RefuSkills

  • Foto de familia de la presentación del proyecto Refuskills, con representantes de ANCED y UDIMA
    Foto de familia de la presentación del proyecto Refuskills,
    con representantes de ANCED y UDIMA

    Cientos de personas llegan cada día a las fronteras europeas, donde se enfrentan a la incertidumbre de ser protegidas de la mala situación de sus países de origen por parte de los receptores. Quienes consiguen la concesión del estatuto de refugiado tienen que lidiar con las dificultades para encontrar un empleo o formación para sobrevivir en su nueva vida. Ante este problema, la Asociación Nacional de Centros de e-Learning y Distancia (ANCED), la Universidad a Distancia de Madrid UDIMA), otros 12 socios europeos han impulsado Refuskills.

    Se trata, en palabras de Jorge Azcárate, de la “adaptación de una plataforma de reconocimiento y validación de competencias a las necesidades de los refugiados con la que se pretende que estos vean reconocidas sus habilidades y competencias para mejorar su empleabilidad y movilidad laboral”. El presidente de ANCED describió sus objetivos en el acto de presentación celebrado en la sede de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE).

    Según citó Azcárate, con Refuskills se pretende crear un “mecanismo fácil de utilizar que dé a los refugiados la oportunidad de documentar sus habilidades y competencias en su idioma” para que accedan a formación y empleo más fácilmente y ayudar a los países receptores para que identifiquen mejor las cualidades de los refugiados. También se busca agilizar el proceso de la solicitud de asilo. El proyecto, así mismo, “explora la posibilidad de utilizar un pasaporte de refugiado que establezca una base de competencias basadas en resultados de aprendizaje”, explicó.

    La herramienta se basa en una página web (y previsiblemente futura aplicación móvil) en la que los refugiados especifican y ven reconocidas y evaluadas su formación y sus capacidades. De esta manera es más sencillo identificar sus competencias y los posibles empleos o carreras que podrían realizar. A través de preguntas y tests, se analizan su “capacidad para aprender, de comunicación, para trabajar en equipo, para resolver problemas, su creatividad y capacidad para innovar, de autogestión y competencias digitales”, enumeró Leif Eriksson.

    El coordinador del proyecto y miembro de NTIM expuso cómo, a raíz de los datos guardados, se identifican las profesiones relevantes o más demandadas para ellos. Como punto de partida, se enmarca a los refugiados como oficinistas, personal de ventas, cocineros, camareros, soldadores, o peluqueros, citó. A la hora de “identificar y acreditar las competencias y validar la formación”, hay que llevar a cabo “todo un proceso de evaluación” que finaliza con la integración en el mercado laboral, señaló Ulla Sever.

    Este se encuentra, no obstante, con la “dificultad de demostrar la calidad de cada país”, apuntó la miembro de BFI Wien. “¿Cómo comparar estándares de educación diferentes?”, se preguntó la austriaca. Para facilitar la orientación académica de los jóvenes refugiados y ayudar a los mentores en su tarea, Refuskills se apoya también en RefuNEET. La herramienta se estima necesaria si se tiene en cuenta que en el último año el perfil de los refugiados se ha situado en personas de entre 18 y 35 años, expuso María de Zabala, representante de ACNUR.

    A pesar de que, señaló De Zabala, el “origen socio-económico muy diverso” de los refugiados dificulta el acceso al empleo, Eriksson se mostró optimista con Refuskills. “Juntos, puede que encontremos soluciones interesantes”, declaró. Landeta, por su parte, se mostró visiblemente emocionada en la clausura del acto. “Es un proyecto especial que hemos hecho con nuestros corazones”, recordó. “Ha resultado ser una gran experiencia y un gran aprendizaje”, finalizó.

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  • Refuskill meeting, 14-15 September, Cattolica (Italy)

    REFUSKILLS - Reconocimiento de las habilidades de los refugiados

    Durante la 4ª reunión de socios, el consorcio del proyecto REFUSKILLS, integrado por 16 personas de 9 países (NO, PT, DE, ES, IT, BE, FR, AT, TR), ha visitado el centro de acogida para Refugiados de Comunità Papa Giovanni XXIII en Rimini (Italia).

    Escucharon las historias de algunos refugiados alojados en el centro, como Usman, que huyó de Pakistán hace 7 años, dejando a su familia y sus estudios en la Universidad. Ha viajado a varios países antes de su llegada a Italia en diciembre de 2016. Ahora forma parte del personal del centro, en particular, ofrece traducción y ayuda a los nuevos refugiados en su integración en la sociedad italiana.

    La visita fue útil para que el consorcio entienda mejor las necesidades de los refugiados en el ámbito del proyecto RefuSkills y los integre en el desarrollo en curso.

    El proyecto REFUSKILLS tiene como objetivo establecer un mecanismo fácil de usar que proporcione a los refugiados la oportunidad de documentar sus habilidades y competencias que facilitan la integración y la participación en los programas de trabajo y capacitación.

    Este proyecto ha sido financiado con el apoyo de la Comisión Europea. Esta publicación refleja únicamente las opiniones del autor y la Comisión no puede hacerse responsable del uso que pueda hacerse de la información contenida en el mismo.

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    Este proyecto ha sido financiado con el apoyo de la Comisión Europea. Esta publicación refleja únicamente las opiniones del autor y la Comisión no puede hacerse responsable del uso que pueda hacerse de la información contenida en el mismo.

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    In English

    Refuskill meeting, 14-15 September, Cattolica (Italy)


    REFUSKILLS – recognition of refugees skills 

    During the 4th partner meeting, the REFUSKILLS project consortium, composed of 16 people from 9 countries (NO, PT, DE, ES, IT, BE, FR, AT, TR)  have visited the welcoming centre for Refugees run by Comunità Papa Giovanni XXIII in Rimini (Italy).

    They listened to the stories of some refugees hosted in the centre, like Usman, who fleed from Pakistan 7 years ago, leaving his family and his studies at University. He has travelled to several countries before his arrival in Italy in December 2016. Now he is part of the staff of the centre, in particular, he provides translation and helps new refugees in their integration into Italian society.

    The visit was helpful for the consortium to understand better the needs of the refugees in the scope of the RefuSkills project and integrate them into the on-going development.

    REFUSKILLS project aims at establishing an easy-to-use mechanism that gives refugees an opportunity to document their skills and competences facilitating integration and participation in work and capacity building programs. 

    This project has been funded with support from the European Commission. This publication reflects the views only of the author, and the Commission cannot be held responsible for any use which may be made of the information contained therein.

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    This project has been funded with support from the European Commission. This publication reflects the views only of the author, and the Commission cannot be held responsible for any use which may be made of the information contained therein.

  • Refuskills

     

    Fecha de inicio: 01-09-2016

    Fecha de finalización: 31-12-2018

    Summary in English

    El proyecto RefuSkills consiste en la adaptación de una plataforma de reconocimiento y validación de competencias a las necesidades de los refugiados. La plataforma resultante permitirá a los refugiados ver reconocidas sus habilidades y competencias con el fin de mejorar su empleabilidad y movilidad laboral.

    Objetivos:

    • Establecer un mecanismo fácil de utilizar que dé a los refugiados la oportunidad de documentar sus habilidades y competencias (en su propio idioma).
    • Facilitar y reducir el tiempo de procesamiento en la solicitud de permisos de asilo, e identificar el camino adecuado hacia la formación y el empleo.
    • Mejorar las posibilidades de los países receptores para una rápida identificación de las habilidades y competencias de los migrantes, y para una integración facilitada y la participación en programas de creación de trabajo.
    • Explorar la posibilidad de utilizar un "RefuPass" que establezca un portfolio de competencias individuales basadas en resultados de aprendizaje.

    La UDIMA participa en este proyecto como colaboradora con la Asociación Nacional de Centros de E-Learning y Distancia (ANCED), que es socia junto a estas entidades:

    La Asociación Nacional de Centros de E-Learning y Distancia (ANCED) es socia junto a estas entidades:

    NTI-MMM (coordinador, Noruega)

    Socios:

     

    Proyecto Refuskills. Imagen 1 Proyecto Refuskills. Imagen 2 Proyecto Refuskills. Imagen 3

     

  •  

    RefuSkills image4La simplificación de los procesos de solicitud de permisos de asilo y la mejora de las posibilidades de los países receptores para una rápida identificación de las habilidades y competencias de los migrantes han centrado la última reunión de los socios del proyecto europeo RefuSkills, en el que participan, entre otros socios europeos, la Asociación Nacional de Centros de E-Learning y Distancia (ANCED), en colaboración de la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA).

    El encuentro, el cuarto que celebra este grupo de trabajo, tuvo lugar los días 13 y 14 de diciembre en la ciudad alemana de Dresden. Por parte de ANCED, acudió a esta reunión Javier Vélez, responsable pedagógico y de proyectos; por parte de la UDIMA estuvo representada por Ana Landeta, directora de I+D+i de la UDIMA. La próxima reunión del proyecto, que finalizará en noviembre de 2018, tendrá lugar en Noruega durante el próximo mes de junio.

     

  • ELISA SILIÓ
    EL PAIS Madrid - 9 FEB 2019 - 00:18 CET

    El Consejo de Europa impulsa un documento que reconoce la cualificación de exiliados para que puedan estudiar o trabajar en lo suyo

    un pasaporte para refugiados con formacionCientos de refugiados han abandonado su país con lo puesto huyendo de las bombas o sus perseguidores. Y con frecuencia han dejado tras de sí a su familia, su profesión, sus pertenencias y los documentos que acreditan quiénes son y cuál es su pasado. Ahora el Consejo de Europa —cuyo objetivo es la defensa y promoción de los derechos humanos— se ha propuesto ayudarles a reconstruir su vida a través del Pasaporte Europeo de Cualificaciones para Refugiados, que acredita —tras una evaluación— su formación para que puedan continuar sus estudios o trabajar en lo suyo en el país de acogida. Lo que comenzó en campamentos de refugiados de Grecia e Italia como proyecto piloto en 2017 adquiere ahora otra dimensión con la incorporación de Alemania, Francia y otros cinco países entre los que aún no está España. Este papel “es la herramienta principal para integrar a los refugiados en las sociedades europeas”, dice el Consejo.

    Ser refugiado es un estigma. María Jesús Vega, portavoz de ACNUR España, recuerda que muchos españoles están sobrecualificados para su profesión, pero que la situación de los exiliados es mucho peor. “No parten de cero sino de menos 10 en su nueva vida: son de otra raza, religión, idioma... No tienen ni contactos ni familia que les apoye, ni nóminas o avales. Muchos no pueden acudir a sus embajadas —porque, a veces, sus Gobiernos les persiguen— y han pasado por situaciones traumáticas: muertes de familiares, encarcelamientos o torturas”.

    El proyecto piloto, impulsado por el Ministerio de Educación de Grecia en 2017, ha sentado las bases de un programa que previsiblemente recibirá su impulso definitivo en marzo en la Comisión de Educación del Consejo de Europa. Este organismo no tiene competencias para expedir un documento oficial, por lo que cada uno de los 47 Estados miembros debe reconocer esta acreditación en su burocracia interna.

    “Este pasaporte me recuerda lo que pasó con los republicanos que salieron al final de la Guerra Civil de España”, compara Francisco Michavila, consejero de Educación de España ante la OCDE. “El presidente de México Lázaro Cárdenas tuvo la gran generosidad de decir: ‘Bueno, aquí, aunque uno no tenga el título que demuestre si es arquitecto o ingeniero, si viene con dos avalistas se lo reconocemos. Y con los refugiados se intenta lo mismo”, prosigue Michavila, que acudió a la última reunión de Educación del Consejo de Europa.

    El Convenio de Reconocimiento de Lisboa, firmado en 2007 —España se adhirió en 2009—, obliga a los Estados a desarrollar medidas para validar las cualificaciones de los refugiados sin documentos, pero poco se hizo durante una década. En 2012, durante una cumbre de 47 ministros de Educación en Bucarest, se volvió a abordar el tema sin que se avanzase. Y en 2016 un informe del Consejo puso de manifiesto que solo 15 de los 47 países emitían un exhaustivo documento de antecedentes que reconocía los estudios de secundaria y bachillerato, pero ni una palabra de los títulos universitarios. Ese año miles de refugiados llegaron a las costas y Europa por fin abrió los ojos ante el drama.

    Las agencias para los refugiados de Noruega y Reino Unido han elaborado una metodología propia para acreditar su nivel de educación, su experiencia laboral y el dominio de idiomas. El candidato tiene tres semanas para responder a un test que se envía a dos evaluadores que tienen una semana para revisarlo. Al menos uno de ellos debe ser experto en la lengua y el sistema universitario del país del solicitante del pasaporte. Finalmente, ambos examinadores se entrevistan durante una hora con el aspirante.

    Este es el proceso que siguieron la siria Rawaa o la joven Anwan Horani. Esta última, de origen palestino, vivió toda su vida en Siria, donde se casó. La pareja huyó de las bombas con una maleta muy pequeña, primero a Turquía y luego a Grecia, donde ella se examinó demostrando que es licenciada en Fisioterapia. Hoy, con una sonrisa, Anwan, que sigue un curso de Salud Pública Internacional en Noruega y en inglés, relata en un vídeo del Consejo cómo es su nueva vida: “Soy bastante feliz. En cinco meses he conseguido ser aceptada en un collegue y la gente está sorprendida. Me siento muy agradecida a Grecia que, pese a sus dificultades, nos abrió los brazos”.

    El proyecto piloto, apoyado por ACNUR, se lanzó con tres sesiones de evaluación —73 de los 92 aspirantes lograron certificar su cualificación— en campos de Grecia. En una segunda oleada Grecia, Italia y Holanda acogieron otras cinco jornadas con 230 entrevistados. En esta última y tercera etapa, prevista hasta el 2020, las entrevistas ahora son también online para no limitarlas solo a los campos de refugiados.

    “La gente se desmotiva sin sus títulos y opta por el reciclaje profesional porque tiene que sobrevivir”, explica Raquel Santos, coordinadora de Inclusión Laboral de la Comisión de Ayuda al Refugiado (CEAR). “Si vemos que es muy complicada la homologación de sus estudios, les recomendamos que obtengan un certificado de profesionalidad. El de grado 1 (hostelería, ATS, turismo) no es muy difícil, pero para el 2 (puestos administrativos) te piden más requisitos de formación”.

    El pasado noviembre, la Asociación Nacional de Centros de e-Learnig y Distancia (ANCED) lanzó con 12 socios europeos y la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA) el programa Refuskills con los mismos objetivos.

    Mahmou es un refugiado graduado sirio. Tras pasar por Líbano y Turquía —cuenta el Consejo de Europa— llegó a un campo de Macedonia. “El pasaporte me ha despertado, tengo otra oportunidad en la vida”, cuenta ante las cámaras sin desvelar cuál era su ocupación. “Los trabajadores sociales me preguntaron qué sabía hacer y no tenía nada que enseñar. Este papel me ha salvado cuando peor estaba. La gente ha dejado de mirarme de forma diferente”.