Cuando los profesionales aprenden, las sociedades avanzan

Antonia Guerrero, Directora Académica de Formación Universitaria
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Andalucía Económica | Martes, 2 Febrero 2021
Antonia Guerrero, Directora Académica de Formación Universitaria

En el entorno actual, sometido a rápidos e imprevistos cambios, ya nadie duda, a estas alturas, que estos se van a seguir sucediendo y que cada vez se desarrollarán con mayor rapidez.

Anteriormente, los profesionales disponíamos de más tiempo para adaptarnos, ya que dichos cambios se producían de forma más lenta, pero hoy nos enfrentamos a un mercado laboral y profesional mucho más competitivo, dinámico, exigente e inestable.

El naturalista Charles Darwin sostenía que “no son las especies más fuertes las que sobreviven, ni las más inteligentes; sólo aquellas que se adaptan a los cambios”. Tomando como referencia estas apreciaciones, podemos establecer que la rápida adaptación a los cambios se ha vuelto una necesidad esencial de “supervivencia” para todo profesional. Cuando los profesionales aprenden las sociedades avanzan y se proyectan.

El aprendizaje continuo consiste en facilitar a los profesionales la oportunidad de mejorar sus conocimientos, habilidades, destrezas… lo que se traduce en un mayor avance para las organizaciones y, por tanto, se configura como el ingrediente esencial del futuro empresarial.

Asimismo, los profesionales dispuestos a aprender y mejorar de forma sistemática son profesionales dispuestos a experimentar nuevas formas de trabajo y, por tanto, magníficos agentes de cambio.

Cuando aprendemos, también adquirimos competencias como resiliencia, creatividad, proactividad… que nos permiten interactuar con nuestro entorno desarrollando una actitud más positiva y flexible para afrontar y resolver nuevas situaciones. Así, una situación desafiante y llena de incertidumbres, se convierte en una situación repleta de oportunidades donde la innovación cobra protagonismo.

“El aprendizaje continua consiste en facilitar a los profesionales la oportunidad de mejorar sus conocimientos, habilidades, destrezas… lo que se traduce en un mayor avance para las organizaciones y, por tanto, se configura como el ingrediente esencial del futuro empresarial”

Un profesional innovador siempre está actualizado en su área de conocimiento: investiga, lee, estudia, observa… lo que le permite desarrollar su creatividad y su espíritu innovador. Un profesional en continua formación siempre encontrará su sitio en el mercado laboral, puesto que hoy más que nunca, las empresas valoran a estos perfiles porque saben que se forman no solo para adquirir conocimientos o habilidades, sino para mejorar en un entorno cada vez más competitivo donde hay que seguir actualizando conocimientos. Es decir, donde la formación continua forma un papel clave para nuestra adaptación.

Es este precisamente nuestro propósito empresarial, el convertirnos desde Formación Universitaria en un activador del desarrollo social a través de la formación. Ayudar en definitiva a que muchos profesionales puedan alcanzar la excelencia y puedan desarrollar sus planes de desarrollo con una base formativa de calidad.

Durante los 20 años de la trayectoria profesional de Formación Universitaria el objetivo fundamental siempre ha estado en aportar a sus alumnos opciones que les permitan mejorar sus conocimientos y sus competencias profesionales, de una forma natural y progresiva, de manera que haya una transferencia real del o aprendido al entorno laboral. Porque, en dicho de otra manera, “cuando lo que aprendo tiene un valor real en mi proyección profesional se puede decir que efectivamente he aprendido”.