obtener recursos económicos y materiales, incorporar experiencia y conocimientos de otros profesionales, posibilidad de poner en marcha una idea… Son solo algunas de las ventajas que ofrece el cooperativismo como forma de emprender, en opinión de Javier de los Ríos, profesor de emprendimiento del Centro de Estudios Financieros (CEF) y de la Universidad a Distancia de Madrid (Udima) y director general de www.todostartups.com, empresa del grupo CEF-Udima. “Los países nórdicos y anglosajones tienen una mayor tradición. En España es un concepto nuevo que surge más de la necesidad que de la propia vocación y confianza en el modelo. Es cierto que muchos emprendedores se acercan al mismo para poner en marcha actividades relacionadas con la innovación y con la venta de servicios en entornos internacionales, donde estas sinergias son más claras que en el mercado local”, señala.

En un momento de profunda crisis económica, dificultad para acceder al crédito y un mercado contraído, los problemas para los emprendedores aumentan. Sin embargo, diversos estudios reflejan el auge de las cooperativas. Un ejemplo es el País Vasco, -con una importante tradición- que según datos de la Confederación Españolas de Cooperativas Trabajo Asociado (Coceta), ha triplicado el número de este tipo de sociedades desde 2008.

El emprendimiento colaborativo surge en gran medida por la falta de recursos económicos, por el desconocimiento del mercado, del cliente y de la tecnología, pero también por falta de experiencia del emprendedor, puntualiza Javier de los Ríos. En este sentido, “los jóvenes emprendedores tienen la posibilidad de empezar su proyecto o al menos de poder ejecutar su idea, aunque sea en colaboración con otros emprendedores que les complementen”, asegura.

El informe Cooperatives for Europe: moving together, elaborado por Cooperatives Europe, reconoce la contribución de estas agrupaciones económicas en el ámbito de la Unión Europea y sostiene, entre otras muchas cosas, que el modelo de gobierno de las cooperativas contribuye a la innovación social y que las pymes crecen en los sectores productivos y de servicios, proporcionando alternativas locales a los negocios globales.

Las cooperativas de trabajo españolas facturaron el año pasado 45.000 millones de euros, según Coceta. Desde abril de 2013 hasta marzo de 2014 el número de cooperativas de este tipo ha crecido un 32%. En ese período 110 empresas que estaban al borde de la quiebra se transformaron en cooperativas de trabajo. Además, por primera vez en los últimos diez años, en todas las comunidades autónomas ha crecido el número de socios en cooperativas de trabajo asociado.

Parece, por tanto, que las cooperativas son una opción a tener en cuenta a la hora de emprender, sobre todo para los jóvenes que no tienen capacidad económica, pero sí ideas innovadoras, para poner en marcha sus proyectos, ya que permiten aunar esfuerzos y recursos para lograr un objetivo común. Y sobre todo, las cooperativas ofrecen la posibilidad de autoempleo como alternativa al empleo por cuenta ajena que tan escaso es en estos momentos en España.

“La mayoría de las empresas españolas son pymes y autónomos, y estos colectivos son los que más se pueden beneficiar del emprendimiento colaborativo y de otras corrientes como el consumo colaborativo y el coworking”, resalta Javier de los Ríos, que considera que las iniciativas que mejor se adaptan son las relacionadas con la prestación de servicios en internet, los servicios en general y las actividades propias de autónomos y pequeños empresarios.

Recientemente, Coceta ha puesto en marcha el portal emprende.coop que tiene como objetivo ayudar a emprender en colectivo bajo la fórmula del cooperativismo de trabajo.

Los especialistas recomiendan que si su trabajo le produce demasiado estrés, que si siente que no encaja en la oficina o si ha sido víctima de algún abuso verbal debe dejar su puesto y buscarse otro trabajo. Pero hay más señales que le indican que debe cambiar de aires.

"Para algunos, cuando es tiempo de cambiar de trabajo puede ser muy claro pero para otros no tanto", dice Ryan Kahn, fundador de The Hired Group, estrella del programa de MTV "Hired" y autor del libro Hired! The Guide for the Recent Grad. A continuación, algunas señales que le pueden hacer recapacitar sobre la posibilidad de buscar otro trabajo recogidas por el portal RPP.

No siente pasión por lo que hace. Según explica Teri Hockett, presidenta ejecutiva del portal What's For Work? si no se despierta con la sensación de entusiasmo hacia su trabajo y si no hace lo que le gusta, el optimismo de cuando empezó a trabajar allí ha desaparecido. Este sentimiento puede desembocar incluso en sufrimiento o miedo por ir a trabajar.

La empresa en la que trabaja se está hundiendo. Lynn Taylor, autor de libros como Tame Your Terrible Office Tyrant o How to Manage Childish Boss Behavior and Thrieve in Your Job, asegura que no hay necesidad de hundirse con el barco: "Póngase el chaleco salvavidas y salte al agua", asegura.

No hay 'feeling'. Si no se lleva bien con sus compañeros o con sus jefes, intente resolver los problemas pero sepa que algunos no tienen solución.

Se siente demasiado estresado e infeliz. Sara Sutton Fell, CEO y fundadora de FlexJobs, asegura que si se siente "ansioso o infeliz de solo pensar en el trabajo, es una buena señal de que es tiempo de marcharse".

El estrés afecta a su salud física. Según Hockett, "el trabajo, la gente o la cultura de la empresa no son saludables y tienen un impacto negativo en su salud física y mental (...). El estrés está presente tanto dentro como fuera del trabajo, y acaba afectando a su salud, a su familia y a sus amigos". Es hora de salir de allí.

No encaja en la cultura de la empresa. Si siente que hay diferencias éticas o morales entre usted y la empresa y en el funcionamiento de esta, tarde o temprano aquello será un problema que le puede empujar a replantearse su papel dentro de la compañía.

Menos productividad. Si aunque tenga capacidad para ser productivo siente que ya no lo es tanto como antes, debería empezar a barajar nuevas opciones.

Desequilibrios. Si ve que pasa menos tiempo con su familia a causa del trabajo o no puede dedicarle el tiempo necesario, "necesita irse", asegura Sutton Fell.