El Estado clientelar devora la economía real: sin autónomos y pymes no hay futuro

  • Mientras EEUU apoyó la economía productiva, Europa apoyó a sus gobiernos
  • El Gobierno invita a emprender a quien no debe, creando esclavos fiscales
  • En España se debería imponer la economía freelance y del emprendimiento

¿Por qué EEUU sale de la crisis y Europa (y España) no? Por la misma razón que la mayoría de los autónomos españoles se arruinarán; por un Estado que no está a disposición de la economía productiva, y que, escondido bajo una fachada de falso bienestar, genera esclavos fiscales y laborales. Sin apoyo a los autónomos y las pymes, España no tendrá futuro.

Los datos no engañan. EEUU ha crecido a un promedio anual del 2,2% en el periodo 2010-2013, mientras que durante el citado cuatrienio, el ínfimo crecimiento de la UE ha sido del 0,8% y el de la Eurozona ha sido todavía menor, un 0,6% anual.

En EEUU, la Fed inyectó 2 billones de dólares entre 2008 y 2009 destinados a la economía productiva, y las las familias han vuelto a impulsar el consumo, las empresas han accedido al crédito y los bancos se han saneado. Por el contrario, el BCE únicamente destinó 1 billón de dólares (cuatro años más tarde) destinados a que los gobiernos para que pudieran pagar su deuda. El gran hándicap reside en que, paralelamente, se arrinconó a la economía real.

Además del papel de los bancos centrales, también hay diferencia en el papel de los Gobiernos. En EEUU, uno de los países con más libertad económica y con menos intervención estatal del mundo, el Estado está a disposición de la economía. Por el contrario, en Europa, el falso Estado del bienestar se ha convertido en el "bienestar del Estado" y, a la vez, en el "malestar de las familias, las pymes y los autónomos".

 

Las instituciones como problema

Centrándonos en España, la situación se agrava, ya que el principal problema económico es de origen interno y se denomina "Sistema político-económico parasitario y clientelar", que se reproduce también a escala autonómica, generando hiperregulación y limitando la unidad de mercado.

La corrupción política institucionalizada que se deriva de ello está mermando nuestra competitividad y desprestigiando nuestra marca nacional, ya que el prestigio, el buen funcionamiento, la transparencia y la credibilidad de las instituciones públicas determinan en gran parte la competitividad económica del país.

 

Emprendedores destinados al esclavismo

Sin embargo y aunque nuestro corrupto sistema partitocrático no ofrezca las condiciones adecuadas para el emprendimiento, el Gobierno está lanzando mensajes confusos y centrados en una recuperación que no está consolidada, llamando a muchos "pseudo emprendedores" a emprender.

Estos emprendedores, motivados únicamente por la necesidad de sobrevivir, pero sin vocación ni preparación, tienen muchísimas posibilidades de fracasar empresarialmente. Y muchos de ellos arrastrarán deudas difíciles de amortizar. Consecuentemente, la mayor parte de estos emprendedores y autónomos habrán sido utilizados por el Gobierno como meros esclavos fiscales y laborales.

Pero aún así, la crisis ha revolucionado el funcionamiento y la estructura del mercado de trabajo español y, en virtud de ello, los españoles deberán cambiar su mentalidad y adaptarse a la nueva economía freelance y del emprendimiento.

 

El futuro pasa por ser autónomo

El autoempleo en España será una alternativa cada vez más aceptada y demandada, vía autónomo-freelance o autónomo-emprendedor. De hecho, la última EPA muestra una tendencia relativa a un crecimiento progresivo de autónomos en España. Por desgracia, también se deduce de la misma que el autoempleo se ha configurado como una alternativa al trabajo precario y al desempleo.

En cualquier caso, mientras el monstruo del Estado español siga devorando a la economía productiva para alimentarse, un altísimo porcentaje de nuestras pymes y autónomos serán cadáveres empresariales antes incluso de comenzar su andadura emprendedora.

Si queremos que en España triunfe la nueva economía freelance y del emprendimiento, el Estado se debe poner al servicio de los autónomos y las pymes. Y no al revés.