Artículos en prensa

  • informe wuolah

    El portal de estudiantes y de intercambio da apuntes Wuolah ha querido dar respuesta a esta pregunta a través de un estudio realizado entre el 20 de abril y el 1 de mayo. Se trata de una macro encuesta en la que han participado 30.425 estudiantes de más de 61 universidades de todo el territorio nacional (aunque en el listado completo solo aparecen 47, todas de carácter presencial), de 350 facultades y 816 grados distintos. En el estudio se ha preguntado a los estudiantes por distintos aspectos relacionados con la adaptación de sus universidades a la enseñanza online, las plataformas utilizadas, la preparación del profesorado, los medios que disponen en su casa y el tipo de evaluación con el que se van a encontrar.

    Entre los datos más relevantes recogidos en este estudio se pueden destacar:

    • Un 5% no está recibiendo ningún tipo de clase de forma telemática.
    • Un 40% marcó “Algunos profesores sí, otros no”.
    • Más del 70% de los estudiantes universitarios afirman que les ha costado mucho o regular la adaptación a las nuevas clases online.
    • Casi el 25% de los universitarios encuestados necesita algún material del que no dispone para poder seguir sus clases online con normalidad
    • Sólo el 13,6% de los encuestados piensan que los profesores de su universidad se están adaptando rápido a la forma de dar clase online.
    • Más de un 42% señala que los profesores con una media de edad entre 50-60 años no están preparados para dar clases online.
    • Casi un 50% de los encuestados afirma que los profesores no están facilitando las clases online.
    • 35% de los alumnos necesitan una conexión más rápida y estable en sus hogares para poder seguir sus clases online sin problemas.
    • El 44,7% de los estudiantes encuestados utilizan su campus o aula virtual para realizar sus clases online con sus profesores.
    • Fuera del campus virtual las plataformas más utilizadas por las universidades han sido Google Meet (23,50%), Zoom (10,60%), BlackBoard Collaborate (9,2%), y Microsoft Teams (9%). “Más del 55% de los estudiantes universitarios no sabe aún cómo se harán las evaluaciones de las asignaturas.

     

    file pdf Estudio sobre la transición y la adaptación a la educación online en las universidades españolas en el contexto de la crisis sanitaria del COVID-19.

     

  • informe wuolah

    El portal de estudiantes y de intercambio da apuntes Wuolah ha querido dar respuesta a esta pregunta a través de un estudio realizado entre el 20 de abril y el 1 de mayo. Se trata de una macro encuesta en la que han participado 30.425 estudiantes de más de 61 universidades de todo el territorio nacional (aunque en el listado completo solo aparecen 47, todas de carácter presencial), de 350 facultades y 816 grados distintos. En el estudio se ha preguntado a los estudiantes por distintos aspectos relacionados con la adaptación de sus universidades a la enseñanza online, las plataformas utilizadas, la preparación del profesorado, los medios que disponen en su casa y el tipo de evaluación con el que se van a encontrar.

    Entre los datos más relevantes recogidos en este estudio se pueden destacar:

    • Un 5% no está recibiendo ningún tipo de clase de forma telemática.
    • Un 40% marcó “Algunos profesores sí, otros no”.
    • Más del 70% de los estudiantes universitarios afirman que les ha costado mucho o regular la adaptación a las nuevas clases online.
    • Casi el 25% de los universitarios encuestados necesita algún material del que no dispone para poder seguir sus clases online con normalidad
    • Sólo el 13,6% de los encuestados piensan que los profesores de su universidad se están adaptando rápido a la forma de dar clase online.
    • Más de un 42% señala que los profesores con una media de edad entre 50-60 años no están preparados para dar clases online.
    • Casi un 50% de los encuestados afirma que los profesores no están facilitando las clases online.
    • 35% de los alumnos necesitan una conexión más rápida y estable en sus hogares para poder seguir sus clases online sin problemas.
    • El 44,7% de los estudiantes encuestados utilizan su campus o aula virtual para realizar sus clases online con sus profesores.
    • Fuera del campus virtual las plataformas más utilizadas por las universidades han sido Google Meet (23,50%), Zoom (10,60%), BlackBoard Collaborate (9,2%), y Microsoft Teams (9%). “Más del 55% de los estudiantes universitarios no sabe aún cómo se harán las evaluaciones de las asignaturas.

     

    file pdf Estudio sobre la transición y la adaptación a la educación online en las universidades españolas en el contexto de la crisis sanitaria del COVID-19.

     

  • Belén Arcones Tejedor, directora general de IMF Business School.

    REDACCIÓN TUMASTER.COM 05.05.2020 10:30
    Publicado en Educaedu

    belen arcones tejedor

    Belén Arcones (1972) es directora general de IMF Business School, institución de formación de postgrado por la que han pasado más de 125.000 alumnos y más de 5.000 empresas en sus 20 años de trayectoria. Doctora en Economía, Empresa y Finanzas por la Universidad Camilo José Cela, máster en Innovación y Gestión del Conocimiento, ha ejercido tanto en la empresa privada como en la administración pública. Tras siete años en el Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo, fundó IMF junto a Carlos Martínez, actual presidente.

    Durante su etapa en IMF, Belén ha sido premiada con la Medalla de Oro al Mérito Profesional con Distintivo Rojo por el Consejo General de Relaciones Industriales y Ciencias del Trabajo, la Medalla de Oro al Mérito Profesional de Relaciones Industriales y Ciencias del Trabajo con Distintivo Rojo por el Consejo General de Relaciones Industriales y Licenciados en Ciencias del Trabajo, y la Medalla de Oro al Mérito Profesional por el Foro Europa 2001. Además, ha sido reconocida entre las 10 Mejores Directivas de nuestro país en la 6ª edición de Las Top 100 Mujeres Líderes en España, y ha recibido el título honorífico de Embajadora de la Paz por la Organización de las Américas para la Ética en la Educación (ODAEE).

    ¿Cree que el perfil del alumnado que busca formación de máster y posgrado en España ha cambiado de forma sustancial a lo largo de los últimos años?

    La formación a lo largo de la vida se ha convertido en una herramienta básica de crecimiento y mejora profesional en un contexto tan cambiante como el actual, evidencia que ha hecho que la opción de hacer un máster o postgrado se haya extendido. La oferta se ha ido ampliando con programas en múltiples áreas de conocimiento y especializaciones. El espectro de precios se ha ampliado también, permitiendo que perfiles que no podían plantearse hace 20 años hacer un máster, lo puedan hacer. IMF nació con la vocación de democratizar la formación y, a día de hoy, llevamos más de 125.000 alumnos formados apoyando esta tendencia.

    ¿En qué sentido diría que lo ha hecho?

    La situación socioeconómica del país, desde la crisis del 2008, los constantes avances tecnológicos, los cambios de usos y costumbres de la sociedad, hacen que el mercado laboral y las empresas deban adaptarse o reinventarse para sobrevivir. Esto obliga a contar con profesionales especializados y capaces de acomodarse también a los nuevos escenarios que van surgiendo.

    Por otra parte, la mayoría de los profesionales, en un contexto como este, si quieren ser competitivos tienen que aportar valor y desarrollar competencias que les permitan crecer, adaptarse o reorientar su carrera en un momento dado. Esto ha hecho que cada vez más personas se den cuenta de que la formación hoy es un básico, por lo que el perfil que demanda formación de postgrado y/o máster se ha ampliado significativamente.

    ¿Cómo cree que se ha modificado la percepción que tienen los alumnos del valor que les aporta incorporar un máster a su currículum?

    Durante mucho tiempo, un máster o postgrado era un elemento que ayudaba a superar la criba en un proceso de selección. Hoy en día ya todos somos conscientes de que la titulación debe acreditar conocimientos y competencias que deben hacerse visibles en el desempeño profesional. La competitividad del mercado es tal que cuando un alumno se acerca a una institución académica como IMF, lo que busca es aprender. Una experiencia de formación con un fuerte componente de aplicación práctica y especialización.

    "La formación online está convirtiéndose en protagonista y alternativa ideal de reciclaje, mejora profesional y personal"

    ¿Cómo diría que está evolucionando la distribución entre la modalidad presencial y las modalidades a distancia y online en el contexto de la formación española de posgrado?

    La tendencia de crecimiento de la formación online es una evidencia clara. Desde 2010 se ha duplicado el interés, más aún ante la situación de confinamiento que estamos viviendo, convirtiéndose en protagonista y alternativa ideal de reciclaje, mejora profesional y personal.

    La formación presencial siempre se percibió como la mejor opción, "la de verdad", mientras que la formación a distancia u online era la alternativa que quedaba cuando no se podía acceder a la presencial por costes, por tiempo. Hoy en día, en IMF estamos demostrando que la formación online, bien ejecutada, es una opción de aprendizaje extraordinaria: se adapta a tu ritmo, te permite profundizar en los ámbitos que más te interesan y tiene poco que envidiar a la formación presencial gracias a tecnologías tan innovadoras como nuestro LiveRoom, que permite vivir la experiencia de una sesión presencial virtual en tiempo real prácticamente idéntica a la formación presencial tradicional.

    ¿Cómo evoluciona el alumnado de procedencia internacional?

    En el caso de IMF Institución Académica tenemos alumnos de más de 100 países. La globalización y la tecnología permiten que alumnos de cualquier continente del mundo elijan IMF como camino para acceder a una titulación de máster o postgrado europea. España es un país con un nivel de calidad en la formación muy destacable y así se reconoce, lo que hace que el nivel de alumnos internacionales crezca exponencialmente.

    Por otra parte, nuestra estructura organizacional simplifica este tipo de situaciones críticas. Funcionamos por equipos de trabajo autoliderados en los que se estimula el liderazgo personal y la autonomía de cada uno de los equipos. Este tipo de dinámicas y actitudes están siendo determinantes para que la organización no se haya resentido hasta la fecha.

    La pirámide de la edad de la población en España se ha invertido completamente y, aunque el espectro de perfiles y edades se ha ampliado, el crecimiento de la demanda de formación de máster y postgrado es limitada objetivamente.

    ¿Y en el caso de la Formación Profesional?

    La formación profesional por fin está encontrado el lugar que merece tras años de ignorante desprestigio. Por fin se reconoce el hecho que la formación profesional tiene un nivel de especialización y unas competencias diferentes y más adecuadas para puestos técnicos que son críticos en las empresas.

    Como en el caso de los másteres y postgrados, la empresa y el mercado orientan la captación del talento adecuado. No se lleva el puesto quien más títulos tiene, sino el que tiene la formación más adecuada para el puesto que va a desempeñar y la formación profesional hoy en día responde a una demanda cada vez más amplia de perfiles especializados. El número de alumnos en FP en nuestro centro se duplica año a año.

    "Nuestros alumnos de formación presencial pasaron de un día a otro sus sesiones presenciales tradicionales a la modalidad presencial virtual"

    ¿Puede explicar de qué manera ha impactado la emergencia sanitaria causada por el COVID a su institución? ¿Lo ha hecho en la misma medida para quien sigue una formación de máster o posgrado que para quien sigue un curso de formación profesional?

    En IMF Institución Académica llevamos 20 años trabajando en formación online, invirtiendo en plataformas y las mejores tecnologías, pensando en que nuestros alumnos de online tuvieran la mejor experiencia de formación. Nunca pensamos que este esfuerzo iba a beneficiar a los cientos de alumnos presenciales que tenemos actualmente, como respuesta a una emergencia de esta naturaleza.

    Todos nuestros alumnos de formación presencial, tanto de másteres como de formación profesional, pasaron de un día a otro sus sesiones presenciales tradicionales a la modalidad presencial virtual. El impacto fue poco por las grandes sinergias entre las modalidades. Pudimos dar respuesta inmediata y adaptarnos a la situación, desplegando toda la Logística tecnológica. Hoy en día siguen su formación con normalidad, ya que nuestros docentes están especialmente formados para ese cambio de modalidad.

    Una línea que trabajamos de forma continuada es la de masterclass y eventos con la posibilidad de disfrutarlos siempre online y presencialmente; con esta situación hemos intensificado las temáticas, entendiendo que es un momento en el que nuestra audiencia es cuando más fácilmente puede disfrutarlos y es nuestra mejor vía para aportarles valor.

    ¿Cómo está influyendo esta crisis en sus canales y procedimientos de comunicación y captación?

    Trabajamos con una comunicación multicanal, en el que el peso del online es el proporcionalmente mayor. Aunque hemos introducido algo de publicidad en televisión, apenas ha cambiado.

    Lo que más han cambiado han sido los mensajes y temáticas para tratar, adaptándolas a una situación inédita en nuestras vidas.

    Y se percibe un impacto de la crisis en el resultado; estando todos en casa y la mayor parte del tiempo conectados, los canales online están funcionando mejor.

    ¿Han modificado las opciones de financiación de los programas?

    Como decía, IMF siempre ha trabajado haciendo lo más accesible económicamente la formación para sus alumnos, haciendo un enorme esfuerzo en ajustar sus precios al máximo, para que eso no sea un problema en la decisión de matricularse. Ofrecemos financiación sin intereses y un plan nacional e internacional de becas dirigido a un ámbito muy grande de perfiles. Además, en este momento hemos ampliado estas becas a la situación, facilitando el acceso a autónomos, desempleados y profesionales en situación de ERTE.

    Por otra parte, se analizan los casos críticos de los alumnos ya matriculados y se buscan soluciones financieras para que puedan seguir estudiando, aunque estén pasando un mal momento económico por esta situación.

    ¿Y en los procesos de formación-aprendizaje?

    En los procesos de formación y aprendizaje, el COVID-19 ha provocado algo sorprendente. La situación de emergencia que nos llevó a convertir las sesiones presenciales clásicas en sesiones presenciales virtuales en grupos 100% presencial, ha provocado que personas que nunca se habían planteado esta modalidad, por esta emergencia, se vieran obligados a utilizarla. Inicialmente muchos alumnos se acercaron a ella con reticencia y dudas, y en este momento las clases se siguen con total normalidad y un alto grado de satisfacción de los alumnos.

    La emergencia nos ha llevado a aprovechar recursos y utilizar aplicaciones que nunca hubiéramos imaginado, rompiendo prejuicios y barreras y abriendo múltiples caminos. Estamos ante un cambio coyuntural que nos hará crecer a todos.

    "El mayor reto al que nos enfrentamos es ser capaces de ayudar a un nuevo perfil a llegar a un mercado cambiante"

    ¿Cuáles de los aprendizajes asimilados por las instituciones educativas como consecuencia de la crisis van a permanecer después y se incorporarán a los procesos habituales del sector?

    En nuestro caso, a nivel de impartición son muy pocos los cambios que hemos vivido como institución académica, ya que estábamos técnica y tecnológicamente preparados para esta adaptación.

    En la parte de gestión es donde más hemos aprendido, ya que nos vimos en la situación de desplazar a más de 200 personas del equipo a trabajar en sus casas, con un modelo de gestión de teletrabajo nunca aplicado a esa escala.

    Estamos intentando que todo el mundo desempeñe tareas de valor, sea cual fuera su puesto original, pues los perfiles de recepción y eventos se quedaron sin contenido de trabajo objetivamente. Carlos y yo no nos hemos planteado en ningún momento un ERTE o cualquier alternativa similar, así que hemos creado proyectos en los que estas personas forman parte del equipo de ejecución y hoy en día estamos todos a pleno rendimiento.

    Esa adaptación contrarreloj y el éxito con el que el equipo se ha adaptado al nuevo modelo de trabajo, ha permitido comprobar que también trabajar desde casa tiene ventajas por el ahorro de tiempo y dinero en desplazamientos, la conciliación o el poder trabajar de forma síncrona en un momento dado, pero también cuando a uno le venga mejor, sea la hora que sea del día o noche. Las instituciones educativas tenderemos a contratar por proyectos en lugar de por tener a una persona ocho horas al día en la oficina. Parece que nos hemos dado cuenta ahora, a pesar de que lo que estamos haciendo es mucho más difícil que el teletrabajo, porque en condiciones normales los niños están muchas horas en el colegio o fuera de casa.

    ¿Cómo cree que el sector de la formación española debe afrontar el reto que en este momento se le plantea a nuestro país?

    El COVID-19 no ha generado una crisis puntual y aislada, sino que está provocando un cambio trascendente y el entorno de la educación debe adaptarse. Este cambio que se produce por la situación actual se mantendrá en el tiempo y está obligando a las empresas y a los sectores a adaptarse con mayor rapidez y flexibilidad a los nuevos escenarios del mercado.

    La formación debe ser sensible a estos cambios y ágil en sus ofertas de formación, pero debe hacerlo con las exigencias de calidad que el mercado necesita, debe estar atenta a las necesidades del mercado y convertirse en la palanca de cambio y mejora que demanda.

    La formación debe ser eficiente, debe ayudar a construir aprendizaje que el profesional pueda aplicar en su puesto, haciéndolo de forma más optima. Si esto se da, mejorará la eficiencia del trabajo, los resultados y estaremos en mejores condiciones de superar la crisis que se avecina.

    Por otra parte, académicamente, la gente está percibiendo las ventajas de la flexibilidad que aporta la formación online, lo que ahorras en desplazamientos y en costes. Los centros educativos debemos saber que la memoria del alumno será menos importante y más su capacidad para buscarse la vida, o de buscar la información adecuada en el lugar adecuado, ya que los exámenes no tendrán tanta importancia como los proyectos.

    Así, la formación deberá ser capaz de ayudar a un nuevo perfil a llegar a un mercado cambiante. Es el mayor reto al que nos enfrentamos.

     

  • Belén Arcones Tejedor, directora general de IMF Business School.

    REDACCIÓN TUMASTER.COM 05.05.2020 10:30
    Publicado en Educaedu

    belen arcones tejedor

    Belén Arcones (1972) es directora general de IMF Business School, institución de formación de postgrado por la que han pasado más de 125.000 alumnos y más de 5.000 empresas en sus 20 años de trayectoria. Doctora en Economía, Empresa y Finanzas por la Universidad Camilo José Cela, máster en Innovación y Gestión del Conocimiento, ha ejercido tanto en la empresa privada como en la administración pública. Tras siete años en el Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo, fundó IMF junto a Carlos Martínez, actual presidente.

    Durante su etapa en IMF, Belén ha sido premiada con la Medalla de Oro al Mérito Profesional con Distintivo Rojo por el Consejo General de Relaciones Industriales y Ciencias del Trabajo, la Medalla de Oro al Mérito Profesional de Relaciones Industriales y Ciencias del Trabajo con Distintivo Rojo por el Consejo General de Relaciones Industriales y Licenciados en Ciencias del Trabajo, y la Medalla de Oro al Mérito Profesional por el Foro Europa 2001. Además, ha sido reconocida entre las 10 Mejores Directivas de nuestro país en la 6ª edición de Las Top 100 Mujeres Líderes en España, y ha recibido el título honorífico de Embajadora de la Paz por la Organización de las Américas para la Ética en la Educación (ODAEE).

    ¿Cree que el perfil del alumnado que busca formación de máster y posgrado en España ha cambiado de forma sustancial a lo largo de los últimos años?

    La formación a lo largo de la vida se ha convertido en una herramienta básica de crecimiento y mejora profesional en un contexto tan cambiante como el actual, evidencia que ha hecho que la opción de hacer un máster o postgrado se haya extendido. La oferta se ha ido ampliando con programas en múltiples áreas de conocimiento y especializaciones. El espectro de precios se ha ampliado también, permitiendo que perfiles que no podían plantearse hace 20 años hacer un máster, lo puedan hacer. IMF nació con la vocación de democratizar la formación y, a día de hoy, llevamos más de 125.000 alumnos formados apoyando esta tendencia.

    ¿En qué sentido diría que lo ha hecho?

    La situación socioeconómica del país, desde la crisis del 2008, los constantes avances tecnológicos, los cambios de usos y costumbres de la sociedad, hacen que el mercado laboral y las empresas deban adaptarse o reinventarse para sobrevivir. Esto obliga a contar con profesionales especializados y capaces de acomodarse también a los nuevos escenarios que van surgiendo.

    Por otra parte, la mayoría de los profesionales, en un contexto como este, si quieren ser competitivos tienen que aportar valor y desarrollar competencias que les permitan crecer, adaptarse o reorientar su carrera en un momento dado. Esto ha hecho que cada vez más personas se den cuenta de que la formación hoy es un básico, por lo que el perfil que demanda formación de postgrado y/o máster se ha ampliado significativamente.

    ¿Cómo cree que se ha modificado la percepción que tienen los alumnos del valor que les aporta incorporar un máster a su currículum?

    Durante mucho tiempo, un máster o postgrado era un elemento que ayudaba a superar la criba en un proceso de selección. Hoy en día ya todos somos conscientes de que la titulación debe acreditar conocimientos y competencias que deben hacerse visibles en el desempeño profesional. La competitividad del mercado es tal que cuando un alumno se acerca a una institución académica como IMF, lo que busca es aprender. Una experiencia de formación con un fuerte componente de aplicación práctica y especialización.

    "La formación online está convirtiéndose en protagonista y alternativa ideal de reciclaje, mejora profesional y personal"

    ¿Cómo diría que está evolucionando la distribución entre la modalidad presencial y las modalidades a distancia y online en el contexto de la formación española de posgrado?

    La tendencia de crecimiento de la formación online es una evidencia clara. Desde 2010 se ha duplicado el interés, más aún ante la situación de confinamiento que estamos viviendo, convirtiéndose en protagonista y alternativa ideal de reciclaje, mejora profesional y personal.

    La formación presencial siempre se percibió como la mejor opción, "la de verdad", mientras que la formación a distancia u online era la alternativa que quedaba cuando no se podía acceder a la presencial por costes, por tiempo. Hoy en día, en IMF estamos demostrando que la formación online, bien ejecutada, es una opción de aprendizaje extraordinaria: se adapta a tu ritmo, te permite profundizar en los ámbitos que más te interesan y tiene poco que envidiar a la formación presencial gracias a tecnologías tan innovadoras como nuestro LiveRoom, que permite vivir la experiencia de una sesión presencial virtual en tiempo real prácticamente idéntica a la formación presencial tradicional.

    ¿Cómo evoluciona el alumnado de procedencia internacional?

    En el caso de IMF Institución Académica tenemos alumnos de más de 100 países. La globalización y la tecnología permiten que alumnos de cualquier continente del mundo elijan IMF como camino para acceder a una titulación de máster o postgrado europea. España es un país con un nivel de calidad en la formación muy destacable y así se reconoce, lo que hace que el nivel de alumnos internacionales crezca exponencialmente.

    Por otra parte, nuestra estructura organizacional simplifica este tipo de situaciones críticas. Funcionamos por equipos de trabajo autoliderados en los que se estimula el liderazgo personal y la autonomía de cada uno de los equipos. Este tipo de dinámicas y actitudes están siendo determinantes para que la organización no se haya resentido hasta la fecha.

    La pirámide de la edad de la población en España se ha invertido completamente y, aunque el espectro de perfiles y edades se ha ampliado, el crecimiento de la demanda de formación de máster y postgrado es limitada objetivamente.

    ¿Y en el caso de la Formación Profesional?

    La formación profesional por fin está encontrado el lugar que merece tras años de ignorante desprestigio. Por fin se reconoce el hecho que la formación profesional tiene un nivel de especialización y unas competencias diferentes y más adecuadas para puestos técnicos que son críticos en las empresas.

    Como en el caso de los másteres y postgrados, la empresa y el mercado orientan la captación del talento adecuado. No se lleva el puesto quien más títulos tiene, sino el que tiene la formación más adecuada para el puesto que va a desempeñar y la formación profesional hoy en día responde a una demanda cada vez más amplia de perfiles especializados. El número de alumnos en FP en nuestro centro se duplica año a año.

    "Nuestros alumnos de formación presencial pasaron de un día a otro sus sesiones presenciales tradicionales a la modalidad presencial virtual"

    ¿Puede explicar de qué manera ha impactado la emergencia sanitaria causada por el COVID a su institución? ¿Lo ha hecho en la misma medida para quien sigue una formación de máster o posgrado que para quien sigue un curso de formación profesional?

    En IMF Institución Académica llevamos 20 años trabajando en formación online, invirtiendo en plataformas y las mejores tecnologías, pensando en que nuestros alumnos de online tuvieran la mejor experiencia de formación. Nunca pensamos que este esfuerzo iba a beneficiar a los cientos de alumnos presenciales que tenemos actualmente, como respuesta a una emergencia de esta naturaleza.

    Todos nuestros alumnos de formación presencial, tanto de másteres como de formación profesional, pasaron de un día a otro sus sesiones presenciales tradicionales a la modalidad presencial virtual. El impacto fue poco por las grandes sinergias entre las modalidades. Pudimos dar respuesta inmediata y adaptarnos a la situación, desplegando toda la Logística tecnológica. Hoy en día siguen su formación con normalidad, ya que nuestros docentes están especialmente formados para ese cambio de modalidad.

    Una línea que trabajamos de forma continuada es la de masterclass y eventos con la posibilidad de disfrutarlos siempre online y presencialmente; con esta situación hemos intensificado las temáticas, entendiendo que es un momento en el que nuestra audiencia es cuando más fácilmente puede disfrutarlos y es nuestra mejor vía para aportarles valor.

    ¿Cómo está influyendo esta crisis en sus canales y procedimientos de comunicación y captación?

    Trabajamos con una comunicación multicanal, en el que el peso del online es el proporcionalmente mayor. Aunque hemos introducido algo de publicidad en televisión, apenas ha cambiado.

    Lo que más han cambiado han sido los mensajes y temáticas para tratar, adaptándolas a una situación inédita en nuestras vidas.

    Y se percibe un impacto de la crisis en el resultado; estando todos en casa y la mayor parte del tiempo conectados, los canales online están funcionando mejor.

    ¿Han modificado las opciones de financiación de los programas?

    Como decía, IMF siempre ha trabajado haciendo lo más accesible económicamente la formación para sus alumnos, haciendo un enorme esfuerzo en ajustar sus precios al máximo, para que eso no sea un problema en la decisión de matricularse. Ofrecemos financiación sin intereses y un plan nacional e internacional de becas dirigido a un ámbito muy grande de perfiles. Además, en este momento hemos ampliado estas becas a la situación, facilitando el acceso a autónomos, desempleados y profesionales en situación de ERTE.

    Por otra parte, se analizan los casos críticos de los alumnos ya matriculados y se buscan soluciones financieras para que puedan seguir estudiando, aunque estén pasando un mal momento económico por esta situación.

    ¿Y en los procesos de formación-aprendizaje?

    En los procesos de formación y aprendizaje, el COVID-19 ha provocado algo sorprendente. La situación de emergencia que nos llevó a convertir las sesiones presenciales clásicas en sesiones presenciales virtuales en grupos 100% presencial, ha provocado que personas que nunca se habían planteado esta modalidad, por esta emergencia, se vieran obligados a utilizarla. Inicialmente muchos alumnos se acercaron a ella con reticencia y dudas, y en este momento las clases se siguen con total normalidad y un alto grado de satisfacción de los alumnos.

    La emergencia nos ha llevado a aprovechar recursos y utilizar aplicaciones que nunca hubiéramos imaginado, rompiendo prejuicios y barreras y abriendo múltiples caminos. Estamos ante un cambio coyuntural que nos hará crecer a todos.

    "El mayor reto al que nos enfrentamos es ser capaces de ayudar a un nuevo perfil a llegar a un mercado cambiante"

    ¿Cuáles de los aprendizajes asimilados por las instituciones educativas como consecuencia de la crisis van a permanecer después y se incorporarán a los procesos habituales del sector?

    En nuestro caso, a nivel de impartición son muy pocos los cambios que hemos vivido como institución académica, ya que estábamos técnica y tecnológicamente preparados para esta adaptación.

    En la parte de gestión es donde más hemos aprendido, ya que nos vimos en la situación de desplazar a más de 200 personas del equipo a trabajar en sus casas, con un modelo de gestión de teletrabajo nunca aplicado a esa escala.

    Estamos intentando que todo el mundo desempeñe tareas de valor, sea cual fuera su puesto original, pues los perfiles de recepción y eventos se quedaron sin contenido de trabajo objetivamente. Carlos y yo no nos hemos planteado en ningún momento un ERTE o cualquier alternativa similar, así que hemos creado proyectos en los que estas personas forman parte del equipo de ejecución y hoy en día estamos todos a pleno rendimiento.

    Esa adaptación contrarreloj y el éxito con el que el equipo se ha adaptado al nuevo modelo de trabajo, ha permitido comprobar que también trabajar desde casa tiene ventajas por el ahorro de tiempo y dinero en desplazamientos, la conciliación o el poder trabajar de forma síncrona en un momento dado, pero también cuando a uno le venga mejor, sea la hora que sea del día o noche. Las instituciones educativas tenderemos a contratar por proyectos en lugar de por tener a una persona ocho horas al día en la oficina. Parece que nos hemos dado cuenta ahora, a pesar de que lo que estamos haciendo es mucho más difícil que el teletrabajo, porque en condiciones normales los niños están muchas horas en el colegio o fuera de casa.

    ¿Cómo cree que el sector de la formación española debe afrontar el reto que en este momento se le plantea a nuestro país?

    El COVID-19 no ha generado una crisis puntual y aislada, sino que está provocando un cambio trascendente y el entorno de la educación debe adaptarse. Este cambio que se produce por la situación actual se mantendrá en el tiempo y está obligando a las empresas y a los sectores a adaptarse con mayor rapidez y flexibilidad a los nuevos escenarios del mercado.

    La formación debe ser sensible a estos cambios y ágil en sus ofertas de formación, pero debe hacerlo con las exigencias de calidad que el mercado necesita, debe estar atenta a las necesidades del mercado y convertirse en la palanca de cambio y mejora que demanda.

    La formación debe ser eficiente, debe ayudar a construir aprendizaje que el profesional pueda aplicar en su puesto, haciéndolo de forma más optima. Si esto se da, mejorará la eficiencia del trabajo, los resultados y estaremos en mejores condiciones de superar la crisis que se avecina.

    Por otra parte, académicamente, la gente está percibiendo las ventajas de la flexibilidad que aporta la formación online, lo que ahorras en desplazamientos y en costes. Los centros educativos debemos saber que la memoria del alumno será menos importante y más su capacidad para buscarse la vida, o de buscar la información adecuada en el lugar adecuado, ya que los exámenes no tendrán tanta importancia como los proyectos.

    Así, la formación deberá ser capaz de ayudar a un nuevo perfil a llegar a un mercado cambiante. Es el mayor reto al que nos enfrentamos.

     


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    El presidente de la Asociación Nacional de Centros de e-Learning y Distancia (ANCED), Arturo de las Heras, ofrece su visión sobre el presente y futuro de la formación no presencial en esta entrevista concedida a Educaedu.

    REDACCIÓN APRENDEMAS 13.04.2020 10:56
    Publicado en Mundo Educativo

    entrevista arturo de las heras

    Arturo de las Heras, presidente de la Asociación Nacional de Centros de e-Learning y Distancia (ANCED) y del Grupo Educativo CEF-UDIMA, advierte de un cambio de perfil en las personas que buscan formación, lo cual augura un futuro prometedor para quienes sepan adaptarse a las necesidades de los diferentes públicos, tal y como se extrae de la entrevista concedida a la comunidad educativa internacional Educaedu.

    “Que la formación no presencial ocupe el papel que se merece en la sociedad digital”. Esta fue una de sus apuestas cuando asumió la presidencia de la Asociación Nacional de Centros de e-Learning y Distancia (ANCED) en junio de 2019. ¿Cuál es ese papel y qué posibilidades existen de lograr ese objetivo en la situación actual?

    Lo que quise decir en ese momento es que esperábamos poner en valor la formación no presencial como una opción de primera clase para el aprendizaje. Ni mejor ni peor que la formación presencial. Ahora estamos viendo, sin querer pecar de oportunistas en esta situación tan complicada generada por la alerta sanitaria, lo útil que es esta formación online para que ni los escolares ni los universitarios presenciales pierdan sus cursos.

    ¿Qué impacto está teniendo el coronavirus en los centros de enseñanza online y a distancia en España?

    Para los centros de enseñanza online el impacto, en términos de servicio, es prácticamente nulo, pues podríamos seguir impartiendo clases con total normalidad. Pero esto no quiere decir que vivamos en una isla y que la situación general no nos afecte. Tenemos casos de enfermos entre nuestros alumnos y trabajadores. Además hay una bajada importante de demanda en formación programada, a medida para empresas y también en formación privada por la incertidumbre en la que estamos.

    Para aquellos centros que combinan la formación presencial, totalmente paralizada, y la online, la situación es mucho más compleja, por lo que en lo económico depende de la distribución de la formación de cada caso concreto. En el medio plazo, si esto continúa y la crisis económica es tan grave como algunos auguran, evidentemente nos impactará a todos.

    ¿Cuáles son los principales desafíos a los que se enfrentan a corto, medio y largo plazo?

    Como asociación de empresarios, creemos prioritario en el corto plazo ayudar a los socios que necesiten nuestra ayuda, pero sin olvidar, como asociación sin ánimo de lucro que somos, que también podemos ser útiles a la sociedad aportando nuestro know how en formación online para ayudar a los colegios y universidades presenciales que lo necesiten. En el medio y largo plazo queremos seguir creciendo en número de socios ofreciendo más y mejores servicios que permitan a la formación online tener un papel protagonista en la transformación digital y el futuro de la educación.

    ¿Qué medidas se están implementando para superar esos retos? ¿Qué buena práctica o caso de éxito puede servir de referencia?

    Estamos apostando por una mayor visibilidad de nuestra asociación en la sociedad, participando activamente en la CEOE, asistiendo a los principales foros, mejorando nuestra comunicación externa, colaborando con otras patronales del sector educativo en la creación de la Fundación para la Calidad e Innovación de la Formación y el Empleo, etc.

    Pero sobre todo, estando muy cerca de nuestros asociados para ayudarles en todo lo que puedan necesitar, manteniéndoles informados de los cambios normativos y de cómo les afectan.

    ¿Está cambiando el perfil y comportamiento de los usuarios que buscan formación no presencial?

    Sí, absolutamente. El perfil actual engloba un público más diverso y heterogéneo. La necesidad de formación continua, la globalización de la formación y el ritmo de vida de muchos profesionales hacen que seamos la opción más flexible y eficiente. Si a esto unimos que la tecnología es cada vez es más accesible y sencilla de utilizar, tenemos por delante un gran futuro para el sector llegando a todo tipo de públicos.

    ¿Qué transformaciones que se están produciendo en la formación online y a distancia cree que permanecerán una vez que pase el estado de alarma?

    Creo que las estrellas destacadas de este periodo de confinamiento están siendo las que permiten la telepresencia o la teleconferencia. Me refiero a herramientas como Zoom, Skype, Houseparty, WebEx, GoToMeeting, BB Collaborate, TEAMS, Hangouts, etc. Gracias a ellas hemos podido seguir asintiendo a clase, teletrabajar, tener reuniones, quedar con familiares y amigos...

    El uso de estas herramientas nos está llevando a reflexionar sobre su utilidad en la estrategia formativa del futuro. Pensamos que han llegado para quedarse, haciendo que la formación sea cada vez más blended (mezcla) de lo presencial y lo virtual.

    ¿Cómo valora la situación en general, comparándola con la de otros países de nuestro entorno? ¿Qué podemos aprender de ellos?

    España está a muy buen nivel en cuanto a formación online se refiere, la prueba es que miles de estudiantes de fuera, especialmente de Latinoamérica, estudian cada año en universidades y centros españoles desde sus países. A nivel técnico, en general, se utilizan ya los principales avances tecnológicos consolidados y se está trabajando en tecnologías experimentales como la realidad virtual y aumentada, el reconocimiento facial, la biometría, el uso del big data, etc.

    Aunque siempre hay que estar aprendiendo, por lo que conviene mirar al exterior, especialmente a los países asiáticos que están teniendo un gran desarrollo tecnológico. Queremos además poner en valor lo comentado por muchos de nuestros socios, el nivel de las infraestructuras de comunicación en España, que nos están permitiendo teletrabajar, impartir formación y comunicarnos con un muy alto nivel de calidad.

    ¿Qué consejos y servicios ofrecen desde ANCED a los centros que quieren pasar de una formación básicamente presencial a una online? ¿Por dónde han de empezar y qué errores no deben cometer?

    Desde ANCED ofrecemos asesoría legal, representación ante las administraciones, gestión de la formación bonificada, información permanente de los cambios normativos que afectan al sector, compartimos buenas prácticas e Inteligencia de Mercado, recursos...pero, sobre todo, atesoramos más de 40 años de experiencia y un equipo que puede ayudar a un centro presencial en su transición a lo online.

    Mi principal consejo a la hora de dar el salto a lo online es ser muy conscientes de que la clave está en formar bien al profesorado y a los departamentos pedagógicos (jefaturas de estudio, coordinadores, gestores, etc). De nada servirá tener una buena tecnología si todo nuestro personal no está formado en su uso.

     


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    El presidente de la Asociación Nacional de Centros de e-Learning y Distancia (ANCED), Arturo de las Heras, ofrece su visión sobre el presente y futuro de la formación no presencial en esta entrevista concedida a Educaedu.

    REDACCIÓN APRENDEMAS 13.04.2020 10:56
    Publicado en Mundo Educativo

    entrevista arturo de las heras

    Arturo de las Heras, presidente de la Asociación Nacional de Centros de e-Learning y Distancia (ANCED) y del Grupo Educativo CEF-UDIMA, advierte de un cambio de perfil en las personas que buscan formación, lo cual augura un futuro prometedor para quienes sepan adaptarse a las necesidades de los diferentes públicos, tal y como se extrae de la entrevista concedida a la comunidad educativa internacional Educaedu.

    “Que la formación no presencial ocupe el papel que se merece en la sociedad digital”. Esta fue una de sus apuestas cuando asumió la presidencia de la Asociación Nacional de Centros de e-Learning y Distancia (ANCED) en junio de 2019. ¿Cuál es ese papel y qué posibilidades existen de lograr ese objetivo en la situación actual?

    Lo que quise decir en ese momento es que esperábamos poner en valor la formación no presencial como una opción de primera clase para el aprendizaje. Ni mejor ni peor que la formación presencial. Ahora estamos viendo, sin querer pecar de oportunistas en esta situación tan complicada generada por la alerta sanitaria, lo útil que es esta formación online para que ni los escolares ni los universitarios presenciales pierdan sus cursos.

    ¿Qué impacto está teniendo el coronavirus en los centros de enseñanza online y a distancia en España?

    Para los centros de enseñanza online el impacto, en términos de servicio, es prácticamente nulo, pues podríamos seguir impartiendo clases con total normalidad. Pero esto no quiere decir que vivamos en una isla y que la situación general no nos afecte. Tenemos casos de enfermos entre nuestros alumnos y trabajadores. Además hay una bajada importante de demanda en formación programada, a medida para empresas y también en formación privada por la incertidumbre en la que estamos.

    Para aquellos centros que combinan la formación presencial, totalmente paralizada, y la online, la situación es mucho más compleja, por lo que en lo económico depende de la distribución de la formación de cada caso concreto. En el medio plazo, si esto continúa y la crisis económica es tan grave como algunos auguran, evidentemente nos impactará a todos.

    ¿Cuáles son los principales desafíos a los que se enfrentan a corto, medio y largo plazo?

    Como asociación de empresarios, creemos prioritario en el corto plazo ayudar a los socios que necesiten nuestra ayuda, pero sin olvidar, como asociación sin ánimo de lucro que somos, que también podemos ser útiles a la sociedad aportando nuestro know how en formación online para ayudar a los colegios y universidades presenciales que lo necesiten. En el medio y largo plazo queremos seguir creciendo en número de socios ofreciendo más y mejores servicios que permitan a la formación online tener un papel protagonista en la transformación digital y el futuro de la educación.

    ¿Qué medidas se están implementando para superar esos retos? ¿Qué buena práctica o caso de éxito puede servir de referencia?

    Estamos apostando por una mayor visibilidad de nuestra asociación en la sociedad, participando activamente en la CEOE, asistiendo a los principales foros, mejorando nuestra comunicación externa, colaborando con otras patronales del sector educativo en la creación de la Fundación para la Calidad e Innovación de la Formación y el Empleo, etc.

    Pero sobre todo, estando muy cerca de nuestros asociados para ayudarles en todo lo que puedan necesitar, manteniéndoles informados de los cambios normativos y de cómo les afectan.

    ¿Está cambiando el perfil y comportamiento de los usuarios que buscan formación no presencial?

    Sí, absolutamente. El perfil actual engloba un público más diverso y heterogéneo. La necesidad de formación continua, la globalización de la formación y el ritmo de vida de muchos profesionales hacen que seamos la opción más flexible y eficiente. Si a esto unimos que la tecnología es cada vez es más accesible y sencilla de utilizar, tenemos por delante un gran futuro para el sector llegando a todo tipo de públicos.

    ¿Qué transformaciones que se están produciendo en la formación online y a distancia cree que permanecerán una vez que pase el estado de alarma?

    Creo que las estrellas destacadas de este periodo de confinamiento están siendo las que permiten la telepresencia o la teleconferencia. Me refiero a herramientas como Zoom, Skype, Houseparty, WebEx, GoToMeeting, BB Collaborate, TEAMS, Hangouts, etc. Gracias a ellas hemos podido seguir asintiendo a clase, teletrabajar, tener reuniones, quedar con familiares y amigos...

    El uso de estas herramientas nos está llevando a reflexionar sobre su utilidad en la estrategia formativa del futuro. Pensamos que han llegado para quedarse, haciendo que la formación sea cada vez más blended (mezcla) de lo presencial y lo virtual.

    ¿Cómo valora la situación en general, comparándola con la de otros países de nuestro entorno? ¿Qué podemos aprender de ellos?

    España está a muy buen nivel en cuanto a formación online se refiere, la prueba es que miles de estudiantes de fuera, especialmente de Latinoamérica, estudian cada año en universidades y centros españoles desde sus países. A nivel técnico, en general, se utilizan ya los principales avances tecnológicos consolidados y se está trabajando en tecnologías experimentales como la realidad virtual y aumentada, el reconocimiento facial, la biometría, el uso del big data, etc.

    Aunque siempre hay que estar aprendiendo, por lo que conviene mirar al exterior, especialmente a los países asiáticos que están teniendo un gran desarrollo tecnológico. Queremos además poner en valor lo comentado por muchos de nuestros socios, el nivel de las infraestructuras de comunicación en España, que nos están permitiendo teletrabajar, impartir formación y comunicarnos con un muy alto nivel de calidad.

    ¿Qué consejos y servicios ofrecen desde ANCED a los centros que quieren pasar de una formación básicamente presencial a una online? ¿Por dónde han de empezar y qué errores no deben cometer?

    Desde ANCED ofrecemos asesoría legal, representación ante las administraciones, gestión de la formación bonificada, información permanente de los cambios normativos que afectan al sector, compartimos buenas prácticas e Inteligencia de Mercado, recursos...pero, sobre todo, atesoramos más de 40 años de experiencia y un equipo que puede ayudar a un centro presencial en su transición a lo online.

    Mi principal consejo a la hora de dar el salto a lo online es ser muy conscientes de que la clave está en formar bien al profesorado y a los departamentos pedagógicos (jefaturas de estudio, coordinadores, gestores, etc). De nada servirá tener una buena tecnología si todo nuestro personal no está formado en su uso.

     


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    Antonio Mayoral Serrate, Director general del Grupo MasterD reivindica en esta entrevista el valor de la formación no presencial de máxima calidad.

    REDACCIÓN TUMASTER.COM 23.04.2020 10:56
    Publicado en Educaedu

    antonio mayoral serrate

    Antonio Mayoral Serrate ejerce como Director general del Grupo MasterD. Formado como ingeniero eléctrico por la Universidad de Zaragoza, asegura que su verdadera pasión es la gestión de empresas dedicadas a la formación de personas. Exprofesor apasionado por la educación, cree en el trabajo en equipo y en el valor de las personas para alcanzar cualquier meta. En esta entrevista reivindica el valor de la formación no presencial de máxima calidad.

    ¿Cree que el perfil del aspirante que se presenta a oposiciones en España ha cambiado de forma sustancial a lo largo de los últimos años? En caso afirmativo, ¿en qué sentido diría que lo ha hecho?

    Sí ha cambiado. Especialmente a raíz de la crisis del 2008. En ese momento personas que llevaban diez o veinte años trabajando en la misma empresa se quedaron sin su puesto porque la compañía quebró o tuvo que reducir plantilla. Muchos de ellos tenían edades entre 40 y 55 años y eran conscientes de que sus expectativas a corto o medio plazo eran poco halagüeñas. Solo tenían dos salidas: el emprendimiento o la preparación de una oposición. Muchos optaron por esta segunda opción buscando la seguridad económica y familiar necesaria.

    ¿Cómo está evolucionando la distribución entre la modalidad presencial y a distancia y online en el contexto de la formación para oposiciones? ¿Y en el caso de los cursos profesionales?

    Mi respuesta es idéntica tanto para las oposiciones como para los cursos profesionales. Nuestro público mayoritario son nativos digitales. Tienen unas habilidades y una natural intuición para el uso de las herramientas digitales, de manera que no les intimida la formación a distancia. Al contrario, este público tiene una fuerte relación de dependencia con las nuevas tecnologías, que utilizan para informarse, estudiar, relacionarse, comprar y entretenerse.

    Creo que ya ha quedado superada la distinción entre modalidad presencial y a distancia. La mayoría de los estudiantes asumen naturalmente la formación online. La diferencia en este momento se encuentra entre los que ofrecen un entorno virtual de aprendizaje excelente y los que simplemente se dedican a replicar los modelos tradicionales de formación presencial bajo el barniz de una aparente formación a distancia.

    "La diferencia se encuentra entre los que ofrecen un entorno virtual de aprendizaje excelente y los que simplemente se dedican a replicar los modelos tradicionales de formación"

    ¿Cómo afectan estos cambios a las prácticas en empresas que realiza el alumnado?

    A las empresas no les interesa cómo se han formado los alumnos. Las organizaciones necesitan comprobar que los conocimientos y habilidades adquiridas son las adecuadas para el desempeño profesional. En definitiva, las compañías valoran cada vez más las actitudes relacionales que aportan los candidatos. Cada vez el trabajo en equipo es más cotizado y las personas que adolezcan de este tipo de cualidades tienen más complicado el acceso al mercado laboral. Por eso en MasterD trabajamos con el alumno en esta dirección. Por supuesto, las competencias profesionales de los candidatos siempre serán importantes, pero, en igualdad de condiciones, quien demuestre actitudes sobresalientes de liderazgo personal y de capacidad para el trabajo en equipo tendrá mucha ventaja sobre el resto.

    ¿De qué manera ha impactado la emergencia sanitaria causada por el COVID a su institución: canales y procedimientos de comunicación y captación, modalidades de financiación, oferta formativa, procesos de formación-aprendizaje.? ¿Y lo ha hecho en la misma medida para quien está preparando una oposición y para quien sigue un curso profesional?

    Tengo que subrayar que esta emergencia ha aparecido cuando la empresa se encontraba en el mejor momento de sus veintiséis años de historia. Afortunadamente, la experiencia de la crisis de 2008 nos condujo a que nuestro extraordinario crecimiento en los últimos seis años se haya producido de manera cautelosa y rigurosa económicamente. Esta realidad nos concede la serenidad de no vernos acuciados por inversiones que se hubieran afrontado con anterioridad.

    Por otra parte, nuestra estructura organizacional simplifica este tipo de situaciones críticas. Funcionamos por equipos de trabajo autoliderados en los que se estimula el liderazgo personal y la autonomía de cada uno de los equipos. Este tipo de dinámicas y actitudes están siendo determinantes para que la organización no se haya resentido hasta la fecha.

    Desde el primer momento, nuestros más de 700 colaboradores se encuentran teletrabajando; exceptuando, claro está, a las personas que imprimen y envían nuestros textos. Y lo más importante, sin tener que aplicar ninguna medida que afecte a nuestro personal.

    En cuanto a los alumnos, nuestro modelo docente está perfectamente diseñado para una situación como la que estamos viviendo estos últimos meses. Me atrevo a asegurar que ni un 5% de nuestros estudiantes está notando diferencia alguna en nuestros servicios. Ciertamente, contamos con alumnos a los que les ayuda la relación personal con sus entrenadores en nuestras sedes presenciales, pero nuestro campus virtual es en realidad una comunidad de aprendizaje. Por tanto, si el alumno lo desea, siempre va a contar con el estímulo y el apoyo del personal de MasterD.

    "Tenemos que ayudar en la medida de lo posible a que nadie se quede sin formación por esta crisis"

    Los alumnos que preparan oposiciones están más inquietos, sobre todo aquellos que llevan largo tiempo estudiando y que se encuentran en disposición de acceder con garantías a los procesos de concurrencia competitiva. Para ellos, es una incertidumbre lo que pueda ocurrir en cuanto a las fechas previstas para la realización de este tipo de pruebas. Desde el punto de vista de la captación de nuevos alumnos, hemos revisado nuestras tarifas y fórmulas de pago para adaptarnos a tan extraordinarias circunstancias. En este sentido, hemos facilitado descuentos en nuestros cursos, reducido las cuotas de entrada e incrementado los plazos para pagar el importe total de la formación. Tenemos que ayudar en la medida de lo posible a que nadie se quede sin formación por esta crisis.

    ¿Cuáles de los aprendizajes asimilados por las instituciones educativas se incorporarán a los procesos habituales del sector después de la crisis? ¿Puede poner algún ejemplo concreto de su institución?

    Esta crisis está resultando un altavoz para muchas instituciones que, amparadas en su supuesto prestigio, se habían acomodado en sus dinámicas de trabajo y apenas habían evolucionado en los últimos cincuenta años. MasterD cuenta con más alumnos que algunas universidades y los propios alumnos son los que día a día nos indican las acciones de mejora que deberíamos aplicar por ejemplo en el campus virtual. Esta actitud cercana y crítica por su parte nos obliga a evolucionar sin descanso. Posiblemente, otro tipo de instituciones oficiales no dispongan de estos canales de comunicación directos e individualizados y por eso tenga mayor dificultad en aplicar esta frescura en su gestión. Estoy seguro de que muchos de los esfuerzos que los docentes de todos los centros vienen realizando en estos días, servirán para volcar estos nuevos aprendizajes a la tradicional enseñanza presencial.

    ¿Cómo cree que el sector de la formación española debe afrontar el reto que en este momento se le plantea a nuestro país?

    Lo diré de manera categórica. Ha llegado el momento en que se destierre de una vez la idea de que la enseñanza abierta es de inferior calidad que la presencial. No es la modalidad lo que hace a una enseñanza excelente sino las personas que sostienen el modelo formativo. Todos tenemos experiencia de haber sufrido soporíferas clases presenciales que apenas nos han aportado conocimientos o actitudes. Y, viceversa, hemos disfrutado con otras. Igualmente ocurre con la modalidad abierta. Dependerá su virtualidad de la profesionalidad y la dedicación de quienes se relacionen con el alumno.

    En cualquier caso, la tecnología hace tiempo que vino para quedarse. Este virus nos ha recordado que quienes no hayan asumido las ventajas que aportan las nuevas tecnologías tal vez no tengan una segunda oportunidad.

     


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    Antonio Mayoral Serrate, Director general del Grupo MasterD reivindica en esta entrevista el valor de la formación no presencial de máxima calidad.

    REDACCIÓN TUMASTER.COM 23.04.2020 10:56
    Publicado en Educaedu

    antonio mayoral serrate

    Antonio Mayoral Serrate ejerce como Director general del Grupo MasterD. Formado como ingeniero eléctrico por la Universidad de Zaragoza, asegura que su verdadera pasión es la gestión de empresas dedicadas a la formación de personas. Exprofesor apasionado por la educación, cree en el trabajo en equipo y en el valor de las personas para alcanzar cualquier meta. En esta entrevista reivindica el valor de la formación no presencial de máxima calidad.

    ¿Cree que el perfil del aspirante que se presenta a oposiciones en España ha cambiado de forma sustancial a lo largo de los últimos años? En caso afirmativo, ¿en qué sentido diría que lo ha hecho?

    Sí ha cambiado. Especialmente a raíz de la crisis del 2008. En ese momento personas que llevaban diez o veinte años trabajando en la misma empresa se quedaron sin su puesto porque la compañía quebró o tuvo que reducir plantilla. Muchos de ellos tenían edades entre 40 y 55 años y eran conscientes de que sus expectativas a corto o medio plazo eran poco halagüeñas. Solo tenían dos salidas: el emprendimiento o la preparación de una oposición. Muchos optaron por esta segunda opción buscando la seguridad económica y familiar necesaria.

    ¿Cómo está evolucionando la distribución entre la modalidad presencial y a distancia y online en el contexto de la formación para oposiciones? ¿Y en el caso de los cursos profesionales?

    Mi respuesta es idéntica tanto para las oposiciones como para los cursos profesionales. Nuestro público mayoritario son nativos digitales. Tienen unas habilidades y una natural intuición para el uso de las herramientas digitales, de manera que no les intimida la formación a distancia. Al contrario, este público tiene una fuerte relación de dependencia con las nuevas tecnologías, que utilizan para informarse, estudiar, relacionarse, comprar y entretenerse.

    Creo que ya ha quedado superada la distinción entre modalidad presencial y a distancia. La mayoría de los estudiantes asumen naturalmente la formación online. La diferencia en este momento se encuentra entre los que ofrecen un entorno virtual de aprendizaje excelente y los que simplemente se dedican a replicar los modelos tradicionales de formación presencial bajo el barniz de una aparente formación a distancia.

    "La diferencia se encuentra entre los que ofrecen un entorno virtual de aprendizaje excelente y los que simplemente se dedican a replicar los modelos tradicionales de formación"

    ¿Cómo afectan estos cambios a las prácticas en empresas que realiza el alumnado?

    A las empresas no les interesa cómo se han formado los alumnos. Las organizaciones necesitan comprobar que los conocimientos y habilidades adquiridas son las adecuadas para el desempeño profesional. En definitiva, las compañías valoran cada vez más las actitudes relacionales que aportan los candidatos. Cada vez el trabajo en equipo es más cotizado y las personas que adolezcan de este tipo de cualidades tienen más complicado el acceso al mercado laboral. Por eso en MasterD trabajamos con el alumno en esta dirección. Por supuesto, las competencias profesionales de los candidatos siempre serán importantes, pero, en igualdad de condiciones, quien demuestre actitudes sobresalientes de liderazgo personal y de capacidad para el trabajo en equipo tendrá mucha ventaja sobre el resto.

    ¿De qué manera ha impactado la emergencia sanitaria causada por el COVID a su institución: canales y procedimientos de comunicación y captación, modalidades de financiación, oferta formativa, procesos de formación-aprendizaje.? ¿Y lo ha hecho en la misma medida para quien está preparando una oposición y para quien sigue un curso profesional?

    Tengo que subrayar que esta emergencia ha aparecido cuando la empresa se encontraba en el mejor momento de sus veintiséis años de historia. Afortunadamente, la experiencia de la crisis de 2008 nos condujo a que nuestro extraordinario crecimiento en los últimos seis años se haya producido de manera cautelosa y rigurosa económicamente. Esta realidad nos concede la serenidad de no vernos acuciados por inversiones que se hubieran afrontado con anterioridad.

    Por otra parte, nuestra estructura organizacional simplifica este tipo de situaciones críticas. Funcionamos por equipos de trabajo autoliderados en los que se estimula el liderazgo personal y la autonomía de cada uno de los equipos. Este tipo de dinámicas y actitudes están siendo determinantes para que la organización no se haya resentido hasta la fecha.

    Desde el primer momento, nuestros más de 700 colaboradores se encuentran teletrabajando; exceptuando, claro está, a las personas que imprimen y envían nuestros textos. Y lo más importante, sin tener que aplicar ninguna medida que afecte a nuestro personal.

    En cuanto a los alumnos, nuestro modelo docente está perfectamente diseñado para una situación como la que estamos viviendo estos últimos meses. Me atrevo a asegurar que ni un 5% de nuestros estudiantes está notando diferencia alguna en nuestros servicios. Ciertamente, contamos con alumnos a los que les ayuda la relación personal con sus entrenadores en nuestras sedes presenciales, pero nuestro campus virtual es en realidad una comunidad de aprendizaje. Por tanto, si el alumno lo desea, siempre va a contar con el estímulo y el apoyo del personal de MasterD.

    "Tenemos que ayudar en la medida de lo posible a que nadie se quede sin formación por esta crisis"

    Los alumnos que preparan oposiciones están más inquietos, sobre todo aquellos que llevan largo tiempo estudiando y que se encuentran en disposición de acceder con garantías a los procesos de concurrencia competitiva. Para ellos, es una incertidumbre lo que pueda ocurrir en cuanto a las fechas previstas para la realización de este tipo de pruebas. Desde el punto de vista de la captación de nuevos alumnos, hemos revisado nuestras tarifas y fórmulas de pago para adaptarnos a tan extraordinarias circunstancias. En este sentido, hemos facilitado descuentos en nuestros cursos, reducido las cuotas de entrada e incrementado los plazos para pagar el importe total de la formación. Tenemos que ayudar en la medida de lo posible a que nadie se quede sin formación por esta crisis.

    ¿Cuáles de los aprendizajes asimilados por las instituciones educativas se incorporarán a los procesos habituales del sector después de la crisis? ¿Puede poner algún ejemplo concreto de su institución?

    Esta crisis está resultando un altavoz para muchas instituciones que, amparadas en su supuesto prestigio, se habían acomodado en sus dinámicas de trabajo y apenas habían evolucionado en los últimos cincuenta años. MasterD cuenta con más alumnos que algunas universidades y los propios alumnos son los que día a día nos indican las acciones de mejora que deberíamos aplicar por ejemplo en el campus virtual. Esta actitud cercana y crítica por su parte nos obliga a evolucionar sin descanso. Posiblemente, otro tipo de instituciones oficiales no dispongan de estos canales de comunicación directos e individualizados y por eso tenga mayor dificultad en aplicar esta frescura en su gestión. Estoy seguro de que muchos de los esfuerzos que los docentes de todos los centros vienen realizando en estos días, servirán para volcar estos nuevos aprendizajes a la tradicional enseñanza presencial.

    ¿Cómo cree que el sector de la formación española debe afrontar el reto que en este momento se le plantea a nuestro país?

    Lo diré de manera categórica. Ha llegado el momento en que se destierre de una vez la idea de que la enseñanza abierta es de inferior calidad que la presencial. No es la modalidad lo que hace a una enseñanza excelente sino las personas que sostienen el modelo formativo. Todos tenemos experiencia de haber sufrido soporíferas clases presenciales que apenas nos han aportado conocimientos o actitudes. Y, viceversa, hemos disfrutado con otras. Igualmente ocurre con la modalidad abierta. Dependerá su virtualidad de la profesionalidad y la dedicación de quienes se relacionen con el alumno.

    En cualquier caso, la tecnología hace tiempo que vino para quedarse. Este virus nos ha recordado que quienes no hayan asumido las ventajas que aportan las nuevas tecnologías tal vez no tengan una segunda oportunidad.

     

  • Ministro de Trabajo e Inmigración en el último año de Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, Valeriano Gómez, presenta hoy en Sevilla el reciente informe La Formación para el Empleo en España 2018, que ha elaborado en colaboración con las organizaciones profesionales del sector de las empresas prestadoras de servicios de formación para el empleo: AEGEF, ANCED y CECAP.

    Diario de Sevilla

    Las propuestas que se plantean, elaboradas por las organizaciones más representativas de las empresas prestadoras de servicios de formación para el empleo, pretenden avanzar el cambio de modelo establecido por la Ley 30/2015. Ninguna de las propuestas desarrolladas cuestiona o exige cambio alguno, ni en la Ley ni en su Reglamento de desarrollo, al entender que el actual marco legal permite avances importantes, y que tanto el sector como la sociedad esperan de las administraciones públicas y sus agentes sociales, no nuevos debates legislativos, sino soluciones viables a corto plazo.

    Nuestra apuesta pasa por centrar la actividad de las administraciones en la mejora del sistema de identificación de las necesidades formativas, en el establecimiento de calendarios plurianuales de oferta formativa que faciliten la orientación de los alumnos y las necesarias inversiones por parte de las empresas prestadoras de servicios de formación para hacer frente a esas demandas formativas con calidad y a través de procesos transparentes y competitivos. Pretendemos facilitar procedimientos de justificación y control de las acciones formativas eficientes y simplificados que den plenas garantías jurídicas tanto a las funciones de inspección de la Administración como a las empresas prestadoras de servicios. Asimismo, nuestras propuestas tienen el objetivo de promover procedimientos públicos de evaluación de la calidad de las inversiones efectuadas por el conjunto de la sociedad española en la formación de sus trabajadores empleados o desocupados.

    El conjunto de medidas propuestas, siempre desde la óptica, la experiencia y el compromiso de las empresas prestadoras de servicios de formación para el empleo, busca incrementar la calidad y la agilidad del sistema de formación, desde la necesaria colaboración entre el papel rector de la Administración Pública, los agentes sociales y la aportación del sector privado, desde la consideración de la prestación de los servicios de la formación para el empleo como una auténtica actividad económica.

    Todas estas medidas se enmarcan dentro de la normativa vigente, de manera que suponen un esfuerzo por acoplar y armonizar el modelo de formación para el empleo que surge con la aprobación de la Ley 30/2015 a las necesidades del sector que conforman las empresas prestadoras de servicios de formación para el empleo.

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  • Ministro de Trabajo e Inmigración en el último año de Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, Valeriano Gómez, presenta hoy en Sevilla el reciente informe La Formación para el Empleo en España 2018, que ha elaborado en colaboración con las organizaciones profesionales del sector de las empresas prestadoras de servicios de formación para el empleo: AEGEF, ANCED y CECAP.

    Diario de Sevilla

    Las propuestas que se plantean, elaboradas por las organizaciones más representativas de las empresas prestadoras de servicios de formación para el empleo, pretenden avanzar el cambio de modelo establecido por la Ley 30/2015. Ninguna de las propuestas desarrolladas cuestiona o exige cambio alguno, ni en la Ley ni en su Reglamento de desarrollo, al entender que el actual marco legal permite avances importantes, y que tanto el sector como la sociedad esperan de las administraciones públicas y sus agentes sociales, no nuevos debates legislativos, sino soluciones viables a corto plazo.

    Nuestra apuesta pasa por centrar la actividad de las administraciones en la mejora del sistema de identificación de las necesidades formativas, en el establecimiento de calendarios plurianuales de oferta formativa que faciliten la orientación de los alumnos y las necesarias inversiones por parte de las empresas prestadoras de servicios de formación para hacer frente a esas demandas formativas con calidad y a través de procesos transparentes y competitivos. Pretendemos facilitar procedimientos de justificación y control de las acciones formativas eficientes y simplificados que den plenas garantías jurídicas tanto a las funciones de inspección de la Administración como a las empresas prestadoras de servicios. Asimismo, nuestras propuestas tienen el objetivo de promover procedimientos públicos de evaluación de la calidad de las inversiones efectuadas por el conjunto de la sociedad española en la formación de sus trabajadores empleados o desocupados.

    El conjunto de medidas propuestas, siempre desde la óptica, la experiencia y el compromiso de las empresas prestadoras de servicios de formación para el empleo, busca incrementar la calidad y la agilidad del sistema de formación, desde la necesaria colaboración entre el papel rector de la Administración Pública, los agentes sociales y la aportación del sector privado, desde la consideración de la prestación de los servicios de la formación para el empleo como una auténtica actividad económica.

    Todas estas medidas se enmarcan dentro de la normativa vigente, de manera que suponen un esfuerzo por acoplar y armonizar el modelo de formación para el empleo que surge con la aprobación de la Ley 30/2015 a las necesidades del sector que conforman las empresas prestadoras de servicios de formación para el empleo.

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  • plataformas videollamadasLa alerta sanitaria ha cambiado en menos de dos meses muchas cosas y algunas de ellas parece que lo harán para quedarse mucho tiempo. El confinamiento forzoso nos ha obligado a cambiar incluso nuestras formas de comunicación, no solo en las relaciones personales también en las profesionales. Para algunos sectores, toda una revolución que a muchos les ha pillado con el pie cambiado al tener que adaptarse al teletrabajo y a la teleformación. Para el mundo de la educación a distancia y el e-learning, afortunadamente, no tanto, pues el ecosistema digital ya era parte de nuestra realidad cotidiana. Una de las herramientas estrella durante la alerta sanitaria están siendo las aplicaciones de videollamadas, muchas de ellas bien conocidas en el ámbito del e-learning pero que se han generalizado durante el confinamiento. Hacemos un repaso de las más importantes.

    ZOOM

    Sin duda una de las herramientas digitales estrella durante los últimos meses. Ya era un herramienta muy utilizada en la educación a distancia, sobre todo para la impartición de webinars y tutorías. A pesar de diversas informaciones sobre algunos riesgos de seguridad se ha convertido en uno de los grandes ganadores de estos tiempos por su gratuidad (con límites de tiempo y accesos) y versatilidad. También permite compartir pantalla y tener un pizarra para escribir lo que la hace muy apta para formación online.

    SKYPE

    Esta aplicación de Microsoft es quizás la aplicación de videollamadas más conocida, y es una plataforma muy completa ya que permite hacer llamadas telefónicas, grabar conversaciones, y compartir tu pantalla, entre otras. Las llamadas de audio y video entre usuarios de Skype son gratis. Está disponible para Windows, Mac OS X y Linux. Las videollamadas se pueden hacer hasta con 10 personas en la versión gratis.

    TEAMS

    Es la solución de Microsoft para el ámbito profesional y que ha tenido muy buena acogida en centros educativos. Permite la creación de chats de hasta 100 personas y planean en este mes ampliarlo hasta 250 de forma simultánea. Ya supera los 45 millones de usuario (más de 16 millones creció solo en este mes de marzo). Es una herramienta que se adapta muy bien al teletrabajo y que dispone de una versión para uso personal gratuita.

    FACETIME

    Es la solución del ecosistema Apple. A través de esta aplicación los usuarios de iPad, eBooks o iPhone pueden invitar a hasta 32 participantes añadiéndolos directamente en la app con el número o desde tus contactos. Es gratuita y, como todas las aplicaciones de la empresa fundada por Steve Jobs, muy fácil de usar y solvente.

    GOOGLE MEET

    Si tienes una cuenta de Google puedes usar esta herramienta en móvil y desktop. Esta solución, antes solo disponible dentro del paquete de apps profesionales de Google Suite, ha sido liberada durante el confinamiento para su uso gratuitos. Solo es necesario tener un cuenta de Gmail par poder utilizarla y también se caracteriza por su sencillez e integración con el correo de Gmail y su aplicación Google Calendar.

    JITSI MEET

    Se trata de la única solución de las incluidas en este post desarrollada en open source (código abierto). Es gratuita, bastante sencilla de utilizar y sin límites de tiempo. Una de sus principales ventajas es que no es necesario descargarse la aplicación para mantener una videoconferencia. Además, permite compartir pantalla y está completamente encriptada para mayor seguridad.

     


  • plataformas videollamadasLa alerta sanitaria ha cambiado en menos de dos meses muchas cosas y algunas de ellas parece que lo harán para quedarse mucho tiempo. El confinamiento forzoso nos ha obligado a cambiar incluso nuestras formas de comunicación, no solo en las relaciones personales también en las profesionales. Para algunos sectores, toda una revolución que a muchos les ha pillado con el pie cambiado al tener que adaptarse al teletrabajo y a la teleformación. Para el mundo de la educación a distancia y el e-learning, afortunadamente, no tanto, pues el ecosistema digital ya era parte de nuestra realidad cotidiana. Una de las herramientas estrella durante la alerta sanitaria están siendo las aplicaciones de videollamadas, muchas de ellas bien conocidas en el ámbito del e-learning pero que se han generalizado durante el confinamiento. Hacemos un repaso de las más importantes.

    ZOOM

    Sin duda una de las herramientas digitales estrella durante los últimos meses. Ya era un herramienta muy utilizada en la educación a distancia, sobre todo para la impartición de webinars y tutorías. A pesar de diversas informaciones sobre algunos riesgos de seguridad se ha convertido en uno de los grandes ganadores de estos tiempos por su gratuidad (con límites de tiempo y accesos) y versatilidad. También permite compartir pantalla y tener un pizarra para escribir lo que la hace muy apta para formación online.

    SKYPE

    Esta aplicación de Microsoft es quizás la aplicación de videollamadas más conocida, y es una plataforma muy completa ya que permite hacer llamadas telefónicas, grabar conversaciones, y compartir tu pantalla, entre otras. Las llamadas de audio y video entre usuarios de Skype son gratis. Está disponible para Windows, Mac OS X y Linux. Las videollamadas se pueden hacer hasta con 10 personas en la versión gratis.

    TEAMS

    Es la solución de Microsoft para el ámbito profesional y que ha tenido muy buena acogida en centros educativos. Permite la creación de chats de hasta 100 personas y planean en este mes ampliarlo hasta 250 de forma simultánea. Ya supera los 45 millones de usuario (más de 16 millones creció solo en este mes de marzo). Es una herramienta que se adapta muy bien al teletrabajo y que dispone de una versión para uso personal gratuita.

    FACETIME

    Es la solución del ecosistema Apple. A través de esta aplicación los usuarios de iPad, eBooks o iPhone pueden invitar a hasta 32 participantes añadiéndolos directamente en la app con el número o desde tus contactos. Es gratuita y, como todas las aplicaciones de la empresa fundada por Steve Jobs, muy fácil de usar y solvente.

    GOOGLE MEET

    Si tienes una cuenta de Google puedes usar esta herramienta en móvil y desktop. Esta solución, antes solo disponible dentro del paquete de apps profesionales de Google Suite, ha sido liberada durante el confinamiento para su uso gratuitos. Solo es necesario tener un cuenta de Gmail par poder utilizarla y también se caracteriza por su sencillez e integración con el correo de Gmail y su aplicación Google Calendar.

    JITSI MEET

    Se trata de la única solución de las incluidas en este post desarrollada en open source (código abierto). Es gratuita, bastante sencilla de utilizar y sin límites de tiempo. Una de sus principales ventajas es que no es necesario descargarse la aplicación para mantener una videoconferencia. Además, permite compartir pantalla y está completamente encriptada para mayor seguridad.

     

  • Jorge Azcárate Morera. Presidente de la Asociación Nacional de Centros de e-Learning y Distancia (Anced)

    infoLibre • Plaza Pública
    Publicada 07/04/2018

    Conscientes de las oportunidades que la revolución digital ofrece a la Formación para el Empleo, en los dos últimos años se han invertido millones de euros para adecuarse a las nuevas necesidades de la formación online o e-Learning.

    Con ese esfuerzo por la innovación, que nos exige la sociedad de la comunicación, evolucionamos hacia un modelo de formación que da respuesta a los retos del presente y del futuro para mejorar la empleabilidad de los trabajadores, especialmente, los que engrosan las listas del paro que, con un porcentaje casi del 17%, sitúa a España en el segundo lugar de la Unión Europea, solo por detrás de Grecia. Un triste récord.

    La tecnología digital brinda herramientas que facilitan el estudio, la comunicación y la interacción fluida entre alumnos y formadores, y la conexión entre los participantes de un mismo grupo, sin necesidad de que todos tengan que estar simultáneamente en el aula o en un lugar concreto. Es una forma de gestionar el conocimiento que, además de favorecer el estudio de unas determinadas especialidades formativas, mejora las competencias digitales de los alumnos, imprescindibles ya en el mundo laboral presente y que aún lo serán más en el futuro inmediato.

    Los jóvenes —incluso los que no han acabado la enseñanza secundaria obligatoria y cuya formación profesional es vital para su futuro personal y para el de la economía española— dominan las nuevas tecnologías a través de sus smartphones o de sus tabletas. Para ellos, incorporar nuevos conocimientos digitales no es un problema y, seguramente, ven en el e-Learning un instrumento que les hace más cercana la recepción del resto de los conocimientos de la Formación para el Empleo que tienen que asimilar.  Las competencias digitales son también importantes para los adultos que crecieron offline. La formación online es una vía excelente para aprender los rudimentos imprescindibles de las tecnologías de la información y la comunicación.

    La apuesta de las Administraciones Públicas por la formación online es inequívoca y es un reto para todos establecer los mecanismos para que estas estrategias de formación puedan implementarse con garantías, pero también a unos ritmos y plazos razonables.

    Sin embargo, las nuevas tecnologías y los contenidos formativos que se incorporan a ellas avanzan con mucha más celeridad que las normas legales. De ahí que a veces las grandes oportunidades que ofrecen para la formación se vean frenadas por una normativa que, lejos de adaptarse a esa rapidez y flexibilidad intrínsecas a la era digital, se encuentra poco desarrollada y es excesivamente rígida en aspectos elementales y fáciles de modificar, como el tiempo de conexión de los alumnos, las horas de tutorías, los controles de aprendizaje o el propio Catálogo de Especialidades Formativas.

    La teleformación camina en paralelo y de manera complementaria a la formación presencial, pero, como hemos visto, con características y entidad propias. Ofrece a los alumnos una gran flexibilidad de tiempo y espacio que les permite conciliar la formación con su jornada de trabajo y con las obligaciones personales y familiares. Cada alumno puede conectarse online en el momento en que se lo permiten sus ocupaciones, porque el alumno pasa a ser el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje, marcando, bajo la tutela de los formadores, su propio ritmo de estudio y alcanzando su capacitación académica y laboral donde y cuando la necesita.

    No es comprensible, por tanto, que las normas exijan, por poner un ejemplo, un tiempo elevado de conexión a los alumnos, porque ese requisito choca frontalmente con la flexibilidad de este método, a la par que genera una discriminación negativa entre aquellos participantes que, por sus conocimientos previos de la materia, competencia tecnológica, capacidad de aprendizaje o incluso inteligencia, requieran de un menor tiempo para completar su formación. No parece razonable ni práctico, con las posibilidades que ofrece la tecnología digital, obligar a todos los participantes a seguir el mismo ritmo de aprendizaje simplemente para cumplir un requisito, que no es pedagógico, para ser considerado apto. Debemos exigir a la administración una mayor flexibilidad en esta modalidad formativa que sirva de trampolín para su implementación y no sea un obstáculo en su desarrollo, y que a su vez no disminuya la capacidad de control y seguimiento, imprescindible para toda actividad formativa financiada con fondos públicos.

    Sin lugar a dudas el e-Learning está consolidado como la metodología hacia la que tienden todas las instituciones implicadas en el proceso de aprendizaje, ya sea de forma exclusiva o en combinación con la enseñanza presencial. Más ahora que la propia Administración se está digitalizando en su organización interna y en su relación con el ciudadano. Pero requiere de una apuesta decidida por las nuevas tecnologías y de la colaboración entre las administraciones, los agentes sociales y las empresas de formación para el empleo para eliminar trabas burocráticas. La capacitación para la inserción en el mercado laboral de nuestro capital humano no puede esperar.

    No debemos dejar de lado la formación privada no presencial dirigida al alumno particular, empresas, entidades públicas, etc. impartida por centros formativos de gran prestigio y con titulaciones propias de un valor muy reconocido en las empresas que aplican programas de calidad y mejora permanente a sus programas de formación, como alternativa a la formación oficial o subvencionada, que consideramos es otra vía para la mejora de conocimientos que puede facilitar la inserción laboral, desarrollo en el puesto de trabajo y el incremento de la empleabilidad.

    Sabemos además que la formación online, como el propio avance de la sociedad digital, es una tendencia irrefrenable en todo el mundo que aporta grandes oportunidades para el desarrollo laboral y empresarial, y nuestro país tiene que saber aprovecharlas. Con una tasa del 38% de paro juvenil, el doble de la media europea, un índice de abandono escolar temprano del 20% y un 35% de jóvenes de entre 24 y 35 años que no ha acabado la enseñanza secundaria obligatoria (según la OCDE), la sociedad española y los agentes implicados en la formación tienen que hacer un enorme esfuerzo para capacitar profesionalmente a una generación en cuyas manos está nuestro progreso futuro.

     

     

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    Jorge Azcárate Morera. Presidente de la Asociación Nacional de Centros de e-Learning y Distancia (Anced)

    infoLibre • Plaza Pública
    Publicada 07/04/2018

    Conscientes de las oportunidades que la revolución digital ofrece a la Formación para el Empleo, en los dos últimos años se han invertido millones de euros para adecuarse a las nuevas necesidades de la formación online o e-Learning.

    Con ese esfuerzo por la innovación, que nos exige la sociedad de la comunicación, evolucionamos hacia un modelo de formación que da respuesta a los retos del presente y del futuro para mejorar la empleabilidad de los trabajadores, especialmente, los que engrosan las listas del paro que, con un porcentaje casi del 17%, sitúa a España en el segundo lugar de la Unión Europea, solo por detrás de Grecia. Un triste récord.

    La tecnología digital brinda herramientas que facilitan el estudio, la comunicación y la interacción fluida entre alumnos y formadores, y la conexión entre los participantes de un mismo grupo, sin necesidad de que todos tengan que estar simultáneamente en el aula o en un lugar concreto. Es una forma de gestionar el conocimiento que, además de favorecer el estudio de unas determinadas especialidades formativas, mejora las competencias digitales de los alumnos, imprescindibles ya en el mundo laboral presente y que aún lo serán más en el futuro inmediato.

    Los jóvenes —incluso los que no han acabado la enseñanza secundaria obligatoria y cuya formación profesional es vital para su futuro personal y para el de la economía española— dominan las nuevas tecnologías a través de sus smartphones o de sus tabletas. Para ellos, incorporar nuevos conocimientos digitales no es un problema y, seguramente, ven en el e-Learning un instrumento que les hace más cercana la recepción del resto de los conocimientos de la Formación para el Empleo que tienen que asimilar.  Las competencias digitales son también importantes para los adultos que crecieron offline. La formación online es una vía excelente para aprender los rudimentos imprescindibles de las tecnologías de la información y la comunicación.

    La apuesta de las Administraciones Públicas por la formación online es inequívoca y es un reto para todos establecer los mecanismos para que estas estrategias de formación puedan implementarse con garantías, pero también a unos ritmos y plazos razonables.

    Sin embargo, las nuevas tecnologías y los contenidos formativos que se incorporan a ellas avanzan con mucha más celeridad que las normas legales. De ahí que a veces las grandes oportunidades que ofrecen para la formación se vean frenadas por una normativa que, lejos de adaptarse a esa rapidez y flexibilidad intrínsecas a la era digital, se encuentra poco desarrollada y es excesivamente rígida en aspectos elementales y fáciles de modificar, como el tiempo de conexión de los alumnos, las horas de tutorías, los controles de aprendizaje o el propio Catálogo de Especialidades Formativas.

    La teleformación camina en paralelo y de manera complementaria a la formación presencial, pero, como hemos visto, con características y entidad propias. Ofrece a los alumnos una gran flexibilidad de tiempo y espacio que les permite conciliar la formación con su jornada de trabajo y con las obligaciones personales y familiares. Cada alumno puede conectarse online en el momento en que se lo permiten sus ocupaciones, porque el alumno pasa a ser el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje, marcando, bajo la tutela de los formadores, su propio ritmo de estudio y alcanzando su capacitación académica y laboral donde y cuando la necesita.

    No es comprensible, por tanto, que las normas exijan, por poner un ejemplo, un tiempo elevado de conexión a los alumnos, porque ese requisito choca frontalmente con la flexibilidad de este método, a la par que genera una discriminación negativa entre aquellos participantes que, por sus conocimientos previos de la materia, competencia tecnológica, capacidad de aprendizaje o incluso inteligencia, requieran de un menor tiempo para completar su formación. No parece razonable ni práctico, con las posibilidades que ofrece la tecnología digital, obligar a todos los participantes a seguir el mismo ritmo de aprendizaje simplemente para cumplir un requisito, que no es pedagógico, para ser considerado apto. Debemos exigir a la administración una mayor flexibilidad en esta modalidad formativa que sirva de trampolín para su implementación y no sea un obstáculo en su desarrollo, y que a su vez no disminuya la capacidad de control y seguimiento, imprescindible para toda actividad formativa financiada con fondos públicos.

    Sin lugar a dudas el e-Learning está consolidado como la metodología hacia la que tienden todas las instituciones implicadas en el proceso de aprendizaje, ya sea de forma exclusiva o en combinación con la enseñanza presencial. Más ahora que la propia Administración se está digitalizando en su organización interna y en su relación con el ciudadano. Pero requiere de una apuesta decidida por las nuevas tecnologías y de la colaboración entre las administraciones, los agentes sociales y las empresas de formación para el empleo para eliminar trabas burocráticas. La capacitación para la inserción en el mercado laboral de nuestro capital humano no puede esperar.

    No debemos dejar de lado la formación privada no presencial dirigida al alumno particular, empresas, entidades públicas, etc. impartida por centros formativos de gran prestigio y con titulaciones propias de un valor muy reconocido en las empresas que aplican programas de calidad y mejora permanente a sus programas de formación, como alternativa a la formación oficial o subvencionada, que consideramos es otra vía para la mejora de conocimientos que puede facilitar la inserción laboral, desarrollo en el puesto de trabajo y el incremento de la empleabilidad.

    Sabemos además que la formación online, como el propio avance de la sociedad digital, es una tendencia irrefrenable en todo el mundo que aporta grandes oportunidades para el desarrollo laboral y empresarial, y nuestro país tiene que saber aprovecharlas. Con una tasa del 38% de paro juvenil, el doble de la media europea, un índice de abandono escolar temprano del 20% y un 35% de jóvenes de entre 24 y 35 años que no ha acabado la enseñanza secundaria obligatoria (según la OCDE), la sociedad española y los agentes implicados en la formación tienen que hacer un enorme esfuerzo para capacitar profesionalmente a una generación en cuyas manos está nuestro progreso futuro.

     

     

  • Jorge Azcárate Morera. Presidente de la Asociación Nacional de Centros de e-Learning y Distancia (Anced)

    Con un 39,4% de paro juvenil, una tasa de abandono escolar del 20% y un 35% de los jóvenes entre 25 y 34 años que no han acabado la educación secundaria obligatoria (este último dato aportado por la OCDE el pasado mes de septiembre), el contrato para la formación y el aprendizaje debería ser el instrumento esencial para la capacitación y el acceso al trabajo de los jóvenes que carecen ahora de titulación y de empleo. Lo es, de hecho, en países de nuestro entorno, especialmente en Alemania, que tiene un índice de desempleo juvenil del 7,9%, un porcentaje bajo si se compara con nuestro país y que se atribuye precisamente al buen funcionamiento de esta modalidad de enseñanza.

    En España, sin embargo, la ambigüedad de la nueva normativa y la diversidad de interpretaciones que hace cada administración de los preceptos legales ha generado una gran inseguridad jurídica a empresas, alumnos/trabajadores y a las entidades formadoras y ha provocado que este tipo de contratos cayera en un 73% en un solo año. En 2016 se formalizaron únicamente 46.384 contratos de aprendizaje frente a los 174.923 de 2015, según datos del Servicio Público de Empleo (SEPE).

    Sin embargo, el espíritu del Real Decreto 1529/2012 que desarrolla esa modalidad de formación dual, en la que se combina la instrucción práctica en el puesto de trabajo con la teórica impartida por las empresas de formación para el empleo, no era otro que combatir la alta tasa de paro juvenil, que dobla la media de la Unión Europea, y ofrecer una salida laboral a los jóvenes menores de 30 años sin titulación ni trabajo, a través de una herramienta formativa que les permite obtener un título académico oficial equiparable a la Formación Profesional o un Certificado de Profesionalidad, además de adquirir un conocimiento preciso de la función laboral que van a desempeñar.

    Hablamos de un modelo de éxito en otros países europeos que no debería fracasar en España. Porque en la práctica el contrato de aprendizaje va más allá de la simple capacitación laboral y de la obtención de un título para unos jóvenes cuya escasa empleabilidad es una de las secuelas más dolorosas que han dejado la crisis económica y las burbujas financiera e inmobiliaria que la causaron. La formación dual, al tiempo que forma a los jóvenes para desarrollar un trabajo, facilita que se reenganchen a la educación y accedan a un empleo, lo que refuerza su socialización y les permite empaparse de valores positivos hacia el trabajo. En la línea de lo que dijo Benjamín Franklin ya en el siglo XVIII, “dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo”.

    A ese objetivo respondía el Real Decreto 1529/2012 que, de hecho, facilitó que durante los años siguientes miles de jóvenes trabajadores accedieran a un empleo, debido a que tanto las empresas como los alumnos y las entidades de formación apreciaron las bondades de la normativa para hacer frente a la magnitud del problema. Sin embargo, su posterior modificación de enero de 2016 con la entrada en vigor de la impartición presencial y la teleformación como únicas opciones para la formación y el aumento de las trabas burocráticas generó una enorme inseguridad jurídica a los participantes, que lejos de incrementar el número de contratos de esta modalidad se retrajeron y se retiraron de un programa de formación dual tan necesario para la formación de nuestro jóvenes.

    Un ejemplo claro del antagonismo entre lo inflexible y estática que es la normativa frente al dinamismo del mercado laboral son los plazos que se atribuyen a las administraciones públicas para autorizar el inicio de la actividad y que hacen que muchos empresarios desistan de contratar, porque no pueden planificar a tanto tiempo. Un rediseño general de la formación vinculada a estos contratos y la flexibilización de las normas, por ejemplo, sobre la manera en que se distribuyen las horas de formación práctica y teórica o se realizan las tutorías, estimularían a las empresas a su utilización y permitirían que la oferta formativa se adaptara a las posibilidades reales de empresas y alumnos.

    Pero el cambio más importante que se necesita para impulsar este tipo de formación y aproximarse así a los resultados de inserción laboral de los jóvenes que produce el modelo alemán, en el que se inspiró el real decreto de 2012, descansaría en la incorporación de procedimientos que faciliten casi de forma automática la autorización de este tipo de contratos, la vuelta de la formación a distancia para aquellas especialidades sin certificados de profesionalidad acreditados en teleformación y la libre elección de los alumnos/trabajadores de los módulos que les interesan.

    Esa modificación normativa debería ser el producto del trabajo conjunto y coordinado de expertos, agentes sociales y entidades prestadoras de los servicios de formación, que tienen una amplia experiencia sobre el terreno y conocen la complejidad del contrato para la formación y el aprendizaje en el que el alumno tiene que desempeñar su trabajo remunerado en una empresa y dedicar una parte de su jornada laboral a la formación lectiva.

    Ganar el desafío de incorporar al mercado laboral a cientos de miles de jóvenes españoles que ahora se encuentran sin titulación y sin trabajo es esencial no solo para su futuro como personas integradas socialmente, sino también para incrementar la competitividad de nuestras empresas y de nuestro país en un mundo globalizado. Conseguirlo requiere de las administraciones públicas más agilidad y flexibilidad en la normativa sobre formación para el empleo, y en particular sobre el contrato para la formación y el aprendizaje. Lo que unido a una interpretación más homogénea de las normas y a la potenciación del conocimiento público de esta modalidad contractual alentaría a impulsar esa actividad formativa a empresas, alumnos y entidades formadoras que, pese a las dificultades, mantienen su vocación por la formación en las empresas y la cualificación de los desempleados así como la apuesta por la calidad, la innovación y la mejora metodológica en los modelos pedagógicos de formación presencial y no presencial.

     

     

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    Jorge Azcárate Morera. Presidente de la Asociación Nacional de Centros de e-Learning y Distancia (Anced)

    Con un 39,4% de paro juvenil, una tasa de abandono escolar del 20% y un 35% de los jóvenes entre 25 y 34 años que no han acabado la educación secundaria obligatoria (este último dato aportado por la OCDE el pasado mes de septiembre), el contrato para la formación y el aprendizaje debería ser el instrumento esencial para la capacitación y el acceso al trabajo de los jóvenes que carecen ahora de titulación y de empleo. Lo es, de hecho, en países de nuestro entorno, especialmente en Alemania, que tiene un índice de desempleo juvenil del 7,9%, un porcentaje bajo si se compara con nuestro país y que se atribuye precisamente al buen funcionamiento de esta modalidad de enseñanza.

    En España, sin embargo, la ambigüedad de la nueva normativa y la diversidad de interpretaciones que hace cada administración de los preceptos legales ha generado una gran inseguridad jurídica a empresas, alumnos/trabajadores y a las entidades formadoras y ha provocado que este tipo de contratos cayera en un 73% en un solo año. En 2016 se formalizaron únicamente 46.384 contratos de aprendizaje frente a los 174.923 de 2015, según datos del Servicio Público de Empleo (SEPE).

    Sin embargo, el espíritu del Real Decreto 1529/2012 que desarrolla esa modalidad de formación dual, en la que se combina la instrucción práctica en el puesto de trabajo con la teórica impartida por las empresas de formación para el empleo, no era otro que combatir la alta tasa de paro juvenil, que dobla la media de la Unión Europea, y ofrecer una salida laboral a los jóvenes menores de 30 años sin titulación ni trabajo, a través de una herramienta formativa que les permite obtener un título académico oficial equiparable a la Formación Profesional o un Certificado de Profesionalidad, además de adquirir un conocimiento preciso de la función laboral que van a desempeñar.

    Hablamos de un modelo de éxito en otros países europeos que no debería fracasar en España. Porque en la práctica el contrato de aprendizaje va más allá de la simple capacitación laboral y de la obtención de un título para unos jóvenes cuya escasa empleabilidad es una de las secuelas más dolorosas que han dejado la crisis económica y las burbujas financiera e inmobiliaria que la causaron. La formación dual, al tiempo que forma a los jóvenes para desarrollar un trabajo, facilita que se reenganchen a la educación y accedan a un empleo, lo que refuerza su socialización y les permite empaparse de valores positivos hacia el trabajo. En la línea de lo que dijo Benjamín Franklin ya en el siglo XVIII, “dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo”.

    A ese objetivo respondía el Real Decreto 1529/2012 que, de hecho, facilitó que durante los años siguientes miles de jóvenes trabajadores accedieran a un empleo, debido a que tanto las empresas como los alumnos y las entidades de formación apreciaron las bondades de la normativa para hacer frente a la magnitud del problema. Sin embargo, su posterior modificación de enero de 2016 con la entrada en vigor de la impartición presencial y la teleformación como únicas opciones para la formación y el aumento de las trabas burocráticas generó una enorme inseguridad jurídica a los participantes, que lejos de incrementar el número de contratos de esta modalidad se retrajeron y se retiraron de un programa de formación dual tan necesario para la formación de nuestro jóvenes.

    Un ejemplo claro del antagonismo entre lo inflexible y estática que es la normativa frente al dinamismo del mercado laboral son los plazos que se atribuyen a las administraciones públicas para autorizar el inicio de la actividad y que hacen que muchos empresarios desistan de contratar, porque no pueden planificar a tanto tiempo. Un rediseño general de la formación vinculada a estos contratos y la flexibilización de las normas, por ejemplo, sobre la manera en que se distribuyen las horas de formación práctica y teórica o se realizan las tutorías, estimularían a las empresas a su utilización y permitirían que la oferta formativa se adaptara a las posibilidades reales de empresas y alumnos.

    Pero el cambio más importante que se necesita para impulsar este tipo de formación y aproximarse así a los resultados de inserción laboral de los jóvenes que produce el modelo alemán, en el que se inspiró el real decreto de 2012, descansaría en la incorporación de procedimientos que faciliten casi de forma automática la autorización de este tipo de contratos, la vuelta de la formación a distancia para aquellas especialidades sin certificados de profesionalidad acreditados en teleformación y la libre elección de los alumnos/trabajadores de los módulos que les interesan.

    Esa modificación normativa debería ser el producto del trabajo conjunto y coordinado de expertos, agentes sociales y entidades prestadoras de los servicios de formación, que tienen una amplia experiencia sobre el terreno y conocen la complejidad del contrato para la formación y el aprendizaje en el que el alumno tiene que desempeñar su trabajo remunerado en una empresa y dedicar una parte de su jornada laboral a la formación lectiva.

    Ganar el desafío de incorporar al mercado laboral a cientos de miles de jóvenes españoles que ahora se encuentran sin titulación y sin trabajo es esencial no solo para su futuro como personas integradas socialmente, sino también para incrementar la competitividad de nuestras empresas y de nuestro país en un mundo globalizado. Conseguirlo requiere de las administraciones públicas más agilidad y flexibilidad en la normativa sobre formación para el empleo, y en particular sobre el contrato para la formación y el aprendizaje. Lo que unido a una interpretación más homogénea de las normas y a la potenciación del conocimiento público de esta modalidad contractual alentaría a impulsar esa actividad formativa a empresas, alumnos y entidades formadoras que, pese a las dificultades, mantienen su vocación por la formación en las empresas y la cualificación de los desempleados así como la apuesta por la calidad, la innovación y la mejora metodológica en los modelos pedagógicos de formación presencial y no presencial.

     

     

  • 11 de diciembre de 2019
    Josefa Tormos | Directora y Gerente de ITEM FORMACIÓN

    Foto Josefa TormosLa tecnología 5G supondrá una auténtica revolución, cambiará la manera en la que las empresas se comunican y será la oportunidad que las pequeñas y medianas empresas tendrán que aprovechar para crecer. El próximo año 2020 es el año del despliegue e impulso de esta tecnología en España.

    La tecnología 5G cuenta con un ancho de banda de mayor tamaño para un mismo territorio, ofrece una mayor velocidad y una menor latencia.

    Uno de los cambios más notables es la velocidad de las transmisiones, que se llegará a situar entre los 15 y los 20 Gbps por segundo. Esta velocidad permitirá que se pueda entrar en tiempo real en la nube para tener acceso a programas, recursos de todo tipo y a la inteligencia artificial sin tener que esperar. Por ejemplo, ya se han hecho pruebas para reparar máquinas a través de brazos robóticos, dirigidos desde la otra punta del planeta por un operador con total precisión.

    Con el 5G, los servicios de computación en la nube o cloud seguirán ganando protagonismo, ya que será el medio por el cual se accederá a todo tipo de información al momento. Así, la toma de decisiones será instantánea.

    Además, los móviles, tabletas y, en menor medida, los ordenadores se beneficiarán de no tener que almacenar una gran cantidad de datos en su memoria: no será necesario ya que estarán en la nube.

    velocidad descarga 5g

    Imagen 1: Velocidad de descarga mediante tecnología 5G

    El nuevo sistema de transmisión inalámbrica 5G ha avanzado mucho respecto a su antecesor. El Mobile World Congress (MWC), la principal cita mundial de la tecnología móvil, ha revelado en 2019 al mundo los avances de la industria. Gran parte del protagonismo se centró en los avances del 5G. Automóviles que se conducen solos, realidad virtual y aumentada, ciudades inteligentes, nuevos procedimientos quirúrgicos, transporte seguro, comunicación instantánea y robots que cumplen tareas complejas, son solo algunos de los atributos que ofrece esta tecnología.

    La industria de las telecomunicaciones espera que el 5G permita satisfacer la creciente demanda de conectividad vinculada con la digitalización de la sociedad y de la economía.

    Las redes 5G de alta velocidad cambiarán la manera en que usamos nuestros teléfonos inteligentes, permitiéndonos disfrutar de realidad virtual o aumentada en la misma calle, hacer transmisiones interactivas en vivo e incluso proyectar hologramas desde nuestros dispositivos, todo ello con un enorme impacto en el ámbito de la formación y el e-learning.

    Los hologramas siempre han sido algo de ciencia ficción, recordemos la escena de «La guerra de las galaxias» en que el robot R2-D2 transmite al aire un mensaje holográfico de la princesa Leia.

     holograma

    Imagen 2: Holograma de la princesa Leia proyectado por el robot R2-D2 de la Guerra de las Galaxias

    Ahora seremos capaces, gracias a la tecnología 5G, de proyectar a Leia, desde nuestro teléfono inteligente o tableta en cualquier momento o lugar.

    Con la tecnología 5G todos nuestros dispositivos móviles serán capaces de manejar grandes cantidades de datos a altas velocidades.

    En este momento, se requiere algún tipo de casco de realidad virtual para ver hologramas, pero muy pronto, gracias a la tecnología 5G podremos hacer uso de la realidad aumentada y virtual brotando directamente de nuestros dispositivos. Será posible emplear las capacidades del 5G para proyectar videos, expandir sin límite la formación online, usar aplicaciones industriales o hacer llamadas holográficas.

    Resumen

    En una época en que las personas llevan ya Internet en sus bolsillos, la formación y el aprendizaje deben reconsiderarse. El aumento del uso de dispositivos móviles y portátiles, junto con las redes inalámbricas omnipresentes, significa que las oportunidades de aprendizaje estructuradas están convirtiéndose en una opción «en cualquier momento y en cualquier lugar». Hablamos de este cambio en términos de ubicuidad: la brecha tradicional entre contextos formales e informales de aprendizaje está desmoronándose. Los cambios tecnológicos y sociales, culturales e institucionales hacen que el aprendizaje sea una posibilidad continua.

    Paralelamente, se hace deseable que las regulaciones normativas sobre cómo tiene que articularse la formación online, sean acordes con el vertiginoso avance tecnológico que nos invade, lo que obliga a abandonar estándares caducos como SCORM, que se encuentra ampliamente desfasado. Por otra parte, aspectos tales como el uso de ambientes virtuales y la realidad aumentada en combinación con la tecnología ubicua nos abre un escenario casi infinito de posibilidades innovadoras, las cuales pueden dar origen a técnicas de aprendizaje y asimilación del conocimiento que tanto docentes como estudiantes pueden aplicar para incentivar un mejor desempeño de la formación. Por último, las técnicas de gamification permiten la realización de actividades motivadas dentro de estos procesos de aprendizaje.

  • 11 de diciembre de 2019
    Josefa Tormos | Directora y Gerente de ITEM FORMACIÓN

    Foto Josefa TormosLa tecnología 5G supondrá una auténtica revolución, cambiará la manera en la que las empresas se comunican y será la oportunidad que las pequeñas y medianas empresas tendrán que aprovechar para crecer. El próximo año 2020 es el año del despliegue e impulso de esta tecnología en España.

    La tecnología 5G cuenta con un ancho de banda de mayor tamaño para un mismo territorio, ofrece una mayor velocidad y una menor latencia.

    Uno de los cambios más notables es la velocidad de las transmisiones, que se llegará a situar entre los 15 y los 20 Gbps por segundo. Esta velocidad permitirá que se pueda entrar en tiempo real en la nube para tener acceso a programas, recursos de todo tipo y a la inteligencia artificial sin tener que esperar. Por ejemplo, ya se han hecho pruebas para reparar máquinas a través de brazos robóticos, dirigidos desde la otra punta del planeta por un operador con total precisión.

    Con el 5G, los servicios de computación en la nube o cloud seguirán ganando protagonismo, ya que será el medio por el cual se accederá a todo tipo de información al momento. Así, la toma de decisiones será instantánea.

    Además, los móviles, tabletas y, en menor medida, los ordenadores se beneficiarán de no tener que almacenar una gran cantidad de datos en su memoria: no será necesario ya que estarán en la nube.

    velocidad descarga 5g

    Imagen 1: Velocidad de descarga mediante tecnología 5G

    El nuevo sistema de transmisión inalámbrica 5G ha avanzado mucho respecto a su antecesor. El Mobile World Congress (MWC), la principal cita mundial de la tecnología móvil, ha revelado en 2019 al mundo los avances de la industria. Gran parte del protagonismo se centró en los avances del 5G. Automóviles que se conducen solos, realidad virtual y aumentada, ciudades inteligentes, nuevos procedimientos quirúrgicos, transporte seguro, comunicación instantánea y robots que cumplen tareas complejas, son solo algunos de los atributos que ofrece esta tecnología.

    La industria de las telecomunicaciones espera que el 5G permita satisfacer la creciente demanda de conectividad vinculada con la digitalización de la sociedad y de la economía.

    Las redes 5G de alta velocidad cambiarán la manera en que usamos nuestros teléfonos inteligentes, permitiéndonos disfrutar de realidad virtual o aumentada en la misma calle, hacer transmisiones interactivas en vivo e incluso proyectar hologramas desde nuestros dispositivos, todo ello con un enorme impacto en el ámbito de la formación y el e-learning.

    Los hologramas siempre han sido algo de ciencia ficción, recordemos la escena de «La guerra de las galaxias» en que el robot R2-D2 transmite al aire un mensaje holográfico de la princesa Leia.

     holograma

    Imagen 2: Holograma de la princesa Leia proyectado por el robot R2-D2 de la Guerra de las Galaxias

    Ahora seremos capaces, gracias a la tecnología 5G, de proyectar a Leia, desde nuestro teléfono inteligente o tableta en cualquier momento o lugar.

    Con la tecnología 5G todos nuestros dispositivos móviles serán capaces de manejar grandes cantidades de datos a altas velocidades.

    En este momento, se requiere algún tipo de casco de realidad virtual para ver hologramas, pero muy pronto, gracias a la tecnología 5G podremos hacer uso de la realidad aumentada y virtual brotando directamente de nuestros dispositivos. Será posible emplear las capacidades del 5G para proyectar videos, expandir sin límite la formación online, usar aplicaciones industriales o hacer llamadas holográficas.

    Resumen

    En una época en que las personas llevan ya Internet en sus bolsillos, la formación y el aprendizaje deben reconsiderarse. El aumento del uso de dispositivos móviles y portátiles, junto con las redes inalámbricas omnipresentes, significa que las oportunidades de aprendizaje estructuradas están convirtiéndose en una opción «en cualquier momento y en cualquier lugar». Hablamos de este cambio en términos de ubicuidad: la brecha tradicional entre contextos formales e informales de aprendizaje está desmoronándose. Los cambios tecnológicos y sociales, culturales e institucionales hacen que el aprendizaje sea una posibilidad continua.

    Paralelamente, se hace deseable que las regulaciones normativas sobre cómo tiene que articularse la formación online, sean acordes con el vertiginoso avance tecnológico que nos invade, lo que obliga a abandonar estándares caducos como SCORM, que se encuentra ampliamente desfasado. Por otra parte, aspectos tales como el uso de ambientes virtuales y la realidad aumentada en combinación con la tecnología ubicua nos abre un escenario casi infinito de posibilidades innovadoras, las cuales pueden dar origen a técnicas de aprendizaje y asimilación del conocimiento que tanto docentes como estudiantes pueden aplicar para incentivar un mejor desempeño de la formación. Por último, las técnicas de gamification permiten la realización de actividades motivadas dentro de estos procesos de aprendizaje.

     

  • La financiación de programas de formación estatales dirigidos a ocupados satisface una de las principales demandas del sector

    Madrid, 7 de marzo de 2019

    • Las organizaciones de las empresas prestadoras de servicios de Formación para el Empleo (AEGEF, ANCED y CECAP) se felicitan ante los recientes avances producidos con la publicación de la convocatoria de subvenciones para programas de formación correspondiente a 2018.
    • El presupuesto plurianual de 350 millones permitirá capacitar en competencias específicas y transversales a personas ocupadas y desempleadas, aliviando la comprometida situación financiera del sector.
    • El sector de la Formación para el Empleo, formado por 15.000 empresas, es crítico para garantizar la empleabilidad, la competitividad y la creación de riqueza en un contexto de cambio tecnológico acelerado.
    • Transformar el actual modelo subvencional en otro que sea capaz de identificar las necesidades formativas, evaluar su impacto y que compatibilice la concurrencia privada y la gratuidad de la oferta, principal demanda a futuro del sector.

     

    aegef anced cecap

    Las organizaciones de las empresas prestadoras de servicios de formación para el empleo (AEGEF, ANCED y CECAP) muestran su satisfacción ante los avances registrados gracias a la reciente convocatoria para la concesión de subvenciones para la ejecución de programas de formación estatales dirigidos a personas ocupadas. La convocatoria, publicada en enero y correspondiente a 2018, ha cerrado el 7 de marzo el plazo para la presentación de solicitudes. Se cumple así una de las principales demandas formuladas en los últimos años por el sector, que permitirá capacitar en nuevas competencias profesionales a la población ocupada, contribuyendo así al necesario ajuste entre las necesidades de un mercado laboral en profunda mutación y las habilidades de la población activa.

    La convocatoria, que fue aprobada en una resolución del SEPE el pasado 17 de enero, contempla un presupuesto de 350 millones de euros para la financiación de programas estatales de formación dirigidos de forma prioritaria a personas ocupadas. Esta partida presupuestaria, que se distribuirá durante los tres próximos años, estará destinada a aquellas entidades de formación públicas y privadas, o agrupaciones de las mismas, que se dediquen a la formación presencial o a distancia en al menos dos comunidades autónomas.

    La aprobación de esta convocatoria era una de las principales demandas que el sector había planteado al Gobierno. Durante los años más duros de la crisis, casi 5 millones de trabajadores, ocupados o desempleados, no pudieron actualizar sus competencias ante la ausencia de inversión pública, un derecho individual reconocido en el Estatuto de los Trabajadores y ante el cual la Constitución confiere responsabilidad a los poderes públicos.

    En opinión de las principales organizaciones representativas, la recuperación de los niveles de empleo previos a la crisis y, especialmente, la adecuación de la formación de los trabajadores a las nuevas demandas que el rápido cambio tecnológico exige al mercado laboral pasan por asegurar la sostenibilidad financiera de un sector formado por 15.000 empresas, pymes en su gran mayoría, y que da trabajo a 150.000 personas.

    Frente al carácter anual y recurrente que las convocatorias tenían hasta 2014, la última databa de septiembre de 2016, siendo además objeto de importantes retrasos tanto en la fase de instrucción como en la de ejecución. Además de la incapacidad para planificar inversiones en el medio plazo dada la inseguridad jurídica y la falta de periodicidad, el consiguiente retraso en los pagos (de hasta 550 días de media), sumado a la necesidad de mantener los costes de personal y estructura mínimos, había sumido al sector en una situación financiera crítica, como las principales organizaciones representativas venían denunciando reiteradamente.

    La convocatoria de 2018 proporciona confianza a las organizaciones en que sus demandas adicionales de un cambio de modelo encuentren un eco adecuado en el Gobierno. Estas se muestran especialmente interesadas en que el correspondiente periodo de instrucción de esta convocatoria no supere los seis meses marcados por ley y que, a pesar del contexto de incertidumbre política en nuestro país, el Gobierno resuelva con diligencia y eficacia un compromiso del que depende el reciclaje profesional de muchos trabajadores.

    Más allá de paliar la crítica situación financiera a la que la inseguridad jurídica, la excesiva carga burocrática y falta de ejecución de la financiación pública les aboca, las organizaciones abogan también por un cambio sustancial que transforme el actual modelo subvencional, en el que las entidades de formación concurren competitivamente a las convocatorias de financiación estatales en un modelo más estable y más adaptado tanto a los centros como a los destinatarios de la formación. En opinión de las principales organizaciones representativas, ello situaría al sector en una posición ideal para garantizar la empleabilidad de los trabajadores, la competitividad de las empresas y la creación de riqueza para la sociedad durante las próximas décadas.

     

    Acerca de AEGEF, ANCED y CECAP

    AEGEF es una asociación de grandes empresas de formación de ámbito estatal, con una larga experiencia ofreciendo todo tipo de servicios relacionados con la formación, tanto a organizaciones como a particulares. ANCED es la principal organización empresarial de ámbito nacional que integra a los centros privados más importantes de enseñanza e-learning y distancia. CECAP es la organización empresarial más representativa del sector de la formación en España, con centros asociados en todas las Comunidades Autónomas dedicados a impartir enseñanza y formación no reglada.

  • La financiación de programas de formación estatales dirigidos a ocupados satisface una de las principales demandas del sector

    Madrid, 7 de marzo de 2019

    • Las organizaciones de las empresas prestadoras de servicios de Formación para el Empleo (AEGEF, ANCED y CECAP) se felicitan ante los recientes avances producidos con la publicación de la convocatoria de subvenciones para programas de formación correspondiente a 2018.
    • El presupuesto plurianual de 350 millones permitirá capacitar en competencias específicas y transversales a personas ocupadas y desempleadas, aliviando la comprometida situación financiera del sector.
    • El sector de la Formación para el Empleo, formado por 15.000 empresas, es crítico para garantizar la empleabilidad, la competitividad y la creación de riqueza en un contexto de cambio tecnológico acelerado.
    • Transformar el actual modelo subvencional en otro que sea capaz de identificar las necesidades formativas, evaluar su impacto y que compatibilice la concurrencia privada y la gratuidad de la oferta, principal demanda a futuro del sector.

     

    aegef anced cecap

    Las organizaciones de las empresas prestadoras de servicios de formación para el empleo (AEGEF, ANCED y CECAP) muestran su satisfacción ante los avances registrados gracias a la reciente convocatoria para la concesión de subvenciones para la ejecución de programas de formación estatales dirigidos a personas ocupadas. La convocatoria, publicada en enero y correspondiente a 2018, ha cerrado el 7 de marzo el plazo para la presentación de solicitudes. Se cumple así una de las principales demandas formuladas en los últimos años por el sector, que permitirá capacitar en nuevas competencias profesionales a la población ocupada, contribuyendo así al necesario ajuste entre las necesidades de un mercado laboral en profunda mutación y las habilidades de la población activa.

    La convocatoria, que fue aprobada en una resolución del SEPE el pasado 17 de enero, contempla un presupuesto de 350 millones de euros para la financiación de programas estatales de formación dirigidos de forma prioritaria a personas ocupadas. Esta partida presupuestaria, que se distribuirá durante los tres próximos años, estará destinada a aquellas entidades de formación públicas y privadas, o agrupaciones de las mismas, que se dediquen a la formación presencial o a distancia en al menos dos comunidades autónomas.

    La aprobación de esta convocatoria era una de las principales demandas que el sector había planteado al Gobierno. Durante los años más duros de la crisis, casi 5 millones de trabajadores, ocupados o desempleados, no pudieron actualizar sus competencias ante la ausencia de inversión pública, un derecho individual reconocido en el Estatuto de los Trabajadores y ante el cual la Constitución confiere responsabilidad a los poderes públicos.

    En opinión de las principales organizaciones representativas, la recuperación de los niveles de empleo previos a la crisis y, especialmente, la adecuación de la formación de los trabajadores a las nuevas demandas que el rápido cambio tecnológico exige al mercado laboral pasan por asegurar la sostenibilidad financiera de un sector formado por 15.000 empresas, pymes en su gran mayoría, y que da trabajo a 150.000 personas.

    Frente al carácter anual y recurrente que las convocatorias tenían hasta 2014, la última databa de septiembre de 2016, siendo además objeto de importantes retrasos tanto en la fase de instrucción como en la de ejecución. Además de la incapacidad para planificar inversiones en el medio plazo dada la inseguridad jurídica y la falta de periodicidad, el consiguiente retraso en los pagos (de hasta 550 días de media), sumado a la necesidad de mantener los costes de personal y estructura mínimos, había sumido al sector en una situación financiera crítica, como las principales organizaciones representativas venían denunciando reiteradamente.

    La convocatoria de 2018 proporciona confianza a las organizaciones en que sus demandas adicionales de un cambio de modelo encuentren un eco adecuado en el Gobierno. Estas se muestran especialmente interesadas en que el correspondiente periodo de instrucción de esta convocatoria no supere los seis meses marcados por ley y que, a pesar del contexto de incertidumbre política en nuestro país, el Gobierno resuelva con diligencia y eficacia un compromiso del que depende el reciclaje profesional de muchos trabajadores.

    Más allá de paliar la crítica situación financiera a la que la inseguridad jurídica, la excesiva carga burocrática y falta de ejecución de la financiación pública les aboca, las organizaciones abogan también por un cambio sustancial que transforme el actual modelo subvencional, en el que las entidades de formación concurren competitivamente a las convocatorias de financiación estatales en un modelo más estable y más adaptado tanto a los centros como a los destinatarios de la formación. En opinión de las principales organizaciones representativas, ello situaría al sector en una posición ideal para garantizar la empleabilidad de los trabajadores, la competitividad de las empresas y la creación de riqueza para la sociedad durante las próximas décadas.

     

    Acerca de AEGEF, ANCED y CECAP

    AEGEF es una asociación de grandes empresas de formación de ámbito estatal, con una larga experiencia ofreciendo todo tipo de servicios relacionados con la formación, tanto a organizaciones como a particulares. ANCED es la principal organización empresarial de ámbito nacional que integra a los centros privados más importantes de enseñanza e-learning y distancia. CECAP es la organización empresarial más representativa del sector de la formación en España, con centros asociados en todas las Comunidades Autónomas dedicados a impartir enseñanza y formación no reglada.