Las seis huellas que ha dejado la crisis en el empleo

La crisis ha vuelto el mercado laboral del revés. Y, más allá del incremento de 3,8 millones de parados en siete años y del reciente inicio de la recuperación, hay otras huellas que están marcando la situación de los trabajadores. 

 

El Observatorio Laboral de Fedea (Fundación de Estudios de Economía Aplicada) analiza, a través de los datos de la EPA, cómo ha cambiado el mercado de trabajo entre el tercer trimestre de 2007 y el de 2014 (cuando se ha registrado una tasa de paro del 23,7, con 5,4 millones de desempleados). Siete años en los que España ha vivido dos recesiones y ha visto cómo la peor parte de la crisis se la llevaba el empleo.

La catedrática de la Universidad del País Vasco, Sara de la Rica, es la coordinadora del estudio, y considera que España está "infinitamente peor" que antes de la crisis, y ha estimado que, con el actual ritmo de creación de empleo, serán necesarios al menos 15 años para recuperar el empleo que había en 2007.

Con este telón de fondo, destacan algunos cambios que ha vivido el mercado laboral en los últimos años:LA HUELLA VISIBLE DE LA CRISIS1) Trabajadores envejecidos: El peso de los trabajadores mayores de 45 años se ha incrementado considerablemente. En concreto, ha aumentado desde el 32% en el tercer trimestre de 2007 al 41% de este año. "Esto se debe a que los jóvenes han sido expulsados del mercado laboral [ahora representan el 5% y antes se acercaban al 10%]", indica De la Rica. Esta tendencia es importante en Navarra (donde los mayores de 45 años han pasado del 33,4% al 42,8%) o País Vasco (del 36,4% al 45,6%, casi la mitad de los ocupados). También destaca Castilla y León, donde superan el 47%. Por su parte, en Asturias, País Vasco y Cantabria los jóvenes menores de 25 años suponen cerca de un 3% de los ocupados.

2) Más mujeres: El porcentaje de las mujeres ocupadas ha crecido del 41% al 45% durante la crisis y en algunas regiones el incremento es más espectacular (Asturias, por ejemplo). En Asturias, Cataluña, Galicia y Madrid esta tasa está en torno al 47%. ¿Los motivos? Por un lado, muchas mujeres se han incorporado, primero, a la población activa y, segundo, al empleo, debido a la pérdida de trabajo del cabeza de familia. Pero Sara de la Rica también destaca otro motivo: "Desde el inicio de la crisis se ha visto que en la creación de empleo había muchas mujeres y que ésta se producía en el sector servicios, un sector femenino. En algunas comunidades, donde ha crecido mucho la presencia de mujeres, el sector servicios tiene peso". Es evidente en Cataluña (47,04%), Baleares (47,12%), Madrid (46,92%) o Canarias (45,5%), por ejemplo.

Así, la catedrática añade que del empleo que había antes de la crisis, el 25% lo han perdido hombres y el 10% mujeres. "Ésta es una crisis de hombres", asegura.

3) Servicios y construcción, caminos opuestos: El sector servicios está protagonizando la recuperación. En el último trimestre ha creado 91.806 empleos, un ritmo similar al que lo hacía en el tercero de 2007 (unos 96.954). Y, además, ha ganado peso en siete años. Mientras que en 2007 concentraba al 66% de los ocupados, ahora es al 77%. En Baleares, Canarias y Madrid supera, incluso, el 85%.

Por su parte, la construcción ha pasado de representar el 13% al 6% del empleo. "La destrucción de puestos de trabajo en este ámbito podría haber tocado ya fondo, según los últimos datos. Eso sí, la crisis se ha llevado 1,4 millones de puestos por delante", añade De la Rica.

Eso sí, este fuerte estirón de los servicios tiene una cara negativa ya que, entre otros motivos, está provocando un tipo de contratación muy precaria. "Tenemos un sector servicios que viene tirando con actividades como el turismo, al que desde luego no hace falta mayor cualificación del empleo, para el que los temporales son suficientes, con lo que no hay atisbo de que cambie el tipo de contratación ni los salarios", indica De la Rica. Un problema de cara al futuro.

4) Disminuyen los temporales: A pesar de la fuerte precarización del mercado laboral, han disminuido los trabajadores con contrato temporal. Esto se debe a que los trabajadores de este tipo están más expuestos al despido. "Tras siete años de crisis, uno de cada cuatro ocupados tiene actualmente un contrato temporal, proporción que casi alcanzaba a uno de cada tres antes de la crisis", indica el informe de Fedea.

5) Muchos parados de larga duración: Es una de las huellas de más difícil solución en la crisis. Mientras que los desempleados (más de un año en esta situación) al comienzo de la recesión suponían el 26% del total, en 2014 han alcanzado el 66%. En comunidades como Canarias alcanzan casi el 70% (en 2007 eran el 26%).

6) La educación sí importa: Se trata de una de las lecciones de la recesión. Mientras que el colectivo de universitarios representaba en 2007 el 23% de los ocupados y ahora el 42%, el de trabajadores con educación primaria ha bajado considerablemente (en 2007 rondaba entre el 20% y el 30% en la mayoría de comunidades y actualmente se sitúa por debajo de los niveles del 10% en casi todas).